Fuerza Aérea Mexicana

Fuerza Aérea Mexicana
Logo of the Mexican Air Force.svg
Símbolo de la Fuerza Aérea Mexicana
Activa 10 de febrero de 1944 como fuerza armada;
5 de febrero de 1915 como arma de aviación militar.[1]
País Bandera de México  México
Tipo Fuerza aérea
Especialización [2] 425 Aeronaves + 234 pedidos.
Tamaño 20,000 efectivos
Parte de Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA)
Fuerzas Armadas de México
Comandantes
Comandante actual General de división Carlos Antonio Rodríguez Munguía
Insignias
Escarapela
(alta y baja visibilidad)
Mexican Air Force roundel.svg Mexican Air Force roundel (low visibility).svg
Distintivo de cola Mexico Air force fin flash.svg
Bandera Flag of the Mexican Air Force.svg
Cultura e historia
Lema Honor, Valor, Lealtad
Colores Verde, Blanco y Rojo
Aniversarios 10 de febrero
Guerras y batallas
Revolución mexicana: Batalla de Topolobampo, Rebelión delahuertista, Guerra Cristera, Rebelión escobarista
Segunda Guerra Mundial: Batalla de Luzón
Levantamiento zapatista

Sitio web: sedena.gob.mx
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La Fuerza Aérea Mexicana (FAM) es una de las dos fuerzas armadas componentes de la Secretaría de la Defensa Nacional. Su objetivo es defender la integridad, independencia y soberanía de México, garantizar la seguridad interior, auxiliar a la población en caso de necesidades públicas, realizar acciones cívicas y obras sociales que tiendan al progreso del país y, en casos de desastre, prestar ayuda para el mantenimiento del orden, auxilio de las personas, sus bienes y la reconstrucción de las zonas afectadas.

El término Fuerza Aérea Mexicana se refiere tanto al equipo aéreo como al personal que lo asiste, que es utilizado por el Colegio del Aire, el Ejército, el Estado Mayor Presidencial, las Unidades Aéreas y demás dependencias.[3] Al mando supremo de la Fuerza Aérea Mexicana se encuentra el Presidente de la República.

La FAM tiene la distinción de haberse empleado en observaciones y combates aéreos desde 1914. Desde que fue reorganizada en 1920, el gobierno electo ya no ha sido destituido por la fuerza, pues la FAM contribuyó a sofocar múltiples rebeliones de origen territorial, militar y religioso. La Fuerza Aérea Mexicana también sirvió con distinción durante la Segunda Guerra Mundial en el teatro de operaciones del Pacífico a lado de los aliados luchando en Filipinas y Formosa contra las fuerzas del Imperio del Japón.

Desde 1923 ha dependido de la entonces Secretaría de Guerra y Marina como un servicio del ejército, y hoy en día continúa dependiendo de la Secretaría de la Defensa Nacional.

Historia

Se considera el 5 de febrero de 1915, como el día en que surge la Fuerza Aérea Mexicana (FAM); ese día, el primer Jefe del Ejército Constitucionalista, Venustiano Carranza, expidió en el puerto de Veracruz el acuerdo por el que se creó el Arma de Aviación Militar dentro del Ejército Constitucionalista, sin embargo, no fue sino hasta el 10 de febrero de 1944 cuando el gobierno mexicano expidió el reconocimiento formal, a nivel constitucional, de la creación de la FAM. Sobre estos antecedentes, en 1992, se expidió el decreto que declara el 10 de febrero como el Día de la Fuerza Aérea Mexicana.

La historia de la Fuerza Aérea Mexicana está fuertemente ligada a la historia de la aviación en México. Data de 1906, apenas tres años después del nacimiento del aeroplano, cuando el entonces presidente Porfirio Díaz ya mostraba interés en la aviación militar y en los globos.

En la Revolución Mexicana

A finales de 1909 fueron enviados un capitán de ingenieros y un miembro del Estado Mayor del ejército mexicano al Colegio Armée de l'Air en Francia para estudiar el manejo de globos y dirigibles,[4] pero al estallar la Revolución mexicana en 1910, ningún combatiente utilizó de forma directa aeronaves como medio de combate aéreo durante los primeros episodios de dicho acontecimiento. Sin embargo, después del exilio de Díaz, algunas aeronaves fueron utilizadas por parte de los revolucionarios para contrabandear armamento ligero y correspondencia a través de la frontera con Estados Unidos.

