Fuerzas de Defensa de Panamá

Fuerzas de Defensa de Panamá
Activa 11 de octubre de 1968
País Flag of Panama.svg Panamá
Fidelidad Asamblea Nacional de Representantes (hasta el año 1983)
Rama ejército, fuerza aérea y armada
Tipo infantería
Función Mantener el orden público y defender la soberanía del territorio nacional.
Especialización batallones de combate
Tamaño 16.300 efectivos
Cuartel Central Flag of Panama.svg Panamá, Panamá, Corregimiento de El Chorrillo
(en donde hoy en día está ubicado el parque Amelia Denis de Icaza)
Disuelta 20 de diciembre de 1989
Comandantes
Comandante en Jefe de las Fuerzas de Defensa General Manuel Antonio Noriega
Cultura e historia
Mote Fuerzas de Defensa
Lema Todo por la patria
Marcha "Colonia americana ¡No!"
Aniversarios 11 de octubre
Guerras y batallas
Invasión estadounidense a Panamá
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Las Fuerzas de Defensa de Panamá, conocidas localmente como F.F.D.D., y anteriormente llamadas Guardia Nacional de Panamá, fue el nombre del cuerpo militar panameño desde 1983 bajo el mando de Manuel Antonio Noriega y su estado mayor, hasta su desmantelación por parte del ejército estadounidense, tras la invasión del 20 de diciembre de 1989, llamada Operación Causa Justa (Just Cause).[1]

Historia

Anterior al golpe militar del 11 de octubre de 1968, que derrocó al presidente Arnulfo Arias del poder, la policía militar era llamada Guardia Nacional, desde los años 50, bajo el mando del coronel y presidente José Remón Cantera, quien fue asesinado mientras ocupaba el cargo en 1955; negoció con el presidente estadounidense Dwight Eisenhower sobre temas de soberanía y defensa del Canal de Panamá, logrando un importante equipamiento para la policía y la Guardia Nacional, así como el adiestramiento de pilotos en Colombia y oficiales en la Academia Militar de Westpoint. En 1964, la Guardia Nacional de Panamá evitó tener conflicto con las fuerzas militares estadounidenses en las gestas del 9 de enero, manteniéndose acuartelada. En 1968, el nuevo presidente Arnulfo Arias Madrid, realiza cambios bruscos y arbitrarios, traslados y jubilaciones de los comandantes Vallarino y Urrutia que establecieron una junta de gobierno provisional.

Once días después los mayores Boris Martínez y Omar Torrijos Herrera comandan el golpe de estado contra el presidente Arias Madrid e imponen una Junta Provisional de Gobierno, dirigida por los tenientes coroneles José María Pinilla y José María Bolívar Urrutia. Se suprimen todas las libertades y derechos políticos de la ciudadanía panameña, se deroga la Constitución de 1946 y se inician grandes transformaciones de orden político y social en la nación panameña. Durante este tiempo hubo movimientos del tipo de guerrilla en la urbe y en el interior del país por parte de la izquierda panameña y los simpatizantes del derrocado presidente Arias Madrid. También hubo actos bélicos y de sabotaje contra el gobierno y la Guardia Nacional, y se censuró fuertemente la libertad de expresión mediante el cierre de diarios. Se desarrolló la emisión de panfletos y escritos clandestinos. La Guardia Nacional logró aplastar totalmente este movimiento guerrillero hacia 1970.

Al retiro de estos militares, el entonces recién ascendido coronel Omar Torrijos Herrera toma el control y establece en 1972 una Asamblea Nacional de Representantes, la que enseguida lo nombra como "Máximo Jefe de Estado de la Revolución Panameña". Este cuerpo militar estableció un sistema de reivindicación nacionalista, al cual se unió parte del sector privado, y el país atravesó un periodo de transformaciones sociales y culturales, con la recuperación del Canal de Panamá como objetivo primordial de Torrijos, y la creación del partido oficialista, Partido Revolucionario Democrático (PRD). A la vez, se evidenciaron características nocivas y denunciadas, como la represión armada, la censura de la prensa impresa y las desapariciones de opositores políticos al principio de dicho gobierno. Los Tratados Torrijos-Carter firmados en 1977, condicionaban al régimen (llamado "el "proceso por sus militantes) a la democratización, su acuartelamiento y la convocatoria a elecciones.

Hacia 1978, el general Torrijos abandona el poder, pero mantiene el control del ejército panameño. Tras su asesinato en un atentado aéreo en 1981, -donde el principal sospechoso es la CIA por no acceder a las exigencias del Banco Mundial- la Guardia Nacional se vio envuelta en una lucha por el poder entre los mandos militares de entonces involucrados. El Coronel Florencio Flores tomó posesión del cargo de comandante en jefe por unos meses, hasta que fue jubilado. Luego, el General Rubén Darío Paredes Del Río decidió junto a su estado mayor hacer ajustes en torno al retiro de otros militares y censurar la prensa escrita.

