Gaspar de Crayer

Gaspar de Crayer por Anton van Dyck.

Gaspar de Crayer ( Amberes, 1582 - Gante, 1669) a veces llamado Caspar de Crayer, fue un pintor barroco flamenco conocido por sus numerosos retablos contrarreformistos y retratos. Fue pintor de cámara de los gobernadores de los Países Bajos Españoles y trabajó en las principales ciudades de Flandes, donde contribuyó en la difusión del estilo de Rubens.[1]

Biografía

Nacido en Amberes, Gaspar de Crayer, siendo aún niño, se inició en la pintura en Bruselas con Raphael Coxie, hijo del anciano maestro Michel Coxcie y pintor de cámara de los archiduques Alberto de Austria e Isabel Clara Eugenia, soberanos de los Países Bajos Españoles. Matriculado en el gremio de San Lucas de Bruselas en 1607, permaneció en Bruselas hasta 1664.[1]

Felipe IV con enano ( Palacio de Viana, Madrid).

Las primeras obras de Gaspar de Crayer incluyen retratos de los reyes de España y de los gobernadores y funcionarios españoles que estaban estacionados en los Países Bajos Españoles así como de miembros del consejo de la ciudad de Bruselas. Entre ellos puede citarse el Retrato del marqués de Leganés, pintado por Crayer en 1627-1628 ( Museo de Historia del Arte de Viena). Además, desde el principio de su carrera recibió encargos con destino a los retablos de varias iglesias y monasterios en los alrededores de Bruselas. En 1635 el cardenal-infante Fernando de Austria, hermano del rey Felipe IV y gobernador de los Países Bajos Españoles desde la muerte de su tía Isabel Clara Eugenia, hizo de él su pintor de cámara.[2]

La Caridad romana ( Museo del Prado, Madrid).

En 1664 se estableció finalmente en Gante. A pesar de su avanzada edad, recibió todavía numerosos encargos para retablos. Ya anteriormente había alcanzado prestigio en Gante: antes de 1620 había trabajado regularmente para diversas instituciones religiosas y seculares de la ciudad. La fama de Gaspar de Crayer se refleja en el importante papel que se le dio en la ejecución de las decoraciones monumentales para la «feliz entrada» en Gante del cardenal-infante Fernando de Austria en 1635.[1] Entre las numerosas pinturas realizadas en esta ciudad destacan el Martirio de San Blas y las que se encuentran en la Catedral de San Bavón: San Macario, patrón de los apestados (1632?) ubicada en la Capilla de San Macario; La Asunción de la Virgen, en la Capilla de Nuestra Señora de los Ángeles; El martirio de Santa Bárbara, en la Capilla de Santa Bárbara y La decapitación de San Juan Bautista (1657-1658), en la Capilla de Santa Coleta.

La dirección de un gran taller le permitió hacerse cargo de los numerosos encargos que recibió tanto de los Países Bajos Españoles como de España y de otros países.[1]

En su taller formó entre 1610 y 1661 a un gran número de alumnos, entre ellos Jan van Cleve (III), Anselm van Hulle y François Monnaville.[3]

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