En México, los ejércitos rebeldes y federales utilizaron por primera vez el aeroplano en el cruento conflicto civil que estalló en 1910. La insurrección, encabezada por Francisco I. Madero, que acabó con la dictadura de Porfirio Díaz en mayo de 1911, no consiguió establecer la paz en México. Todo lo contrario, el gobierno revolucionario —primero en la forma de un régimen interino encabezado por Francisco León de la Barra y luego por Madero como presidente electo— se vio acosado de rebeliones. En el curso de uno de tantos eventos, encabezado por el exinsurrecto jefe chihuahuense Pascual Orozco, la columna federal mexicana, al mando del general Victoriano Huerta utilizó una pequeña unidad aérea con fines de patrullaje en su campaña contra el principal ejército rebelde en Chihuahua. Esta unidad consistió en un par de aviones monomotores Moissant Blériot XI, de 60 caballos de vapor uno y 100 el otro. Estas máquinas eran piloteadas por el aviador estadounidense John Héctor Worden y el piloto mexicano Francisco Álvarez, respectivamente. Como la máquina de Álvarez se accidentó durante un vuelo de práctica en las afueras de Torreón, realmente sólo el avión de Worden llegó a participar en combate en alguna medida.[5] El 1 de agosto de 1912 las fuerzas federales incorporaron a su reconocimiento y prácticas militares los pequeños monoplanos Bleriot XI.

Bleriot XI en Torreón, 1 de agosto de 1912.

Pero no fue sino hasta que el ejército constitucionalista dio un fuerte golpe al gobierno de Huerta que se planteó la idea de formar una unidad aérea que tuviera un papel clave en los combates contra los soldados federales. En 1913 cuando el entonces gobernador de Coahuila, Venustiano Carranza formaba un nuevo ejército contra el gobierno de Huerta, influenciado por varios oficiales, incluyendo dos de sus sobrinos, para que utilizara aviones como medio de combate. Carranza aceptó y envió a sus dos sobrinos, Alberto y Gustavo Salinas junto con los hermanos Juan Pablo Aldasoro Suárez y Eduardo Aldasoro a la escuela Moisant International[6] en Nueva York a estudiar aviación. Concluidos sus estudios, regresaron a México. Al estallar de nuevo un conflicto armado, se unieron a las filas del ejército como tenientes de artillería, puesto que el ejército no contaba con aviones en ese momento.

Unos meses más tarde, agentes del gobierno mexicano viajaron a Los Ángeles y adquirieron un biplano tipo Martin.[8] El aeroplano aún en cajas y sin armar llegó vía ferrocarril a Tucson, sin embargo, el gobierno de Huerta había sido alertado de la compra de dicho avión. La embajada de México en Washington contactó con las autoridades de Tucson y los estadounidenses embargaron el avión, pero el 16 de mayo los constitucionalistas, con ayuda de contrabandistas estadounidenses, robaron las cajas y las introdujeron a México. Las cajas fueron enviadas a Hermosillo, con el aparato aún sin ensamblar.

El Sonora. Avión de tipo Martin. México, 1913.

Después de que el aparato fuera armado y concluidos algunos vuelos de práctica, la aeronave fue bautizada con el nombre Sonora, hecho que fundó la 'Flotilla Aérea del Cuerpo del Noreste'. A continuación, el avión fue transportado vía ferrocarril a Guaymas, lugar aún bajo el control de los huertistas. El Sonora fue utilizado para lanzar propaganda y pequeñas bombas sobre las filas enemigas, aunque no consiguieron causar mucho daño. Al mismo tiempo ayudó en labores de observación para obtener información acerca de los movimientos de los huertistas, algo muy difícil de hacer por tierra.

