Geografía de Canarias

Imagen satélite de las Islas Canarias.

Las Islas Canarias se encuentran en el océano Atlántico entre las latitudes, 29º 24' 40'' N de la punta Mosegos (en Alegranza) y 27º 38' 16'' N de la punta de los Saltos (en El Hierro); y las longitudes los, 13º 19' 54'' O de La Baja (en el Roque del Este) y 18º 09' 38'' O del Roque del Guincho (en El Hierro). Está a 97 kilómetros de Marruecos y el Sahara occidental y a unos 1.400 kilómetros de la península Ibérica. Se encuentra, pues, en el huso horario del meridiano 15º. Estamos ante un archipiélago de origen volcánico con siete islas mayores ( Tenerife, La Palma, La Gomera, El Hierro, Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura) y seis menores ( Alegranza, La Graciosa, Montaña Clara, Lobos, Roque del Este y Roque del Oeste). Todas las islas menores suman 114 kilómetros de costa. Canarias tiene una superficie de 7.447 km2, y sus costas tienen una longitud total de 1.583 kilómetros. En el censo del 2001 tiene 1.694.477 habitantes, lo que da una densidad media de 228 h/km2, muy por encima de la media de España (81 h/km2). Por su situación geográfica, las Islas Canarias es la región más austral de España.[1]

Canarias comprende dos provincias: Las Palmas, que engloba las islas de Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote; y Santa Cruz de Tenerife, con las islas de Tenerife, La Gomera, El Hierro y La Palma. Además, cada isla mayor está considerada como una unidad administrativa que está gobernada por un cabildo insular. Se convirtió en comunidad autónoma el 10 de agosto de 1982. La capital de la comunidad autónoma está compartida entre las ciudades de Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria. Sólo tiene por idioma oficial el español.

Las islas Canarias se conocen desde la Antigüedad, cuando fueron llamadas las islas Afortunadas gracias a lo dulce de su clima y a la generosidad de su tierra. Durante la Edad Media se perdió la memoria de su existencia y tuvieron una historia particular en la que la población guanche dominó las islas. Fueron redescubiertas en 1312 por el marino genovés Lanceloto Malocello, que desembarcó en la isla a la que dio nombre: Lanzarote. A mediados del siglo XIV diversas expediciones mallorquinas llegaron hasta estas islas, como las de Jaume Ferrer y Arnau Roger, pero también llegaron vizcaínos, andaluces y portugueses. En 1344 el papa Clemente IV concedió las islas al infante castellano Luis de la Cerda con el título de príncipe de la Fortuna y la condición de emprender una « cruzada» de conquista. En 1402 Juan de Bethencourt y Gadifer de la Salle comienzan la conquista definitiva, pero ante las dificultades encontradas piden ayuda a Enrique III de Castilla al que ha de prestar vasallaje. De esta manera las islas entran en la órbita de la corona de Castilla. En 1477 los Reyes Católicos obtienen el derecho de conquista, cosa que inician al año siguiente con los capitanes Juan Rejón y Pedro de Algaba. La conquista de los últimos reductos se prologaría entre 1492 y 1496 de la mano de Alonso Fernández de Lugo. Las Canarias se harían fundamentales en la conquista de América a partir de 1492. Tras la entrada en la UE y a pesar de la situación de las islas, muy alejadas con respecto al núcleo de Europa, se integran perfectamente en la Unión Europea.

Relieve

El territorio de Canarias es muy complejo debido a su carácter insular. Se trata de un archipiélago volcánico muy reciente (apenas tiene 30 millones de años). Los grandes edificios volcánicos se apoyan sobre grandes bloques de la corteza oceánica, y en la zona de contacto con la corteza continental africana. Las debilidades tectónicas que dieron lugar a las fallas y los bloques por las que surgió el magma se produjeron durante la orogenia alpina. Parecen coincidir, además, con la presencia de un punto caliente, en la que el manto tiene una corriente de ascensión. Así pues, la disposición de las islas refleja la red de fallas presentes en la corteza oceánica. Presentan un vulcanismo activo, aunque de poca intensidad. El grueso de las islas surgen en el Mioceno. Sólo El Hierro y los islotes menores son del Cuaternario.

