Fuerzas especiales

Un miembro de los Navy SEALs de Estados Unidos en Afganistán, año 2002.
Polaco GROM and Navy SEALs de Estados Unidos ejercicios juntos en Gdansk (Polonia).

Las fuerzas especiales, fuerzas de operaciones especiales o fuerza élite, son unidades militares ágiles y versátiles específicamente entrenadas y formadas para llevar a cabo una serie de tareas específicas, que van desde las «operaciones especiales» dentro de un conflicto convencional a las que implican la guerra no convencional. Por lo general, las fuerzas especiales tienen una formación más amplia y con frecuencia equipos más avanzados que las fuerzas convencionales. Se adaptan para operar como fuerzas asimétricas y capaces de operar de forma independiente, o en apoyo directo de cualquiera de las fuerzas militares convencionales o de otros elementos gubernamentales. Son activos de alto valor, comandados a nivel estratégico y que ofrecen importantes resultados no proporcionados con su reducido tamaño.[1]

Una unidad de fuerzas especiales está entrenada para llevar a cabo misiones de combate de acción directa e indirecta. Las operaciones de acción directa son operaciones ofensivas y cubren un amplio espectro de operaciones. Las operaciones indirectas son habitualmente de reconocimiento, destinadas a la obtención de información. Operan sobre la base de grupos pequeños, dependiendo de la misión, con gran autonomía.

Selección y entrenamiento

El proceso de selección para los hombres de operaciones especiales es normalmente riguroso e intensivo. Puede incluir algunos de los siguientes aspectos:

  • Supervivencia en distintos ambientes.
  • Tiro con distintos tipos de armas.
  • Artes marciales.
  • Demoliciones.
  • Buceo.
  • Paracaidismo.
  • Combate nocturno.
  • Telecomunicaciones.
  • Planificación de operaciones
  • Rapel
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