El 14 de abril de 1914 se efectuó un ataque aéreo cuando el piloto Gustavo Salinas, piloteando el avión Sonora, lanzó bombas sobre el buque huertista Guerrero cerca del puerto de Topolobampo, Sinaloa. Aunque ninguna de las bombas dio en el blanco, obligó al buque enemigo a regresar a mar abierto, lo que permitió que las tropas de Carranza tomaran el puerto, la ciudad de Guaymas y tomaran el buque Tampico para utilizarlo contra los huertistas. Hoy se conoce a ese enfrentamiento como la Batalla de Topolobampo, que fue el primer combate aeronaval en la historia de México.

En mayo del mismo año Obregón avanzó hacia Mazatlán y el avión bombardeó la ciudad, destruyendo dos cañones navales y ocasionando varias bajas al ejército huertista. Sin embargo, las bombas también alcanzaron a varios civiles e hirieron al embajador francés.[9] Los ataques aéreos por parte del Sonora fueron bastante efectivos al destruir los puestos de mando huertista en Hermosillo. A mediados de mayo de 1914, el avión sufrió un cabotaje al aterrizar y fue destruido, lo que marcó así el final de la 'Flotilla aérea del Cuerpo del Noreste'.

Aeronaves del Arma de Aviación Militar, 1915.

En enero de 1915 algunos funcionarios de Carranza reorganizaron a varios pilotos, reunieron varias aeronaves y se formó la 'Flotilla Aérea del Ejército Constitucionalista'. El primer combate en el que participó dicha unidad fue el 5 de enero de 1915 en la ciudad de Puebla contra los zapatistas: bombardearon el Fuerte Loreto y ocasionaron varias bajas.[13]

El 15 de noviembre se inauguraron los Talleres Nacionales de Construcciones Aeronáuticas (TNCA) y la Escuela Nacional de Aviación; instalaciones que permitirían construir aeronaves y motores en México y preparar a los pilotos aviadores para tripularlas. La TNCA construyó en México los aviones series “A”, “B”, “C”, “E”, “G” y “H”, esta última con notables avances tecnológicos. La naciente industria aeronáutica en México produjo importantes avances en la ingeniería aeronáutica de esa época, incluyendo la Hélice Anáhuac que llegó a emplearse en varias partes del mundo y a los aviones de las series “A” y posteriores, se les colocaron motores Aztatl y México SS, los cuales dieron un magnífico rendimiento.[14]

Entre 1915 y 1920, la FAM asistió al gobierno de Carranza con misiones de combate y observación contra las fuerzas del rebelde Manuel Peláez, que tenía un sólido control sobre los campos petroleros de la región Huasteca.

Conflictos de 1920 a 1940

En agosto de 1920, el presidente interino Adolfo de la Huerta[20] y Alfonso Virgen Meza.

Alfredo Lezama Álvarez, Rafael Ponce de León y Luis Farell Cubillas en el centro; A la extrema derecha está Eliseo Martín del Campo (1924)
Alfredo Lezama Álvarez, X, Eliseo Martín del Campo, seguido de Rafael Ponce de León; el séptimo es Roberto Fierro. 1924.

Durante 1923 y 1929, México se vio envuelto en varias insurrecciones de tipo religioso, territorial y militar, por lo que se requirió que la FAM se desplazara rápidamente por todo el país para dar apoyo al ejército federal. Esta era una época en la que dada la escasez producida por la guerra en Europa, México poseía solamente 18 aviones: cuatro biplanos Brown Special y algunos TNCA hechos en México. El Coronel O’Neill reportó al general Plutarco Elías Calles que la mayoría de la flota disponible (13 aviones en servicio y 5 en reparación) debía ser reemplazada ya que no podía seguirse usando por ser obsoleta y desgastada. México entonces adquirió aviones ingleses Avro 504K y 504J, los cuales serían después fabricados en México con el nombre de Avro Anáhuac. Así mismo, en mayo de 1920 México adquirió trece bombarderos bimotor Farman F-50.[21]