En la siguiente tabla se muestran las montañas más altas de cada una de las islas;

Pico Altitud e isla
Teide 3.718 metros ( Tenerife)
Roque de los Muchachos 2.426 metros ( La Palma)
Pico de las Nieves 1.949 metros ( Gran Canaria)
Pico de Malpaso 1.500 metros ( El Hierro)
Garajonay 1.487 metros ( La Gomera)
Pico de la Zarza 812 metros ( Fuerteventura)
Peñas del Chache 670 metros ( Lanzarote)


La historia geológica de las islas es muy compleja. Encontramos varias fases de coladas de lavas que dan un típico relieve volcánico. Las más antiguas se llaman macizos antiguos (que no hay que confundir con los macizos antiguos continentales) que aparecen en Gran Canaria, La Gomera, el norte de La Palma, el sur de Fuerteventura, y sectores de Tenerife y Lanzarote. Algo más modernas son las dorsales que aparecen en El Hierro, el sur de La Palma y sectores de Tenerife. Incluso en estos sectores más antiguos predominan las formas constructivas sobre las de erosión y sedimentación. No obstante, en las zonas estructuralmente deprimidas se acumulan grandes masas de derrubios poco rodados. Durante las grandes glaciaciones las Canarias tuvieron un clima más árido, que favoreció la erosión y la aparición de derrubios en las laderas y los barrancos. No obstante, la capacidad de transporte de las aguas es muy limitada y por lo tanto no han sido evacuados. En buena medida se trata de regolitos.

Las costas son las que más reciben el ímpetu de la erosión, debido a la actividad marina. Hay muy pocas zonas de acumulación, lo que se traduce en la existencia de muy pocas playas naturales. Predominan los grandes acantilados. Las playas y los campos de dunas están sobre plataformas de abrasión abandonadas, testigo de antiguos niveles del mar.

Lo más característico de las islas Canarias son los barrancos. Se trata del cauce esporádico por donde se dirigen las aguas corrientes presentes en las islas. Su recorrido es corto y generalmente tienen un perfil rectilíneo muy marcado. Su cauce está tapizado de derrubios arrastrados por las aguas.

A pesar del carácter montañoso de la mayor parte de las islas también encontramos importantes llanuras. En Lanzarote y Fuerteventura son característicos sus glacis, que destacan mucho debido a que son, estas, las islas más áridas (así como las más antiguas).

Relieve de Tenerife

Tenerife es la mayor de las islas Canarias tiene una superficie de 2.034 km2 y 342 kilómetros de costa. Se trata de una isla montañosa, en la que se encuentra el pico del Teide (3.718 m), la mayor altitud de España. Tiene una forma triangular, ligeramente alargada hacia el nordeste. Se encuentra en el centro del archipiélago. Tuvo su última erupción en 1909: la erupción del Chinyero. Es la isla de mayor complejidad geológica. Posee parajes con mucha personalidad como Anaga, el monte de La Esperanza, el valle de la Orotava o la dorsal de Pedro Gil (cordillera Dorsal). No obstante, el núcleo central de la isla son las Cañadas del Teide, que es una gran caldera volcánica. El relieve de Tenerife se organiza en torno a tres macizos: Anaga, Teno y Adeje; la dorsal de Pedro Gil y el edificio central.

Anaga ocupa el extremo nororiental. Tiene una dirección predominante NE-SO. Consta de una serie de valles profundos y angostos de corto recorrido, separados por estrechos interfluvios, rectilíneos que parten de las cumbres. Esta ha quedado reducida a una estrecha cresta de escasa elevación, debido a la erosión. Debido a la erosión encontramos múltiples forma derivadas. En el fondo de los barrancos encontramos formas de acumulación de derrubios. Sus costas se caracterizan por la presencia casi continua de acantilados. Anaga enlaza con la dorsal de Pedro Gil a través de la depresión de La Vega de La Laguna. Este valle se formó por el aporte de lavas sobre un vacío topográfico entre el volcán del Teide y Anaga, siendo, en principio una depresión endorreica, que ha propiciado la acumulación, hasta la colmatación, lagunar de derrubios.
Los Gigantes, Tenerife. Acantilados sobre rocas volcánicas.
Teno se encuentre en el extremo noroccidental de la isla y tiene una dirección general NO-SE. Posee una morfología similar a la de Anaga, pero con barrancos mucho más abruptos y profundos. Sus acantilados son, también, más espectaculares. Aquí se encuentra el acantilado de Los Gigantes. También encontramos el valle de El Palmar, relleno de depósitos de derrubios. Este valle se formó por el cierre temporal de la zona debido a una colada de lava. Teno enlaza con el Teide a través de un activo campo de volcanes. Aquí vemos la cumbre de Abeque y los volcanes de Garachico y Chinyero, que entraron en erupción en 1706 y 1909, respectivamente.
Adeje se encuentra al sur de Teno. Tiene menor relevancia morfológica. Posee una dirección estructural N-S.
Anaga y el edificio central enlazan entre sí a través de la dorsal de Pedro Gil. Tiene una dirección NE-SO. Su morfología responde a las pautas volcánicas directas, muy poco desmanteladas, aunque no faltan los profundos barrancos, producto de la erosión. No obstante, estos no son tan profundos y los interfluvios son más amplios. Aquí encontramos el valle de La Orotava, en la ladera norte, y el valle de Güímar, en la vertiente sur.
El edificio central es el de mayor extensión y altitud. Es el que acoge el Teide. Es un sector muy complejo ya que aquí se encuentran las tres direcciones estructurales presentes. Presenta el típico relieve volcánico, muy poco desmantelado. Su dorso meridional configura el sur de la isla (las Bandas del Sur). Aquí encontramos un activo vulcanismo reciente. El Teide se caracteriza por un conjunto de rampas que se elevan desde el mar hasta el borde exterior de la caldera volcánica. El sector central del Teide está formado por Las Cañadas del Teide, una depresión tectónica que es una caldera volcánica sobre la que se han construido edificios secundarios más recientes: el pico del Teide (3.718 m) y Pico Viejo (3.135 m).

