Golpe de Estado en Tailandia de 2006

Carros de combate vigilando la capital, Bangkok durante la noche del 19 de septiembre de 2006.

El Golpe de Estado en Tailandia de 2006 tuvo lugar el 19 de septiembre[1] de dicho año y fue liderado e iniciado por unidades militares pertenecientes a fuerzas especiales del Real Ejército Tailandés durante la ausencia del Primer Ministro, Thaksin Shinawatra, quien se encontraba en las Naciones Unidas, y después de una lenta crisis larvada desde enero por las controvertidas operaciones financieras de la familia de Thaksin. El golpe de Estado se produjo un mes antes de la celebración de las elecciones generales previstas para el 15 de octubre. La junta militar, encabezada por el General Sonthi Boonyaratglin, derogó la Constitución, disolvió la Asamblea Nacional y la Corte Constitucional, decretó la ley marcial, prohibió las actividades políticas en todo el país, incluida la creación de nuevos partidos y decretó la censura de prensa con la intervención de los medios de comunicación y el bloqueo de Internet.

Los golpistas declararon su lealtad al Rey Bhumibol Adulyadej y crearon un Consejo para la Reforma Democrática bajo la Monarquía Constitucional que asumió los poderes ejecutivos y legislativos y que fue reconocido oficialmente el 22 de septiembre como «gobierno provisional» por el Rey.

Entre las demás medidas adoptadas por las autoridades militares se sucedieron la creación de una Comisión Anticorrupción dirigida por el Presidente del Tribunal Supremo de Tailandia que investigaría las operaciones económicas y financieras del gabinete depuesto y de sus familiares, con capacidad para formular acusaciones y requisar bienes. Se detuvo a varios ministros que permanecían en el país, así como a dirigentes del partido del Primer Ministro, Thai Rak Thai.

La comunidad internacional reaccionó condenando el golpe de Estado de manera casi generalizada, aunque con distintos matices. Estados Unidos, la Unión Europea y Rusia se mostraron contrarios y solicitaron el inmediato restablecimiento de la legalidad y el regreso a la democracia; China manifestó que, de conformidad con su política de no injerencia, no se pronunciaba sobre la situación; las Naciones Unidas, a través de su Secretario General, Kofi Annan, pidieron el retorno a la normalidad democrática.

La Bolsa de Nueva York y otras de la zona asiática reaccionaron con bajas generalizadas en el primer día del golpe de Estado, aunque se estabilizaron a lo largo de la semana siguiente. El Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial mostraron su preocupación aunque descartaron un impacto notable sobre la economía de la zona.

Las organizaciones de derechos humanos como Human Rights Watch, la Comisión Asiática de Derechos Humanos y Amnistía Internacional criticaron con dureza el golpe y la consecuente limitación de derechos fundamentales como la libertad de prensa y la libertad de expresión.

En el ámbito interno, los resultados de las encuestas elaboradas los días inmediatamente posteriores a la asonada, mostraron un masivo apoyo de la población a la misma. No obstante, también se produjeron manifestaciones limitadas a la capital, Bangkok. Activistas procedentes de distintas universidades contrarios al golpe, pero también al propio Thaksin, se opusieron a la sublevación y a los recortes de las libertades públicas. La economía tailandesa se vio afectada por un descenso continuado de la bolsa de valores de Bangkok desde el día 21 de septiembre y la depreciación de la moneda local, el baht, si bien los analistas destacaron que la situación sólo mantendría efectos negativos en el cuarto trimestre del año 2006, esperando que fuera menor que en anteriores crisis políticas en el país. Todas las previsiones apuntaban a una recuperación en 2007.

El 1 de octubre se aprobó una Constitución provisional que fue firmada y ratificada por el Rey y se nombró Primer Ministro interino al general retirado, Surayud Chulanont, que dirigió el gobierno provisional en Tailandia.

