Gaspar Castaño de Sosa

Gaspar Castaño de Sosa (o Sousa) ( Portugal, ca. 1550 - en un barco en las islas Molucas, después de 1593), fue un colono y administrador colonial español en el Nuevo Reino de León, esclavista reputado y líder de una expedición que intentó sin éxito establecer en 1590-1591 una colonia en lo que hoy es el estado de Nuevo México. Al no contar con el permiso de las autoridades españolas, Castaño fue apresado en marzo de 1591 y condenado en 1593 al exilio en las islas Filipinas. Esa condena fue revertida, pero ya era demasiado tarde, ya que falleció en las islas Molucas, cuando los esclavos chinos que iban en su nave se amotinaron.[1] :48

Antecedentes

Castaño de Sosa habría nacido alrededor de 1550 en Portugal. Se cree por muchas autoridades haber sido un cristiano converso o cripto-judío, un ostensible cristiano que continuaba practicando en secreto el judaísmo.[2] Castaño aparece en la historia del norte de México cuando, junto con Luis de Carvajal y de la Cueva fue uno de los primeros colonos en la frontera noreste de la Nueva España (lo que luego será el estado mexicano de Nuevo León).

Carvajal había obtenido permiso de Felipe II para la colonización del territorio mexicano de mar a mar y para regresar a la Nueva España como gobernador y capitán general para el establecimiento del Nuevo Reino de León, doscientas leguas (unos 1000 km) adentro de Tampico, en un extenso territorio de límites indefinidos localizado entre los actuales México y Estados Unidos (el actual estado de Nuevo León y el suroeste del actual estado de Texas). Ese contrato o capitulación está firmado el 31 de mayo de 1579 y facultaba a Carvajal para actuar:

(...) desde el puerto de Tampico río de Pánuco y las minas del Mazapil hasta los límites de la Nueva Galicia y de allí al norte lo que está por descubrir de una mar a otra, conque no exceda de doscientas leguas de latitud por otras doscientas de longitud, que se llame e intitule Nuevo Reino de León.

Carvajal se embarcó en la urca Santa Catalina con cien familias —provenientes de Portugal, Benavente, Valderas, Zamora, Sayago y Medina del Campo[3] —, se supone que la mayor parte eran marranos, o al menos eran tenidos por tales. Acompañaron la flota en la que viajaría también el virrey Lorenzo Suárez de Mendoza, conde de La Coruña. Llegaron al puerto de Veracruz, y luego siguieron por su cuenta hasta el puerto de Tampico a donde arribaron el 25 de agosto.

Ese mismo año, en la antigua Santa Lucía, Carvajal fundó la Villa de San Luis Rey de Francia (luego Monterrey). Para pacificar y colonizar el territorio, Carbajal contaba con cien soldados y sesenta trabajadores casados. Ya pronto, el conde de la Coruña comenzó un proceso contra Carvajal acusándolo de invadir territorios que no le correspondían. Carvajal pidió amparo y le fue concedido por medio de Pedro de Vega, procurador de la Real Audiencia el 18 de enero de 1582. El resentimiento del virrey se transformó en una lucha sin cuartel contra Carvajal quien ya no pudo continuar sin problemas su gobierno. Para poder gobernar tan vastos territorios, hacia 1585 Carvajal nombró tres tenientes: Felipe de Nuño, para la zona del Pánuco; Diego de Montemayor para el centro, desde Santa Lucía hasta la Laguna; y a Gaspar Castaño de Sosa para el noreste.

Carbajal y Castaño y su grupo de soldados parecen haber hecho sus fortunas capturando y vendiendo esclavos indios. Realizaban incursiones en el norte a lo largo del río Grande, capturando cientos de indios que luego vendían como esclavos.[4] Según un cronista, en estos lugares llegó a haber hasta 200 hombres que emprendían la captura de indios logrando con ello atraer a más soldados a los poblados. Hacia 1588 Carvajal emprendió la tarea de repoblar las minas de Trinidad a las que llamó Nuevo Almadén — Monclova y encomendó la tarea a Gaspar Castaño. Cuando parecía que habían alcanzado la prosperidad, y a pesar de que públicamente mantenían la religión cristiana, algunos miembros de la familia de Carbajal fueron sorprendidos en 1589 en prácticas ortodoxas.

Eran tiempos en los que religión y gobierno eran, se puede decir, una misma cosa. Ya pesaba la acusación en contra de Carvajal de invadir territorio ajeno y a ésta se le sumó la de encubrir a su sobrina Isabel Rodríguez de Andara, en cuestiones de doctrina cristiana. Carvajal tenía en su contra ya el pertenecer a una familia de cristianos nuevos y terminó siendo excomulgado. Fue arrestado por Alonso López y llevado a México para ser juzgado por la Inquisición. Ésta le retira la excomunión después de abjurar, pero lo sentencia al destierro por 6 años de la Nueva España . Sentencia que no llegó a cumplir, pues poco tiempo después murió en prisión a causa de las torturas recibidas.[5] (La mayor parte de sus familiares —su hermana Francisca de Carvajal, su cuñado Francisco Rodríguez y los hijos de éstos, siendo el más destacado históricamente fue el que se llamaba como él: Luis de Carvajal el Mozo— fueron ejecutados en el auto de fe que se celebró en Ciudad de México el 8 de diciembre de 1596.)

Gaspar Castaño de Sosa, temiendo ser también arrestado y desilusionado por lo improductivo de las minas de Almadén, al parecer, esperaba recuperar su fortuna estableciendo otra colonia más al norte en Nuevo México, lo que también pondría una mayor distancia entre él y las autoridades virreinales. Sabiéndose incapaz de obtener el permiso oficial para la expedición, partiría sin permiso: si tenía éxito, confiaba en ser perdonado y recompensado. Así, su viaje tenía características tanto de una escapada como de una exploración.

Other Languages