El 7 de diciembre de 1923 por parte del expresidente Adolfo de la Huerta, se dio un golpe militar conocido como rebelión delahuertista contra del gobierno de Álvaro Obregón, tomando como argumentos el Tratado de Bucareli y que Obregón pretendía llevar a la presidencia al general Plutarco Elías Calles. La situación fue extremadamente crítica porque junto con Adolfo de la Huerta, se sublevó aproximadamente el sesenta por ciento del ejército nacional. La desventaja numérica de las fuerzas federales frente a la preponderancia militar de los delahuertistas se vio equilibrada y superada gracias a que Obregón consiguió la venta de armas, aviones y pertrechos que autorizó el gobierno estadounidense. Ya empezados los combates, México recibió los aviones de Havilland DH-4B con motor Liberty, armados con ametralladoras Lewis y Vickers y capaces de llevar bombas. El 29 de enero de 1924 se trabó la batalla decisiva que marcó el declinar de los levantados en la estación de Esperanza, situada en los límites entre Puebla y Veracruz, en la que salieron vencedoras las fuerzas federales. De aquí en adelante los delahuertistas fueron derrotados en todas las batallas. Cayó Córdoba y después Orizaba. Poco después cayó el puerto de Veracruz, de donde el 5 de febrero salió huyendo De la Huerta rumbo al puerto de Frontera, Tabasco, para después embarcarse hacia La Habana con destino a los Estados Unidos. El desempeño de la Fuerza Aérea en este golpe militar fue decisivo para derrotar a los rebeldes.

Cuando el presidente Plutarco Elías Calles impulsó la creación de la Iglesia Católica Apostólica Mexicana, independiente de Roma, se desató un conflicto que, particularmente en las zonas rurales del país, llevó a una guerra civil conocida como la Guerra Cristera que se extendió de 1926 a 1929. Simultáneamente, durante 1926 a 1927, la FAM contraatacó a rebeldes armados yaquis en las montañas del estado de Sonora.

En mayo de 1927, mientras Obregón parecía imponer la presidencia a Calles, el general Arnulfo R. Gómez se declaró en rebeldía contra Calles y Obregón. Sus bases de operaciones fueron Puebla y especialmente Veracruz, donde llevó cerca de 2000 soldados federales desertores. Los EE.UU. enviaron a México más aviones militares para contener las rebeliones internas. Una vez modernizada la FAM, el golpe militar fue sofocado.

El 3 de marzo de 1929 estalló otro golpe militar llamado Rebelión escobarista o "Rebelión Renovadora", encabezado por el general José Gonzalo Escobar. En esas fechas, los aviones de combate de la FAM consistían en gastados y baleados Bristol Fighter F-2B, Bristol Boarhound, De Havilland DH-4B y un Douglas O-2C lo cual no era adecuado para contrarrestar el poder de Escobar.[22]

En este contexto, el gobierno de México convenció al gobierno de EE.UU. de fomentar la paz al sur de su frontera y de proporcionar rápidamente doce nuevos aviones Corsair O2U-2M con motor Wasp R-1400 de 400 hp, nueve Douglas O-2M, cuatro Stearman C-3B y seis Waco Taperwing. Tan sólo dos semanas después de la petición, varios pilotos mexicanos se desplazaron a Brownsville, Texas y a Nueva York para tomar posesión de los aviones nuevos. Tras varias batallas y ataques aéreos, en el 25 de marzo de 1929, el general Calles dirigió la decisiva y sangrienta Batalla de Jiménez, Chihuahua. El Río Florido dividía a las tropas de ambos bandos por lo que la artillería y la Fuerza Aérea fueron clave en la derrota de Escobar.

En mayo de 1938 se rebeló el general Saturnino Cedillo, y el presidente Lázaro Cárdenas se trasladó personalmente a San Luis Potosí para batirlo. Bajo el mando del Coronel Alfredo Lezama Álvarez, se organizó un escuadrón de combate mixto de 17 aviones. Los pilotos volaron varias misiones y bombardearon y ametrallaron a los rebeldes con eficacia. Cedillo se dio cuenta que no podía enfrentarse a la fuerza de la FAM en campo abierto, por lo que se refugió en las colinas de la región Huasteca, donde eventualmente se dispersaron sus hombres abandonándolo.[23]

Los aviones principales usados durante esta confrontación fueron los nuevos biplanos Corsario V-99M los cuales tenían cabina cerrada, podían portar bombas y contaban con una ametralladora 0.30 al morro y otra flexible en la cabina trasera. También se utilizaron los Fleet 21-M. Cedillo fue muerto por las fuerzas federales en 1939.