Acontecimientos

Rumores previos sobre el golpe de estado

Los días y meses anteriores al golpe de Estado —desde la celebración de las elecciones de 2 de abril, más tarde invalidadas por los tribunales— los rumores acerca de una posible intentona militar se sucedieron. En mayo, el general Sonthi Boonyaratglin aseguró que los militares no intervendrían en la situación política. El 20 de julio, un centenar de oficiales leales al Primer Ministro Thaksin, que le manifestaron su adhesión, fueron reasignados a otros destinos por el Alto Mando, lo que acentuó las sospechas de que se estaba dividiendo a los miembros según su lealtad al Gobierno. En agosto, se supo de movimientos de tanques cerca de Bangkok, pero los militares indicaron que eran simples ejercicios rutinarios. A principios de septiembre, la policía detuvo a cinco militares tras interceptar a uno de ellos con una bomba en el interior de un vehículo. El mismo 14 de septiembre, el general Sonthi reiteró su posición contraria a la intervención militar.[3]

19 de septiembre

  • Alrededor de las 21:30 horas, la radio estatal interrumpió sus emisiones en la capital, y el canal 5 de televisión, regido por el Ejército, sustituyó la programación habitual por imágenes de archivo de la Familia Real Tailandesa y música.[4] Inmediatamente después, la programación en los otros cuatro canales de ámbito nacional fueron suspendidas. Al mismo tiempo, se extendieron los rumores de que el Viceprimer Ministro, Chitchai Wannasathit, y el Ministro de Defensa, Thamarak Isarangura, habían sido detenidos.
  • A las 21:40 horas, comandos del Ejército llegaron a la residencia del Primer Ministro Thaksin Shinawatra al tiempo que carros de combate se desplegaban y tomaban posiciones en la capital y sus alrededores. Una decena de tanques rodeó la sede del Gobierno y unidades de infantería la ocuparon.
  • En un intento por frenar el golpe, tropas leales al Primer Ministro Thaksin tomaron posiciones en otros edificios gubernamentales aunque finalmente no prestaron oposición a los sublevados.[6]
  • A las 23:00 horas, la Comandancia Suprema de las Reales Fuerzas Armadas, siguiendo órdenes del general Ruangroj Mahasaranon, ordenó a todas las unidades, poco antes de interrumpir la programación de su canal de televisión, que estuvieran atentas al anuncio oficial que se hizo público pocos minutos después:

«El comandante de las Fuerzas Armadas y el comandante de la Policía Nacional han tomado con éxito Bangkok y los alrededores para mantener la paz y el orden. No ha habido ningún enfrentamiento. Pedimos la cooperación del pueblo y vuestro perdón por los inconvenientes»[7]

Poco después se amplió el comunicado para justificar el golpe de Estado:

«Ha habido una división social como nunca antes. Cada parte ha tratado de conquistar a la otra por todos los medios posibles y la situación tiende a empeorar a causa de las dudas sobre la Administración en medio de la extendida corrupción. Las unidades del Estado y las organizaciones independientes han sido políticamente incapaces de prestar sus servicios como específica la Constitución»[8]

Desde el inicio de las operaciones militares a las 18:30, hasta la toma de la capital, el control de las instituciones públicas y la comunicación a la población del golpe de Estado pasaron, aproximadamente, cuatro horas y media.[9]

Se creó un Consejo para la Reforma Democrática bajo la Monarquía Constitucional (posteriormente denominado únicamente Consejo para la Reforma Democrática para evitar suspicacias con respecto a la situación de la Monarquía) ante el que debían presentarse el día siguiente todas las altas autoridades de los ministerios y funcionarios de mayor rango, y que asumía el poder ejecutivo colegiado hasta la transición política. El portavoz del Ejército comunicaba que el general Sonthi asumía todas las facultades como Primer Ministro interino.[10]

Según diversas fuentes, ese mismo día los jefes de los tres ejércitos (Tierra, Aire y Armada) se reunieron con el Rey para proponer un gabinete con el general Surayud Chulanont, hombre de la total confianza del consejero real Prem Tinsulanonda, como Primer Ministro interino.[11]

Un soldado tailandés armado.

