Funcionalismo estructuralista

El funcionalismo estructural (también llamado funcionalismo o estructuralismo) es un marco de construcción teórica que ve a la sociedad como un sistema complejo cuyas partes trabajan juntas para promover la solidaridad y la estabilidad. Se entiende como el estudio de una sociedad conocida como estructura o sistema social.[6] Surge después de la Primera Guerra Mundial, en Francia en 1919. Los orígenes de esta corriente se remontan a los trabajos de Émile Durkheim. Fue desarrollado en la antropología social británica por Bronislaw Malinowski y Alfred Reginald Radcliffe-Brown. En sociología, el estadounidense Talcott Parsons es uno de sus mayores exponentes, y sus aplicaciones principales tienen lugar en el campo de la sociología de la cultura.

Teoría

Las teorías clásicas están definidas por una tendencia en analogía biológica y las nociones de evolucionismo social:

El pensamiento o funcionalista, desde Comte en adelante, ha mirado en particular hacia la biología como la ciencia que proporciona el modelo más cercano y más compatible para la ciencia social. La biología se ha tomado para proporcionar una guía para la conceptualización de la estructura y la función de los sistemas sociales y para el análisis de procesos de la evolución a través de los mecanismos de adaptación ... funcionalismo hace especial hincapié en la preeminencia del mundo social a través de sus partes individuales (es decir, sus actores constituyentes, los sujetos humanos).

- Anthony Giddens, The Constitution of Society 1984 [7]

Mientras que no se puede considerar al funcionalismo como una extensión lógica de las analogías orgánicas de la sociedad presentada por los filósofos políticos, como Rousseau, la sociología dibuja más firme atención en aquellas instituciones únicas a la sociedad capitalista industrializada (o modernidad). El funcionalismo también tiene una base antropológica en la obra de teóricos como Marcel Mauss, Bronisław Malinowski y Radcliffe-Brown. Es en el uso específico de Radcliffe-Brown que surgió prefijo "estructural".[8]

Radcliffe-Brown propuso que, en las sociedades "primitivas" más apátridas que carecen de instituciones centralizadas fuertes, se basen en una asociación de grupos de empresas corporativas en ascendencia.[10]

Estos puntos de vista fueron ratificados por Durkheim, quien, después de Comte, creía que la sociedad constituye un "nivel" distinto de la realidad, distinto de la materia, tanto biológicamente como inorgánicamente. Por lo tanto, las explicaciones de los fenómenos sociales tenían que ser construidos dentro de este nivel, los individuos de ser ocupantes meramente transitorios de roles sociales relativamente estables. La preocupación central del funcionalismo estructuralista es una continuación de la tarea de Durkheim de explicar la aparente estabilidad y la cohesión interna que necesitan las sociedades para poder perdurar en el tiempo. Las sociedades son vistas como coherentes, delimitadas y fundamentalmente una construcción relacional que funcionan como organismos, con sus distintas (sociales o instituciones) trabajando juntas en una moda casi automáticamente inconsciente hacia el logro de un equilibrio social general. Por consiguiente, todos los fenómenos sociales y culturales son vistos como funcionales en el sentido de que trabajan juntos, y se considera que efectivamente tenen "vidas" de los suyos. Se analizan en primer lugar en términos de esta función. El individuo es significativo, no en sí y por sí mismo, sino más bien en términos de su estatus, su posición en los patrones de las relaciones sociales y las conductas asociadas a su condición. Por lo tanto, la estructura social es la red de status unidos por roles asociados.

Es simplista igualar la perspectiva directamente con el conservadurismo político.[11] La tendencia a enfatizar los "sistemas coherentes" sin embargo, conduce teorías funcionalistas que ser contrastadas con " teorías del conflicto", que en cambio enfatizan los problemas sociales y las desigualdades.

Conceptos en la sociología

El sistema general de acción contiene en su estructura cuatro sub-sistemas: el biológico u orgánico conductual, el cultural, el social y el de personalidad. Los sistemas son un conjunto ordenado de los elementos, interdependientes, que permanecen abiertos a la percepción de variables que pueden modificarlos. Para mantener el equilibrio, realizan diferentes funciones:

  • El biológico es la especie tipo organizada, la adaptación es la función que realiza, y es realizada por el sistema económico.
  • El cultural es el conjunto de normas, valores, lenguaje y símbolos compartidos, aceptados por la sociedad. Su función es el mantenimiento de las pautas, para que los individuos se ajusten a las expectativas del rol e interioricen los valores. En la sociedad estas funciones son cumplidas por diversas instituciones, entre ellas podemos nombrar al sistema educativo y los medios masivos de comunicación, quienes son los encargados de la difusión de esas normas, valores, símbolos, etc, que componen la esfera cultural.
  • El social está compuesto por las formas en que los individuos interactúan recíprocamente. La función primordial es la integración y supone la aceptación de las metas y las expectativas sociales. Las entidades jurídicas tienen a su cargo esta función, la cual aplicara sanciones. Va a existir una movilidad social de forma horizontal, vertical, ascendente o descendente. De la misma manera habrá cambios sociales e innovaciones.
  • El de personalidad metas o fines. Intenta coordinar las motivaciones para alcanzar objetivos sociales. Las unidades que pueden canalizar las aspiraciones de los individuos son las instituciones políticas. Estructural funcionalismo conocido como positivismo.
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