Relieve de La Palma

La Palma es una isla volcánica, con las cumbres más elevadas de Canarias, a excepción del Teide, como el Roque de los Muchachos (2.423 m). En ella se ha registrado la erupción más reciente en España, en 1971, en el volcán Teneguía, en la punta sur. En el Roque de los Muchachos existe uno de los observatorios astronómicos más importantes del mundo. Tiene una superficie de 660 km2 y 166 kilómetros de costa. Se encuentra en el ángulo noroeste del archipiélago. Tiene una característica forma de almendra, con el ángulo más agudo apuntando hacia el sur. La Palma tiene una larga historia geológica. La mitad norte es la más antigua, y en ella convergen tres direcciones estructurales NE-SO, NO-SE y N-S. Configura un macizo antiguo. La máxima actividad volcánica corresponde al punto de intersección de estas tres direcciones estructurales. La mitad meridional es la más reciente y posee una dirección estructural dominante N-S.

Zona norte de La Palma.

El conjunto presenta una forma de cúpula, cuyos materiales se disponen radialmente, que alcanzan mayor desarrollo cuando se extienden a favor de una de las direcciones fundamentales; como el barranco del Agua, en la vertiente NE o el barranco de Las Angustias, al oeste. El vulcanismo activo se extiende hasta la actualidad, aunque de forma puntual. Se presenta en la periferia del macizo: Puntallana (vertiente este), Barlovento (extremo noreste) y Puntagorda (al oeste). El accidente morfológico más importante es la caldera de Taburiente. Se trata de una caldera volcánica en cuyo interior se encuentran los materiales más antiguos de la isla, junto con algunos de los más modernos. La caldera presenta una pared vertical con escarpes de hasta mil metros. Las debilidades tectónicas han permitido que la erosión abra brechas que dan paso a la caldera. De esta manera se ha formado una red hidrológica bastante jerarquizada. El colector principal que desagua la caldera es el barranco de Las Angustias. El sector meridional de la isla es conocido como Cumbre Vieja. Paradójicamente este es el sector más joven de la isla, y por lo tanto la erosión no ha hecho aún una labor de desmantelamiento importante. Las formas más comunes son directas.

Los barrancos presentan incisiones muy laxas. Aquí se concentran la mayor cantidad de fenómenos volcánicos de la isla. El volcán de Teneguía, que entró en erupción en 1971 está en la punta más meridional de la isla. La costa es notablemente acantilada, debido a que el mar incide con fuerza en lavas poco consolidadas. Partes de las coladas de lavas se han quedado aisladas enfrente de la costa formando islas bajas. Este fenómeno afecta, sobre todo, a la costa occidental, donde destaca una isla surgida por una erupción submarina en 1949. Cumbre Vieja enlaza con la caldera de Taburiente a través de la dorsal de Cumbre Nueva.

