Gregorio Fernández Díez

Gregorio Fernández Díez
Información personal
Nacimiento08 de mayo de 1891
Quintanamanvirgo
Fallecimiento1954
Barcelona
NacionalidadEspaña (jurídica)
Familia
CónyugeS. López
Hijos3 Ver y modificar los datos en Wikidata
Educación
EducaciónProfesor mercantil
Alma máterEscuela Superior de Comercio
Información profesional
OcupaciónJurista, político y economista
[editar datos en Wikidata]

Gregorio Fernández Díez (n. Quintanamanvirgo; 8 de mayo de 1891 - f. Barcelona; 1954) fue un economista castellano. Hijo de un médico rural, desde temprana edad residió en Barcelona.

Biografía

En julio de 1910, con 19 años, Gregorio Fernández Díez obtuvo el grado de profesor mercantil en la Escuela Superior de Comercio con la nota de sobresaliente.[2]

A inicios de 1916, Fernández Díez tomó posesión de su empleo en la Intervención de Hacienda ilerdense.[4]

Cinco años más tarde, en 1921, Gregorio Fernández Díez fue elegido miembro de la Junta Directiva de la Sociedad de Estudios Económicos de Barcelona como secretario de la Sección de Política Económica.[6]

Fue miembro del Centro Cultural de los Ejércitos de Barcelona en su juventud. Fue crítico con la dictadura de Primo de Rivera (1923-1930) y celebró la llegada de la II República.[7]

Durante la II República, fue, sin éxito, candidato por el Partido Republicano Castellanista y secretario del Ateneo Popular de Burgos.[8]

Estuvo a favor de la Mancomunidad Castellana, en 1926, y de la animación del castellanismo. Su obra El Valor de Castilla quizá deba ser considerada como la primera inequívocamente nacionalista castellana, pues en ella el autor afirmaba "[Castilla] fue nación y que podría volverlo a ser, aun contra su voluntad" (El Valor de Castilla (1926)).[11]

En julio de 1933, desde la revista burgalesa Castilla industrial y agrícola, ya previno contra los trasvases desde las cuencas hidrográficas del Tajo y Guadiana a los ríos de la vertiente mediterránea: "Le preocupan [a Indalecio Prieto] los puertos de Vasconia o los riegos de Levante, con aguas de Castilla, con aguas que se intenta transvasar del Tajo al Turia y del Guadiana al Segura, aunque sea condenando a tierras manchegas, castellanas al fin, a la sed de la muerte".[13]

Fue profesor mercantil, secretario del Colegio de profesores mercantiles de Barcelona y publicista. Hizo carrera en la función pública, opositó a Inspector de Hacienda y fue liquidador de Utilidades y Rentas Públicas.[14]​ Fue destinado entre otros a los siguientes destinos: Lérida, Zaragoza, Burgos y Bilbao. Finalizada la guerra civil española, se trasladó definitivamente a la ciudad de Barcelona.

Colaborador de las revistas y diarios El Avisador numantino (Soria), Barcelona financiera: revista comercial (Barcelona), Castilla industrial y agrícola (Burgos), Diario de Burgos (Burgos), Heraldo de Zamora (Zamora), Información (Bilbao), Información comercial española (Madrid), Economía española (Madrid), Ferrocarriles y tranvías (Madrid), El Financiero (Madrid), Ilustración financiera (Madrid), Revista Nacional de Economía (Madrid), Riqueza y tributación (Barcelona) y La Victoria (Béjar).

Su impronta castellanista se deja notar también en sus publicaciones tras la guerra: temas de auge industrial de la España interior, de corrección demográfica centro-periferia, de diseminación industrial, de explotación de los recursos in situ, etc. En 1950, después de solicitar que el régimen se volcase en la industrialización de las regiones menos desarrolladas, advirtió que la política industrial y económica de la dictadura podía no servir a la unidad política (encaje territorial en el Estado): "porque si la unidad política conduce a la unidad económica, la unidad económica consolida la unidad política eficazmente".[16]

Uno de sus escritos de postguerra le supuso, en 1949, una condena por desacato por parte de la Audiencia Provincial de Madrid, que fue recurrida al Tribunal Supremo en 1951.[17]

Su pensamiento político estuvo influenciado por el de Julio Senador Gómez.[18]

Other Languages