En 1983, el General Noriega tomó control absoluto de la Guardia nacional e inicia un periodo marcado por decisiones dictatoriales. Su primer decreto fue el cambio del nombre de la entidad castrense a Fuerzas de Defensa de Panamá, con la mentalidad de convertir en ejército a la policía para las tareas conjuntas de la defensa del Canal de Panamá junto a la U.S. Army. Para la reorganización de la institución castrense se contó con la asesoría militar de expertos de la inteligencia israelí y de reputados militares, entre éstos el coronel argentino Mohamed Alí Seineldín, héroe de la guerra de las Malvinas y, en ese entonces, agregado militar de la República Argentina en Panamá.

Ese año se ordena el cierre de la Escuela de las Américas, que para la CIA significó perder su mejor base en el continente centroamericano. A fines de 1983 se preparaban las estrategias políticas para lanzar el candidato oficialista de las elecciones de 1984: el Coronel Noriega convence al General Paredes de acogerse a su jubilación y recibir el apoyo del Estado y las Fuerzas de Defensa para aspirar a la presidencia. Luego, Paredes es traicionado, ya que la Comandancia y el PRD lanzan en el último momento al Dr. Nicolás Ardito Barletta como el candidato oficial. Una vez orquestado el fraude electoral por decreto presidencial, Noriega es ascendido a General.

Golpe militar del 3 de octubre de 1989

El 3 de octubre de 1989 se planeó un golpe militar, en el cual algunos oficiales, al mando del Mayor Moisés Giroldi Vera, trataron de derrocar al General Noriega, pero 9 oficiales murieron en el intento.[2]

Con la finalidad de limpiar la deteriorada imagen de las Fuerzas de Defensa se decidió retirar a Noriega, pero no contaban con que el general ya tenía planes de contraataque al cambiar el poder. Los eventos llevaron a acciones terroristas, como la contaminación con cianuro de la potabilizadora de Chilibre, para luego culpar a los estadounidenses de dicha acción. En contra de este plan estaban el Mayor Moisés Giroldi Vera y sus seguidores, que obviamente lo rechazaron.[2]

Fin de las Fuerzas de Defensa de Panamá

Para el 20 de diciembre de 1989 las Fuerzas de Defensa de Panamá ya se habían desarrollado como institución de tipo guerrillera y propagandista, más que un ejército regular, debido a la inestabilidad militar causada por el intento de golpe de Giroldi. Su componente armado el día de la invasión estadounidense no contaba con más de 4,000 hombre, muy mal armados. Tras su disolución, quedaron en los cuarteles algunos fusiles AK-47 con pocas municiones y viejos M-16 A1 y T-65, armas cortas como UZI y escopetas Calibre 12.[4]

Su poder de fuego estaba limitado para hacerle frente a los norteamericanos no más de dos horas. Además el estado mayor se desintegró y no pudo organizar un plan de, por lo menos, una guerra de guerrillas ante tal acción.[4]

Unidades como los Macho de Monte, comandadas por el Mayor Gonzalo González, y el Batallón Paz y Batallón Cémaco, fueron diseñadas para la lucha de contrainsurgencia; a diferencia de unidades como el Batallón 2000 y el Batallón de Policía Militar, que fueron concebidos para la defensa del Canal de Panamá y que sí combatieron escaramuzas en Río Hato, Tinajitas, Tocumen y San Miguelito.[4]

El ejército estadounidense atacó sin contemplaciones los puestos y retenes de patrullas de caminos (policía de tránsito y seguridad vial), cobrando las vidas de simples unidades de policía que no tenían armas de guerra.[4]

Estas afirmaciones son también sostenidas por testimonios de jornaleros hondureños que descargaron bolsas plásticas con cadáveres llevadas desde Panamá a la base de Comayagua en Honduras días después de la invasión en un avión AC130 y pudieron ver, en algunas bolsas rotas, insignias de las fuerzas panameñas.[4]

Tras el nuevo gobierno democrático post-invasión

Al ser desmanteladas las Fuerzas de Defensa, el gobierno de Guillermo Endara (1989-1994) se encargó de formar una nueva institución con la ayuda del ejército norteamericano, el cual proporcionó los primeros uniformes caqui.[5]

Con el fin de otorgarle fundamentos legales a la nueva organización policial se expidió el Decreto Ejecutivo No. 38 del 10 de febrero de 1990, mediante el cual fue organizada la Fuerza Pública, uno de cuyos componentes es la Policía Nacional.[5]

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