Relieve de La Gomera

La Gomera es una isla volcánica situada en el centro del archipiélago, a SO de Tenerife. Tiene una superficie de 350 km2 y 100 kilómetros de costa. Su máxima altitud es el alto de Garajonay, de 1.487 metros. Tiene una forma notablemente redonda, aunque con una ligero alargamiento NO-SE, que es la dirección dominante de las estructuras de relieve. Toda la isla es un macizo antiguo, que no ha tenido manifestaciones volcánicas en todo el Cuaternario. Así pues la erosión ha transformado profundamente la isla, siendo los barrancos muy profundos y desarrollados, con interfluvios estrechos y de aguda crestas, y cuyos cauces se encuentran cubiertos por derrubios. Los barrancos se disponen de manera radial en torno a Garajonay. Garajonay presenta una forma de cúpula, con pendientes mucho más suaves que el resto de la isla. El otro rasgo característico del relieve de La Gomera es su costa acantilada, sólo interrumpido por la desembocadura de los barrancos. Estos acantilados presentan paredes de entre 100 y 300 metros, notablemente verticales, e incluso en extraplomo.

Relieve de El Hierro

El Hierro es una isla volcánica situada en el extremo suroccidental del archipiélago. Con una superficie de 264 km2 y 110 kilómetros de costa se trata de la menor de las islas habitadas del archipiélago y la menos poblada. Su altitud más notable es Malpaso, de 1.501 metros. La punta Orchilla es el punto más occidental de la isla y constituyó el meridiano 0º hasta que fue sustituido por el de Greenwich. Justo enfrente se encuentra el Roque del Guincho, en punto más occidental de España. El Hierro es la isla más joven del archipiélago. Tiene una forma de codo doblado que se corresponde con las tres direcciones presentes en la isla NE-SO, NO-SE y N-S. Cada una de estas direcciones corresponde a una dorsal, que se encuentran en el centro de la isla. A pesar de ser una isla reciente no se conocen en ella erupciones históricas. El relieve se organiza en torno a las tres grandes dorsales y al Golfo.

Valle de El Golfo.

La dorsal oriental es la de mayor desarrollo. Tiene una dirección NE-SO y se articula en torno al estratovolcán de Ventejís (1.137 m), y se prolonga por la cumbre de Montaña, Pedraje, Pelota y Cepones. Su relieve se caracteriza, a pesar de su juventud, por los profundos barrancos. En el extremo suroccidental enlaza con la meseta de Nisdafe. Al sureste encontramos la costa de Las Playas, y al noroeste los risco de Tibataje, que da paso al Golfo.

La dorsal occidental es sólo un poco menor que la oriental, pero tiene más altitud. Aquí se encuentra Malpaso. Tiene una dirección estructural NO-SE. En la vertiente septentrional se encuentra el Golfo y en la meridional El Julán. El conjunto se resuelve en una serie de barrancos poco profundos. En el extremo occidental encontramos a suave pendiente de La Dehesa, que termina en altos acantilados. Aquí encontramos la punta de Orchilla.
La dorsal meridional tiene menos desarrollo. Tiene una dirección estructural N-S. Es la parte más joven de la isla, por lo que la erosión, aquí, ha incidido menos. En La Restinga encontramos el punto más meridional de España: Punta de los Saltos.
El Golfo es una gran plataforma de lavas que se encuentra al NO de la isla y está bordeada por un espectacular escarpe montañoso en forma de arco, que hoy tiene un aspecto tendido, pero que fue un poderoso acantilado, que ha sido desmantelado por la acción marina.

Relieve de Gran Canaria

Caldera de Bandama.

Gran Canaria es una isla volcánica situada en el centro del archipiélago. Tiene una forma de concha de vieira, una superficie de 1.530 km2, 256 kilómetros de costa y una altitud máxima de 1.949 metros que se alcanza en el Pico de las Nieves. El edificio volcánico rebasó el nivel del mar hace 14 millones de años, habiendo tenido lugar la última erupción hace unos 3000 años, por lo que no se descartan erupciones en el futuro. Toda la isla, excepto la península de la Isleta, es un macizo antiguo, aunque los materiales de mayor edad se encuentran al suroeste y los más jóvenes al noreste. Así, las formas volcánicas están más desmanteladas en la mitad meridional denominada "Paleocanaria" o "Tamarán", aquí los barrancos son más profundos, con fondos planos presentando los interfluvios unas crestas más marcadas; la mitad norte de la isla denominada "Neocanaria" presenta un relieve menos erosionado. Encontramos en la zona paleocanaria paredes verticales de hasta 500 y 600 metros, e importantes conos de derrubios, producto de la erosión, que pueden llegar a formar amplios abanicos de aluviales, como es el caso del barranco de Fataga, al sur, donde se encuentran las dunas de Maspalomas. Los barrancos del sur presentan un fondo plano, en contraste con los del norte, que tienen forma de V. Los barrancos se organizan de forma radial en torno a la Cumbre central, una meseta entre grandes calderas volcánicas que ocupan el centro de la isla. De aquí parten hacia el oeste, por el interior de la Caldera de Tejeda, tres barrancos que al confluir forman el barranco de La Aldea, conjunto que constituye la cuenca hidrográfica más amplia de la isla. Existen otras calderas volcánicas, como la de Tirajana, que presenta escarpes de hasta 900 metros en la zona de Los Caideros. Esta caldera se encuentra recubierta de derrubios. La caldera de Bandama es el ejemplo más espectacular, en Canarias, de explosión freática. Salvo tramos puntuales la costa se caracteriza por la presencia continua de acantilados principalmente en los sectores norte y oeste, especialmente en esta última zona donde los acantilados sobrepasan de forma usual los 500 metros. Las costas este y sur son mucho más bajas, con numerosas playas arenosas.

