Geografía de Europa

Imagen satelital de Europa ( NASA, 2002).

Europa es el segundo continente más pequeño del mundo, sólo por delante de Oceanía. Tiene una extensión de 10 530 751  km²,[1] lo que representa el 7 % de las tierras emergidas. En la actualidad está compuesto por 49 países, incluyendo Rusia y Turquía aunque la mayor parte de sus territorios sea asiática. Su distancia máxima de Norte a Sur es de 4300 km y de Este a Oeste de 5600 km. Se sitúa en el Hemisferio Norte. Está unido a Asia, configurando una enorme península dentro de lo que se denomina Eurasia, y debe sus características de individualidad, además de a elementos físicos, a rasgos de orden histórico y humano.

Limita con el mar por tres de los cuatro puntos cardinales. A grandes rasgos, con el océano Ártico al norte, el océano Atlántico al oeste y el mar Mediterráneo al sur, lo que evidencia una importantísima influencia oceánica dada su amplia fachada formada por casi 38 000 km de costas y que, además, lo llega a caracterizar como uno de sus rasgos físicos más importantes, determinando el clima en la mayor parte del continente. Al este su límite es continental y, según la mayor parte de los geógrafos, lo sitúan al pie oriental de los montes Urales, el Río Ural, la cordillera del Cáucaso y el Mar Negro hasta llegar al mar de Mármara.

El continente se caracteriza también por poseer una gran parte de terrenos macizos pero a la que se contrapone una parte mucho más articulada, compuesta por islas y penínsulas. Las islas representan el 8 % y las penínsulas el 27 % de Europa. El contorno de estas islas y penínsulas es muy diverso y accidentado por la gran extensión de sus costas.

Evolución de la delimitación

Con la expansión del Imperio romano nació la idea de civilización romana que unía Europa; más tarde la Cristiandad tomó gran importancia como elemento formativo de la conciencia europea. Ya en el siglo XVI el Renacimiento proporcionaría el optimismo necesario para la formación de un Otra teoría, defendida por Deu Boer, es que la palabra Europa procedería de una derivación de una palabra fenicia traducida como la tierra del atardecer (probablemente los fenicios, al viajar al oeste, veían cómo se iba alargando el atardecer a medida que navegaban si embarcaban tarde de las metrópolis fenicias), lo que indica que este concepto procedería de Asia. Tan solo queda claro que en el entorno mediterráneo surge la civilización. Europa es una idea griega destinada a individualizar perfectamente donde surge su civilización de Asia. Además querían que este concepto definiera a un mundo nuevo. Con la civilización romana, esta idea continúa, trasladándose el núcleo central a la península itálica. El cristianismo realiza una unificación religiosa, y en poco tiempo se identifica a los territorios occidentales con la religión cristiana y comienza a darse el contraste entre occidente cristiano y oriente islámico. Europa se concretó más desde el punto de vista religioso que geográfico durante la Edad Media.

Los avances cartográficos del siglo XVIII y del siglo XIX permiten delimitar mejor las fronteras; además, la geografía comenzó a darse como disciplina científica y en la época de los descubrimientos Europa está muy bien conocida y consolidada, pero se inicia un proceso de europeización asociando la idea de Europa con progreso.

Surge otra problemática, la de que otros territorios de cultura occidental de América y Oceanía podían ser europeos también, ya que están unidos a la cultura europea y al progreso, entendiéndose que Europa no es solo una realidad física sino también una realidad social.

Linwin comenta que Europa es una idea política y apasionada en la actualidad. El peso geográfico es muy importante pero el cultural es aún mayor, ya que es lo que en realidad le da auténtica unidad. Europa se caracteriza por la diversidad de ideas que engendra su concepto. La idea de Europa en la actualidad está muy ligada a la idea política, representada actualmente por la Unión Europea.

Historia geológica

Foto satelital de los Alpes. Estos se formaron en el Cenozoico o Terciario.

La actividad orogénica ha moldeado el continente europeo, contribuyendo a la disposición actual de costas, ríos, cadenas montañosas y otros accidentes geográficos. Los principales periodos geológicos que han actuado sobre el suelo europeo son:

  • Precámbrico o era arcaica (4500-570 m. a.): durante este periodo aparecieron los primeros núcleos emergidos. Los materiales más representativos eran rocas cristalinas formadas esencialmente por rocas ígneas y metamórficas.
  • Paleozoico o era primaria (570-230/215 m. a.): una de las principales particularidades es que tienen lugar dos fases orogénicas, la caledoniana a principios y la herciniana a finales. Los tipos de roca son graníticas y gneis, además de cuarcitas y, en menor proporción, areniscas y calizas. Son los materiales del zócalo antiguo.

Sigue leyendo...

  • Mesozoico o era secundaria (230/215-70/60 m. a.): era de calma tectónica donde tendrá lugar la acumulación de sedimentos, tanto en las depresiones de relieves orogénicos como consecuencia de su erosión, como en las fosas oceánicas. Estos sedimentos se transformarán en otro tipo de roca. Por ello las rocas más importantes son las calizas, como consecuencia de los sedimentos marinos, y las margas, arcillas y areniscas como consecuencia de la erosión de las existentes.
  • Cenozoico o Terciario (70/60-3 m. a.): existencia de la orogenia alpina, que es la responsable de la configuración de las cordilleras actuales. Esta tectónica alpina posibilitó la existencia de relieves muy jóvenes como resultado del plegamiento de los materiales que se depositaron en el mesozoico. Su fuerza orogénica también llega a influir a materiales plegados y transformar las orogenias anteriores.
  • Cuaternario (3 m. a.-actualidad): tienen lugar las glaciaciones; también se instala la red fluvial y pequeños movimientos tectónicos.
Other Languages