La Segunda Guerra Mundial

Un caza P-47D de la FAEM sobre las Filipinas (1945)

Aunque a principios de la Segunda Guerra Mundial México mantenía su posición de neutralidad, en mayo de 1942 embarcaciones mexicanas ( Potrero del Llano, Faja de Oro, Túxpam y Las Choapas), fueron atacadas en aguas del Golfo de México por submarinos alemanes, por lo que el presidente Manuel Ávila Camacho declaró que México estaba en estado de guerra en contra de Alemania, Japón e Italia. Cabe aclarar que México estuvo en estado de guerra, pero nunca les declaró la guerra, puesto que México tiene una política de neutralidad. Después de evaluar la situación económica y militar del país, El 1 de junio de 1942, se designó al Cnel. Alfonso Cruz Rivera como Comandante del 2.º Regimiento Aéreo y fue enviado al Cuartel General de la Región Militar del Golfo en la Plaza de Veracruz, donde le fue asignada la vigilancia del Golfo de México, Mar Caribe e Istmo de Tehuantepec quedando al mando de los Escuadrones 3.º, 4.º y 5.º equipados con aviones “ Vought O2U Corsair” y “Consolidated M21 (PT-11)” biplanos, monomotores y para dos plazas; armados con bombas de uso general y ametralladora. En los días subsecuentes y de manera gradual estos aviones serían remplazados por AT-6B Texan monoplanos con similar armamento pero más modernos, maniobrables y veloces. A estos aviones se les conoció como los caza-submarinos Se desplegaron Escuadrones Aéreos Orgánicos en Tampico, Tamps., Veracruz, Ver., Mérida, Yuc. y Cozumel, Q. R. Así mismo, ordenó la creación de Puntos de Aterrizaje de Emergencia y de Servicios en Tuxpan, Ciudad del Carmen Tapachula y Chetumal. En junio de 1943 por disposición de la Superioridad el 2.º Regimiento Aéreo pasó revista de cese por nueva organización que se dio a la fuerza aérea. El Gral. Gustavo A. Salinas Camiña Jefe de Aeronáutica Militar, propuso ante la Superioridad al Cnel. Cruz Rivera para que al desaparecer los Regimientos Aéreos, este quedara comisionado como Comandante de Grupo, con el mando del 2.º Grupo de Escuadrones Aéreos compuesto por los Escuadrones 204, 205 y 206 cuya misión era proporcionar vigilancia y protección de convoyes marítimos nacionales y extranjeros que navegaban en el Golfo de México, comprendiendo como zona de responsabilidad el área marítima entre Punta Isabel, E.U.A., hasta la parte media del Canal de Yucatán, México a 80 millas de la costa. Las especificaciones de vuelo señalaban actividades tales como:

  • Patrulla de convoy
  • Localización y exploración
  • Exploración y vigilancia
  • Localización y vigilancia
  • Vigilancia y ruta
  • Vigilancia costa y barcos
  • Reconocimiento del terreno

Más tarde, durante 1944 se formó el Escuadrón 207 destacándolo en Ixtepec, Oax. sumándose al 2.º Grupo de Escuadrones Aéreos.

Posteriormente, el presidente Manuel Ávila Camacho decidió contribuir con el esfuerzo bélico aliado enviando un contingente cuya actuación fuese significativa, sin representar un alto costo humano y económico.

A mediados de 1944, la SEDENA a través de sus dependencias seleccionó al personal que integraría un Grupo de Perfeccionamiento Aéreo, que marcharía a los E.U.A. a recibir entrenamiento para una eventual participación en algún frente de guerra aún no designado fuera del país.

En el mes de julio de 1944, se envió un grupo integrado por 299 elementos procedentes de diversas unidades y dependencias del ejército a capacitarse a los Estados Unidos. Naturalmente, se seleccionó a los mejores pilotos y técnicos de la Fuerza Aérea, como el capitán Pedro Martínez de la Concha, entre muchos otros valiosos elementos. La unidad quedó integrada bajo el mando del Cnel. Antonio Cárdenas Rodríguez.[26] Después de familiarizarse con los procedimientos y la zona de operaciones, el día 4 de junio de 1945 comenzaron los vuelos en zona de combate con aviones caza P-47 Thunderbolt como parte de las unidades estadounidenses, acumulando más de 280 horas de vuelo en 59 misiones de apoyo a las tropas de tierra, bombardeando y ametrallando las posiciones niponas.