Relieve de Fuerteventura

Zona de Betancuria.

Fuerteventura es una isla volcánica situada al este del archipiélago. Tiene una forma alargada en dirección NNE-SSO. Está separada de la isla de Lanzarote, al norte, por la isla de Lobos y el estrecho de La Bocaina. Tiene una superficie de 1.690 km2 y 304 kilómetros de costa, lo que la convierte en la segunda isla en extensión del archipiélago, y su máxima altitud es de tan solo 807 m y se alcanza en Jandía. Es, pues, una de las islas bajas, lo que quiere decir que no posee un relieve volcánico vigoroso, ni los barrancos se encajan en su superficie. En el centro oeste de la isla aflora la corteza oceánica: Morrete de Yeseros, Cuchillo de Agua Dulce (macizo de Betancuria). Los dos tercios meridionales son un macizo antiguo muy desmantelado, aunque aquí, en la península de Jandía, se encuentran las mayores alturas. El tercio septentrional es un campo de volcanes activo. Son característicos los malpaíses volcánicos, como los del norte, Arena, Chico, Grande, Jacomar y los tres pequeños volcanes de Pájara. El norte de la isla está dividido entre el malpaís de Bayuyo y el jable de Corralejo, uno de los más importantes campos de dunas de Canarias. La llanura interior es una de las regiones más características de la isla. Se extiende desde Montaña Quemada, en el norte, hasta el valle de Tarajal de Sancho al sur. A pesar de la llanura general de la isla los interfluvios entre barrancos son muy estrechos y verticales: cuchillos, se superan los 400 metros. Dominan en la isla los topónimos de reminiscencias cortantes: cuchillos, agujas, o morro, cuando la punta está redondeada. Los barrancos, así, son de fondo plano. La península de Jandía es la unidad más sobresaliente de Fuerteventura. Es un macizo antiguo estrecho y relativamente elevado que presenta los mayores escarpes de la isla. Presenta un abarrancamiento generalizado a dos aguas. Al oeste se extiende la llanura de punta Jandía. Enlaza con la isla a través del istmo de La Pared, donde encontramos un importante campo de dunas.

Relieve de La Graciosa

Vista de La Graciosa desde Mirador del Río.

La Graciosa forma parte de un grupo de islas e islotes emergidos durante el Cuaternario llamado Archipiélago Chinijo, compuesto además de por La Graciosa por Alegranza, Montaña Clara y los Roques del Este y del Oeste. Está al noreste de Lanzarote, isla de la que depende administrativamente y de la que la separa un brazo de mar conocido como El Río. La Graciosa tiene una superficie de 27 km2 y una altitud máxima de 266 metros. En el paisaje volcánico de La Graciosa se pueden encontrar cráteres como Montaña Amarilla; zonas de "malpei", formadas por emisiones de lava que surgieron de las fisuras de los conos volcánicos; extensas coladas que fluyen desde los conos de cínder.

El clima es predominantemente seco con temperaturas contrastadas a lo largo del año, alrededor de 20ºC y con escasas precipitaciones (140mm por año). Debido a su escasa altitud, la Montaña de las Agujas con 266m, La Graciosa y el resto del archipiélago no reciben la contribución de humedad proveniente de los vientos dominantes del nordeste (alisios). Diferentes episodios sedimentarios permitieron la acumulación de materiales de granulometría fina como arena, limos y arcillas. Estos suelos tienen un gran interés ecológico pero presentan graves problemas como terrenos de cultivo el cual ha constituyó un factor limitante para el poblamiento humano.

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