Galacho de Juslibol

Galacho de Juslibol inundado en una crecida del Ebro.

El galacho de Juslibol es un espacio natural situado sobre un acuífero del río Ebro a dos kilómetros del barrio rural de Juslibol, en el término municipal de Zaragoza ( España), en la margen izquierda del río Ebro, a cuatro kilómetros aguas arriba de la ciudad de Zaragoza.

El núcleo del espacio es el bosque en galería del galacho o meandro abandonado del Ebro, que se formó el 2 de enero de 1961 como producto de la mayor avenida del Ebro ocurrida en el siglo XX (4.130 / s de caudal: 16 veces el valor medio). Por ello fue el último galacho del Ebro en formarse. Es conocido popularmente como "los galachos".

Situación geográfica

Tramo del río Ebro en el parque natural.

El galacho se encuentra entre el actual curso del Ebro y el escarpe de yesos, en la denominada llanura de inundación de cauce divagante.

Por el noreste linda con el campo de maniobras de San Gregorio perteneciente al Ejército de Tierra de España y a la Academia General Militar.[2] Por el suroeste linda con los terrenos de acceso restringido del Cuartel del Regimiento de Pontoneros y Especialidades de Ingenieros nº 12 situado en Monzalbarba. Ambas áreas militares son zonas vedadas al pastoreo y a los cultivos, en estado natural desde hace bastantes décadas, y habitualmente sin transeúntes que perturben a la fauna. Esto ha permitido que una fauna y flora, más rica que la encontrada en las zonas cultivadas limítrofes, se extienda al Parque Natural del galacho. Al sur están los cultivos agrícolas del barrio rural de Juslibol, y al norte comunica con los cultivos del barrio rural de Alfocea y el Castillo de Miranda, y desde allí, a través de barrancos y los montes de El Castellar, prácticamente hasta Navarra y La Rioja.

El Ebro transcurre con la orilla derecha al suroeste y la orilla izquierda al noreste. Al sur del río, se extiende a lo lejos la cordillera Ibérica, de la que es bien visible el Moncayo. El noreste es una zona esteparia en la que desaguan numerosos torrentes tras las lluvias tormentosas. En las aledañas tierras altas crecen pinos y hay matorrales de enebros, sabinas, coscoja, boj, olivos, almendros y jaras.

El territorio se organiza ligeramente basculado en dirección suroeste. La escasez y el marcado carácter estacional de las lluvias, más frecuentes en otoño e invierno, unido a las altas temperaturas hace que no existan manantiales o arroyos permanentes durante todo del año. Las cuencas fluviales son torrentes tributarios del Ebro, se corresponden con las conocidas como subtropicales mediterráneas, caracterizadas por cursos cortos y de pendiente considerable, cuyo cauce permanece seco durante varios años, con la excepción del arroyo del barranco de Miranda.

El rasgo más relevante son las precipitaciones escasas (entre 300 y 400 mm/anuales) que además se reparten de forma escasa e irregular, lo que lleva a esta zona a ser la segunda más árida de la Península Ibérica y de Europa, tras el sureste español. El clima es de carácter Mediterráneo continental. El mes más frío es enero, seguido de diciembre y febrero y el más caluroso julio, seguido de agosto. La diferencia de temperaturas entre verano e invierno es extrema, acentuada por la insolación y el viento. La topografía y la masa forestal constituyen los factores modificadores del tipo de clima dominante. Las laderas y el piedemonte del escarpe alcanzan durante el día altas temperaturas y concentraciones de calor en comparación con zonas limítrofes, lo que proporciona condiciones propicias para especies heliófilas y de origen africano. En verano las elevadas temperaturas contrastan con las umbrias del bosque de ribera mucho más frías y húmedas. Es el acuífero fluvial el que crea unas condiciones ecológicas que no se corresponden con las climáticas, permitiendo que especies de clima oceánico estén presentes en un área mediterránea.

Other Languages