Guerra a Muerte (Chile)

Guerra a Muerte
Guerra de Independencia de Chile
Malon.jpg
Un Malón, obra inspirada en el rapto de Trinidad Salcedo; escena típica de las campañas de la "Guerra a Muerte".
Fecha 1819- 1827.
Lugar La Frontera, Araucanía, Valle central (actual Chile).
Resultado Victoria chilena.
Consecuencias
  • Derrota y fin de las fuerzas regulares y guerrilleras realistas en el sur de Chile.
  • Devastación de los campos, muerte y secuestro de varios civiles.
Beligerantes
Bandera de Chile (1818) Supremo gobierno de Chile
Ancient mapuche flag.svg Mapuches[1]
· Nagches
Flag of Spain (1785-1873 and 1875-1931).svg Monarquía española[2]
Ancient mapuche flag.svg Mapuches[1]
· Lafkenches
· Wenteches
· Pehuenches
· Boroanos
Comandantes
Ramón Freire
José Joaquín Prieto
Pedro A. del Alcázar  Ejecutado
Benjamín Viel
Jorge Beauchef
Carlos O'Carroll  Ejecutado
Clemente Lantaño
José Manuel Borgoño
Manuel Bulnes
Venancio Coñoepán
Lorenzo Colipí
Vicente Benavides  Ejecutado
Juan Manuel Picó 
Juan Antonio Ferrebú  Ejecutado
Manuel Montoya  (P.D.G.)
Fausto del Hoyo  (P.D.G.)
Hermanos Pincheira
Miguel de Senosiain  Rendición
Mateo Mainery  (P.D.G.)
Francisco Mariluan  Rendición
Juan Mangin Hueno  Rendición
José María Zapata 
Fuerzas en combate
4.000 (enero, 1819)[3] 2.200 (septiembre, 1818)[4]
800 (junio, 1820)[5]
6.800 (septiembre, 1820)[6]
2.500 (diciembre, 1820)[7]
4.000 (octubre, 1821)[8]
1.000 (septiembre, 1826)[9]
[ editar datos en Wikidata]

El término Guerra a Muerte fue gestado por el historiador chileno Benjamín Vicuña Mackenna en su obra homónima (La Guerra a Muerte, Santiago, 1868), aplicándose de forma generalizada para señalar la última fase de la guerra de emancipación chilena, llevada a cabo en la región centro y sur del país entre 1819 y 1832.

Durante la Segunda campaña al sur de Chile y finalizada esta, los mapuches se vieron envueltos en esta guerra tomando algunos el bando de los republicanos chilenos y otros, la gran mayoría, el bando realista en gran parte por respeto a los tratados firmados con la Corona Española o bien por conveniencias económicas. Algunos grupos se desplazaron hacia el actual territorio argentino diseminándose por las pampas y el norte de la Patagonia oriental, entre ellos los boroanos.

Entre los que apoyaron a los republicanos estaba el cacique Venancio Coñoepán (Coihuepán) que regía los lof entre Lumako y Cholchol, el cacique Lorenzo Colipí y los nagche en general.

El bando realista contó con el apoyo de los lafkenches cuyos principales caciques eran Huenchukir, Lincopi y Cheuquemilla. Los pehuenches liderados por Martín Toriano, Chuika y Juan Neculmán apoyaron también a los realistas, lo mismo que los grupos del área de Truftruf y los boroanos.

Los wenteches se alinearon también en este bando encabezados por Mariwán (o Marihuán) cacique del área de Victoria y Mangin Weno (o Mañil Bueno) y su hijo Ngidol Toki Kilapán.[10]

El virrey del Perú, Joaquín de la Pezuela encargó al caudillo realista Vicente Benavides de sostener la resistencia armada en las posesiones del sur, aprovechando el apoyo de los grupos indígenas. Benavides controló los territorios fronterizos al sur del río Biobío dividido en tres frentes. Los llanos centrales estaban a cargo de Benavides, el cura Juan Antonio Ferrebú comandó el sector costero y los hermanos Pincheira se dedicaron al área cordillerana.

Después de varios enfrentamientos Benavides fue finalmente derrotado y luego de un intento de escape hacia el Perú es fusilado en 1822, debido a esto le sucedió por poco tiempo Juan Manuel Picó, quien fue emboscado por fuerzas chilenas en 1824, ese mismo año su segundo, Ferrebú fue fusilado.

Desde ese momento solo quedaron unas cuantas montoneras que fueron derrotadas, siendo el último en rendirse y capitular el capitán español Miguel de Senosiain en 1827. Luego de eso solo quedaron en esas zonas una serie de bandidos comandados principalmente por José Antonio Pincheira y sus hermanos que abandonaron la causa realista y se dedicaron al vandalismo en las zonas cordilleranas del sur de Chile y en las zonas pampeanas de la Argentina. Se mantuvo hasta su derrota en 1832 por tropas chilenas.

La lucha en la Guerra a Muerte

Las fuerzas chilenas siguieron la lucha contra las fuerzas irregulares realistas a lo largo de los meses siguientes, en la llamada "guerra a muerte".[11] Las fuerzas rioplatenses no participaron en estas campañas, ya que se concentraron en el norte del país o pasaron de regreso a las Provincias Unidas, para preparar la campaña libertadora del Perú.

Mapa de una parte de Chile que comprende el terreno donde se llevaron a cabo las acciones de la Guerra a Muerte.

La última fase del conflicto se caracterizó por el uso de montoneras irregulares por parte de la causa del Rey formadas por indios e inquilinos[15]

Debido a esto último, la mayoría de las tribus araucanas peleó por el bando del Rey. Clave en convencerlos fue el papel de los influyentes capitanes de amigos, mediadores entre españoles y araucanos que existieron hasta fines de la centuria.[22]

Por su parte, el cacique abajino Venancio Coñuepán, que llegó a contar con 2.000[28]

Other Languages