20 de septiembre

Durante la madrugada del 19 al 20 de septiembre se emitió un tercer comunicado del Consejo para la Reforma Democrática en el que se decretaba, ahora de forma colegiada, la ley marcial, se disolvía el Parlamento y el Tribunal Constitucional, se abolía la Constitución de 1997 y se confirmaba la detención de los ministros Chitchai y Thammarak.[13]

En la mañana del miércoles, 20 de septiembre, las páginas web de los diarios más importantes del país (Bangkok Post, The Nation y Thai Rath) daban la noticia del golpe de Estado con aparente normalidad de funcionamiento (Bangkok Post y The Nation mantenían duras críticas periodísticas al gobierno de Thaksin). La web de Daily News en Tailandia incluía una amplia cobertura gráfica de las operaciones militares, lo que sugería en un primer momento que no había sido impuesta censura de prensa.[15]

El general Sonthi aseguró por la mañana, durante una conferencia televisiva, que la duración del nuevo gobierno sería de tan sólo dos semanas, tiempo en el que se elaboraría una nueva Constitución, aunque no especificó en qué sentido. Afirmó que, al término de dicho plazo, se daría paso a un gobierno provisional por determinar y que quedaba suspendida por un año la celebración de elecciones generales prevista para el 15 de octubre. Sonthi explicó que las funciones ejecutivas las ejercería el nuevo Consejo de Reforma Administrativa que él mismo presidía y anunció que el anterior Primer Ministro, «podría ser perseguido por la justicia».[16]

Al tiempo que se comunicaban a la población las primeras medidas del Consejo y la intención del mismo de permanecer sólo dos semanas en el poder, se sugirió desde The Nation y otros medios, que el Gobernador del Banco de Tailandia, Pridiyathorn Devakula, que se encontraba en Singapur en una reunión del Fondo Monetario Internacional, podía haber aceptado ser el Jefe del Gobierno provisional.[18]

En el transcurso de la mañana, el rey Bhumibol Adulyadej, mostró por medio de un anuncio televisivo de su portavoz, su respaldo al líder del golpe en los siguientes términos:[19]

«Con el objetivo de crear paz en el país, el rey nombra al general Sonthi Boonyaratglin como cabeza del Consejo Administrativo para la Reforma. Toda la gente debe permanecer en calma y los servidores públicos deben escuchar las órdenes del general Sonthi Boonyaratglin»[20]

Esa tarde el general Sonthi anunció que había sido nombrado oficialmente por el Rey como Jefe del Consejo para la Reforma Democrática, prometiendo la restauración de la democracia.[22]

También por la tarde el depuesto Primer Ministro Thaksin voló de Nueva York a Londres, para instalarse en su residencia de Kensington. Antes de partir declaró que no esperaba estos acontecimientos y que había llegado a Estados Unidos como Primer Ministro y partía como desempleado.[23]

21 de septiembre

Lazos amarillos (color símbolo del rey Bhumibol) adornan la boca de los fusiles de los soldados.

Después de la jornada festiva del día anterior, decretada por la Junta Militar, los comercios, entidades financieras, empresas y transportes internacionales funcionaban con normalidad. El Ejército redujo su presencia en las calles de Bangkok, y en los alrededores de la residencia del Primer Ministro sólo permanecían cuatro carros de combate de la decena del día anterior.[24]

La Junta Militar prohibió todas las actividades políticas, así como la creación de nuevos partidos de cualquier signo u orientación.[25]

El Consejo destituyó y ordenó el arresto del director de los servicios de inteligencia, del subjefe de la policía nacional y del tercer oficial en el escalafón policial; comunicó la detención del secretario del gabinete del derrocado Primer Ministro y mandó que acudieran a la sede del Consejo situada en la sede del Alto Mando los ministros Newin Chidchob y Yongyuth Tiyapairat.[27]

«En el interés del país, dado que ya no hay Cámara de Diputados ni Senado, las leyes que requieran ser adoptadas por la Cámara de Diputados y por el Senado serán promulgadas» (por el Consejo Administrativo para la Reforma)

Desde Londres, el Primer Ministro depuesto instó a la convocatoria de elecciones generales cuanto antes: «Esperamos que el nuevo régimen prepare sin demora nuevas elecciones generales y que preserve los principios de la democracia» y aseguró desconocer en los días previos al 19 de septiembre que se preparaba un golpe de Estado.[28]

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