Geografía de Tabasco

El estado mexicano de Tabasco tiene una superficie de 24 578  km², lo que representa el 1,3% de la superficie del país, ubicándose la entidad en el 24º lugar en superficie. La entidad se halla entre los 17°15' y 18°39' de latitud norte, y los 91°00' y 94°17' de longitud oeste; desde los llanos costeros hasta las serranías de Chiapas; lo atraviesan numerosos ríos, algunos de gran caudal como el Usumacinta y otros más pequeños como el Puyacatengo, también posee numerosos cuerpos de agua estancada. Su clima es tropical, caracterizado por ser caluroso y con abundantes precipitaciones. Debido a lo anterior, Tabasco posee una gran diversidad de ecosistemas y una vasta riqueza natural.

Orografía

Fisiografía

Provincias y subprovincias fisiográficas de Tabasco.

La mayor parte del territorio tabasqueño se extiende sobre la provincia fisiográfica mexicana llamada Llanura Costera del Golfo, específicamente, sobre la planicie formada por los sedimentos aluviales depositados por la gran cantidad de ríos que atraviesan el estado para desembocar en el Golfo de México. El 95.57% de la superficie estatal se incluye dentro de esta región, formando la subprovincia de las Llanuras y Pantanos Tabasqueños.

Una pequeña porción, en la parte meridional del estado, se encuentra en la provincia de las sierras de Chiapas y Guatemala, a la que corresponde un relieve más accidentado, de montañas bajas, no mayores a los 1000  msnm. El 2.91% de la superficie estatal corresponde a la subprovincia de la sierra del norte de Chiapas, que forma parte de la Sierra Madre del Sur, y que se extiende en la parte meridional de los municipios de Huimanguillo, Macuspana, Tacotalpa y Teapa formando la Sierra de Tabasco, y el 1.52% corresponde a la subprovincia de las Sierras Bajas del Petén, en el municipio de Tenosique.

Geología

El desarrollo del territorio tabasqueño está marcado por eventos estratigráficos y estructurales de las eras Mesozoica y Cenozoica, los factores determinantes en el modelado del relieve de la entidad son el tectonismo por plegamiento y dislocación de las rocas, manifestado en las Sierras de Chiapas y Guatemala; y el relleno de cuencas marinas y lacustres, por sedimentación de material terrestre, transportado por las corrientes superficiales, que se manifiesta en la Llanura Costera.

El 76.21% de la superficie estatal está compuesta por depósitos palustres, aluviales, litorales y lacustres del período Cuaternario; correspondiendo con el desarrollo de los ambientes actuales, desde el Plioceno hasta hoy. Un 20.38% está compuesto por roca sedimentaria del período Terciario, en su mayor parte, en la subregión de los ríos y en el centro del estado. Una ínfima parte, en la subregión de la Sierra, la componen rocas ígneas extrusivas del Terciario. Finalmente, la parte meridional del estado presenta rocas sedimentarias del período Cretácico; que se encuentran íntegramente en la zona de las Sierras de Chiapas y Guatemala.

Estudios realizados por Petróleos Mexicanos, han descubierto campos gigantes de hidrocarburos en territorio tabasqueño. Las perforaciones fluctúan desde 2 700 hasta 5 500 m y se han realizado en campos productores de aceite crudo, gas y condensados. La mayor producción proviene de rocas dolomitizadas del Jurásico y Cretácico en depósitos calcáreos.

Edafología

Los suelos de la Llanura Costera del Golfo son, en su mayor parte, de origen aluvial; la mayoría de los suelos son jóvenes, como los Gleysoles, Vertisoles, Cambisoles, Regosoles y Fluvisoles. Existen suelos más maduros, como los Acrisoles y Luvisoles. Las características del relieve de esta provincia fisiográfica dan lugar a un proceso de gleyzación, la reducción o ausencia de oxígeno, lo cual ocasiona una coloración gris azulosa o verdosa en el suelo, que corresponde al paso de hierro férrico a hierro ferroso.

Los suelos de la provincia de las Sierras de Chiapas y Guatemala son de origen residual, formados in situ, a partir de rocas sedimentarias e ígneas y de suelos aluviales. La mayor parte de los suelos de la subprovincia de las Sierras del Norte de Chiapas son suelos maduros, Acrisoles y Luvisoles y el resto son suelos jóvenes, Fluvisoles y Rendzinas; todos tienen un grado considerable de acidez debido al arrastre de nutrientes por las lluvias frecuentes. En la subprovincia de las Sierras Bajas del Petén, los suelos más importantes son Litosoles, Luvisoles, Regosoles y Gleysoles; debido al relieve de la región, el 90% de los suelos de la superficie son recientes y muy someros.

Other Languages