Época contemporánea

El 29 de abril de 1955 el Presidente de la República Adolfo Ruiz Cortines nombró Jefe de la FAM al General Alfonso Cruz Rivera.[27] Es importante señalar que la Fuerza Aérea en 1955, no atravesaba uno de sus mejores momentos. Reducida (alrededor de 30 aviones operativos), obsoleta (la mayoría de sus aviones provenían de aviones adquiridos durante la pasada Guerra Mundial) y descuidada; con escasos recursos y grandes necesidades, con poco interés para recuperarla por el alto costo que esto significaba y el desinterés del alto mando del Ejército por aumentar el presupuesto de la Fuerza Aérea, lo que obligó al General Cruz Rivera a presentar un plan de recuperación congruente con la situación económica. Las columnas en que sostuvo su plan integral fueron:

  1. La autonomía de la F.A.M. para tener mayor poder de decisión.
  2. Poner en servicio más aeronaves al menor costo posible.

Como Jefe de la Fuerza Aérea Mexicana, Cruz Rivera buscó la autonomía de la misma y crear la "Secretaría del Aire". Así mismo, propuso una Ley Orgánica para la FAM la cual fue ampliamente estudiada y diseñada por el Estado Mayor de la FAM. En noviembre de 1955 se llevó a cabo un debate en el Senado de la República con respecto a la posibilidad y conveniencia de crear la Secretaría del Aire. Sin embargo, fue la primera y última vez que este tema se trató a alto nivel político y pese a la negativa a la propuesta, este fue un tema que se especuló durante mucho tiempo.

Dicha propuesta encontró fuerte oposición para su realización. Se presentaron argumentos inconvenientes en cuanto a su operación y administración, pues supuestamente se rompería la coordinación entre cuerpos de tierra y aire en operaciones militares ordenadas por la Secretaria de la Defensa Nacional (SEDENA), a esto había que agregar un alto gravamen al presupuesto de la nación; sin embargo, se aceptaron algunas sugerencias para la Ley Orgánica de la FAM. Así mismo, con un Presidente austero y con la determinación de no hacer gastos que consideraba innecesarios, el alto mando del Ejército compuesto en su mayoría por generales que procedían de armas de tierra (Caballería, Infantería, etc.) que ocupaban los puestos de mayor jerarquía dentro de la SEDENA, no cedieron posibilidades de lograr la Secretaría del Aire.

Al finalizar el periodo al frente de la FAM el Gral. Alfonso Cruz Rivera logró en un período de dos años y medio la recuperación de material de vuelo "con un presupuesto sumamente limitado y que no consideraba la compra de aviones" habiendo echado a volar más de 140 aviones en desfile militar de 1958. Habiendo colocado a la fuerza aérea en un nivel de operatividad sin precedentes.

De Havilland Vampire de la FAM en el Colegio del Aire.

Dos años después del conflicto con Guatemala, México llegó a entrar en la era jet, al recibir en febrero de 1961 15 aviones de Havilland DH.100 Vampire y al año siguiente, 50 aviones jet de entrenamiento Lockheed T-33 Shooting Star, realizándose el 23 de mayo de 1961 el primer vuelo de un avión jet militar de la Fuerza Aérea Mexicana, desgraciadamente los DH.100 Vampire fueron dados de baja en 1967 por pérdidas de unidades en accidentes ocasionados por fallas mecánicas. Al poco tiempo, en 1962, el gobierno mexicano negoció la adquisición de equipos de ala rotativa (helicópteros) SA-3130 Alouette II y SA-3160 Alouette III, creando el primer escuadrón de su clase. En agosto de 1982 se inició la era supersónica al incorporar doce aviones de combate supersónicos F-5 Tiger II, creándose el Escuadrón Aéreo de Defensa 401. La flota de los F-5 mexicana se adquirió en 1982 directamente a Northrop que entregó dos aviones biplazas F y 10 monoplazas E nuevos y en su momento eran aeronaves tecnológicamente avanzadas, a la altura de los que usaba la misma Fuerza Aérea de los Estados Unidos. La flota disminuyo con la pérdida de dos monoplazas uno en 1983 y el otro en 1995, y aunque se intentó incrementar el número de aviones en 1986 y 2002 esto no fue posible por problemas económicos o de logística.

