Gilberto Palacios de la Rosa

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Gilberto Palacios de la Rosa ( 17 de septiembre de 1913, San Hipólito Xochiltenango, Puebla, México - 2 de julio de 1973, Chapingo, México) fue un ingeniero agrónomo y científico mexicano. Dedicó su vida la investigación y la academia agrícola en México. Su labor en la selección genética de las plantas y la formación de variedades sintéticas, fueron pilares de la llamada revolución verde, la cual transformó la estructura mexicana de suministro alimenticio.

Durante tres períodos, fue Director de la Escuela Nacional de Agricultura (ENA, hoy Universidad Autónoma Chapingo).

Sus aportes a la investigación sobre el árbol del hule y la planta del maíz, desde la colecta del material genético en Asia, hasta la selección de los clones más productivos en las condiciones de México y la combinación de ésta característica con la de resistencia a enfermedades; sentaron precedentes en la investigación genética en México por su aplicación a esquemas productivos que modificaron la situación agrícola del país. Su inserción en la investigación genética del maíz trajo como resultado la selección recurrente de líneas de maíz mejorado, la introducción del carácter amarillo, la generación de híbridos resistentes a la sequía y la formación de variedades sintéticas, encaminadas a que los agricultores no tuvieran que comprar semilla cada año.

Biografía

Siendo el quinto hijo de seis hermanos, Gilberto Palacios de la Rosa nació en el poblado de San Hipólito Xochiltenango, aunque creció a 5 km de allí, en Tepeaca, Puebla, donde su padre era el administrador de la hacienda del Rosario. Probablemente debido al asedio que sufrieron por parte de las fuerzas revolucionarias, en 1919 la familia se traslada nuevamente a San Hipólito, y luego a Zacatelco.

En 1929, Palacios solicitó su ingreso a la Escuela Nacional de Agricultura (ENA), pero fue rechazado por no ser hijo de agricultor, en ése entonces requisito indispensable para el ingreso. A continuación, emigró a la Ciudad de México para estudiar en el Colegio de San Ildefonso y en la Escuela Nacional de Medicina, además de trabajar como periodista. Volvió a solicitar su ingreso a la ENA en 1935, y esta vez fue aceptado gracias a la intercesión del presidente Lázaro Cárdenas. La ENA era una escuela militarizada, por lo que Palacios obtuvo el grado de Teniente de Infantería al mismo tiempo que recibe el título de Ingeniero Agrónomo, con especialidad en Fitotecnia, en 1941.

Al año siguiente, Palacios se casó con Amelia Rangel en Tezonapa, Veracruz. El matrimonio tendría cuatro hijos. Entre 1942 y 1947, Palacios trabajó en el Campo Agrícola Experimental de Hule "El Palmar" en Veracruz, donde, además de sus labores administrativas, se dedicó a la investigación del cultivo del hule en la zona. En Veracruz, Palacios contrajo el paludismo, lo cual le obligó a abandonar a "el Palmar", y emigrar de regreso a Chapingo. En 1947, Palacios ingresó a la Oficina de Estudios Especiales (OEE), Sección de Maíz del campo experimental "el Horno", en Chapingo, y comenzó sus investigaciones en la genética del maíz, que transformarían el panorama agrícola de esta especie. Las actividades de investigación fueron complementadas en 1951 con labor docente en la ENA, donde Palacios impartió las cátedras Genética general, y Genética vegetal aplicada. Posteriormente, Palacios impartió también las cátedras Experimentación Agrícola, Ecología y Parasitología, entre otras.

En 1957, la investigación de Palacios lo llevó a seleccionar la línea de Zea mays híbrido Michoacán 21 Compuesto 1-104. Esta línea fue utilizada para desarrollar el maíz resistente a la sequía cuyo desarrollo continúa en el siglo XXI, y es considerada por especialistas como la contribución más destacada de Palacios.[1]

En 1964, tomó el cargo de Director de la ENA, en calidad de interino. El cargo de Director era muy inestable, habiendo existido catorce directores diferentes en treinta años. Palacios fue ratificado en el cargo el 28 de abril de 1965. Al ser ratificado dos veces más en 1968 y 1971, Palacios ocuparía esta posición hasta su muerte en 1973, dando así a la ENA un período de estabilidad que no se ha vuelto a repetir. Durante su gestión, la escuela fue desmilitarizada, se cambiaron los planes de estudio, se regularizó el acceso de mujeres a la escuela, y se dieron los primeros pasos para transformar a la ENA en la Universidad de Chapingo.

Palacios falleció repentinamente en junio de 1973. Es el único ex director de Chapingo cuyos restos descansan en el campus universitario.


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