Al darse a conocer el levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional el 1 de enero de 1994, la Secretaría de la Defensa Nacional inmediatamente movilizó elementos a la zona del conflicto en el estado de Chiapas. La F.A.M. transportó tropas y materiales desde la Ciudad de México y ya estando en Chiapas efectuó misiones de reconocimiento.

La FAM equipó sus aviones Pilatus PC-7 de entrenamiento con ametralladoras y cohetes aire-tierra, con los cuales del 2 al 12 de enero efectuó misiones de apoyo a las fuerzas de tierra y atacando posiciones rebeldes en las inmediaciones de los poblados de San Cristóbal de las Casas, Corralito, Las Margaritas, María Auxiliadora y de la montaña Tzontehuitz.

El 12 de enero el presidente Carlos Salinas de Gortari ordenó un cese unilateral del fuego por parte de las fuerzas federales, ya que la opinión pública consideró que era una represión del Estado excesiva en contra de los reclamos indígenas no atendidos de los zapatistas. Se establecieron mesas de negociaciones que aceptó el EZLN y el conflicto armado se redimensionó a un conflicto social.

Si bien las fuerzas armadas terminaron sus acciones ofensivas, se creó un cinturón de seguridad y vigilancia para contener cualquier reinicio de hostilidades y se reestructuraron las unidades y posiciones de la SEDENA en el estado de Chiapas, entre ellas la de la F.A.M.; reestructura que siempre ha sido tachada como intimidatoria hacia la población civil por los simpatizantes con la causa zapatista.

Hacia 1996 se inició la llamada 'Era rusa' con la adquisición de los helicópteros rusos Mil Mi-8, Mil Mi-17, Mil Mi-26 y los aviones Antonov An-32B.[29]

En 2004 fueron recibidos 4 helicópteros norteamericanos Sikorsky CH-53 Sea Stallion modelo D Yas'ur (variante israelí de la compañía Israel Aerospace Industries) para laborar en el EA-104 junto a los MI-26 Halo. Debido a las condiciones económicas del 2014 se dieron de baja 2 aparatos y son usados como fuente de repuestos para los otros 2 que se mantendrán en servicio.[31]

Sorpresivamente el 7 de octubre de 2006 son recibidos por la FAM dos aviones Pilatus PC-9M matriculados como 2601 y 2602, a pesar de que se creía rota la relación de comercio entre México y Suiza por el conflito entre el EZLN y la FAM (ocurrido en 1994). El 14 de septiembre del 2011, un PC-9M se accidentó en la BAM n. º6 en Terán, Chiapas, debido a que un ave se impactó en el vidrio de la aeronave, lo que ocasionó que los pilotos perdieran el control. El primer piloto logró eyectarse a tiempo y salir con vida, aunque el otro piloto logró eyectarse también, se mató al estrellarse en la pista de la base.[35]

El secretario de la Defensa Nacional, general Guillermo Galván, solicitó en 2006 una ampliación de 32 000 millones de pesos al presupuesto de la SEDENA para modernizar las fuerzas armadas, incluyendo la adquisición de buques, aeronaves y radares,[37]

Lockheed T-33 de la FAM en el Colegio del Aire.

En julio del 2007, es dada de baja la flotilla del T-33A. Durante 45 años (1962–2007) el Lockheed T-33 sirvió en las filas de la Fuerza Aérea Mexicana como el único avión entrenador jet de la aviación militar mexicana hasta que fue desactivado el 13 de julio del 2007 en una ceremonia con la que se despidió del servicio activo.[38]

El 16 de agosto del 2010, la Fuerza Aérea Mexicana presentó dos aviones CASA C-295M de fabricación española,[39] Los dos primeros aviones que llegaron a México, con matrículas 3201 y 3202 realizaron sus primeros vuelos con la asesoría de técnicos españoles, además de que sus pilotos tuvieron una capacitación en Sevilla España, donde se encuentra el centro de adiestramiento de estas aeronaves. El 27 de enero de 2011 causaron alta otras dos aeronaves matrículas 3203 y 3204 con lo que el número de estas aeronaves llega a cinco ya que se ha incorporado el avión matrícula 3205.

El 7 de julio del 2011 se llevó a cabo la ceremonia de recepción de los dos primeros helicópteros Eurocopter EC725 Super Cougar para la Fuerza Aérea Mexicana, planeando incorporar en los próximos meses un total de 12 de estos aparatos. Actualmente se pretende comprar 50 unidades más.[41]

El 7 de julio del 2011 se hizo el anuncio que México adquirió 4 aeronaves de transporte táctico C-27J Spartan. El 16 de septiembre del 2011, durante el desfile militar de la Independencia de México, el primer C-27J recibido hizo un barril de alerón. El 19 del mismo mes se hizo la ceremonia de recepción del primer Spartan. El 27 de enero del 2012 se incorporó la segunda aeronave que iba a participar en el día de la FAM del 2012 y para agosto de ese año las 2 últimas aeronaves ya habían llegado.[42]

El 22 de agosto del 2012, en las instalaciones de la Base Aérea Militar n.º 1, en una ceremonia encabezada por el general Leonardo González García, comandante de la Fuerza Aérea Mexicana se dio la tradicional bienvenida a las cuatro primeras aeronaves Hawker Beechcraft T-6C+ Texan II (de un pedido de 6 unidades) que serán utilizadas para entrenamiento en la Escuela Militar de Aplicación Aero-táctica de la Fuerza Aérea (E.M.A.A.T.F.A.), en donde actualmente se imparte adiestramiento táctico en vuelo a los pilotos aviadores militares de esta institución armada. Con el T-6C+ se llevará a cabo la transición de aeronaves con instrumentación analógica a aeronaves con tecnología digital de tercera generación, la cual incrementará la capacidad operativa de los pilotos aviadores con miras a la conformación de escuadrones aéreos de intercepción, que complementen el sistema de defensa de la Fuerza Aérea Mexicana.[43]

En el 2013, la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) inició el plan de modernización de su flota con una inversión inicial de algo más de 100 millones de dólares, en trece aeronaves. Las nuevas aeronaves son: 1.-Seis helicópteros AgustaWestland AW109SP, el precio unitario de los helicópteros, de fabricación italiana, con un precio de 8,21 millones de dólares cada uno serán destinados al transporte de personal, con capacidad para hasta seis pasajeros y dos tripulantes. De estos al menos dos se encuentran en un esquema de camuflaje y operan tanto con la FAM como con la AARM. 2.- Un jet ejecutivo Bombardier Challenger 600, este nuevo jet ejecutivo posee mayor potencia de despegue y mejor maniobrabilidad. Tiene capacidad para nueve pasajeros. 3.- Un segundo lote de seis aviones de entrenamiento y apoyo táctico nuevos Beechcraft Texan T-6C+.

La Fuerza Aérea Mexicana (FAM) opera al Texan en la Escuela Militar de Aplicación Aerotáctica de la Fuerza Aérea (E.M.A.AT.F.A.) y esta por equipar a sus escuadrones aéreos 201 (Cozumel, Q. Roo.), 203 (El Ciprés, B.C.), 204 (Hermosillo, Son.) y 402 (Ixtepec, Oax.). Se pretende lograr a mediano plazo, iniciar en forma escalonada el reemplazo de los aviones Pilatus PC-7 de cargo en la FAM. Cada escuadrón poseerá 12 aviones T-6 Texan, haciendo un total de 60 unidades.

Respecto al Boeing 787, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) informó a Proceso.com.mx que el avión presidencial adquirido por la presidencia de la República estará listo “para ser utilizado” hasta septiembre de 2015 y detalló que se “exploran” diversas formas de financiamiento de dicha adquisición. La respuesta oficial detalla que “la Administración Federal anterior (presidencia de Felipe Calderón Hinojosa) contrató con The Boeing Company la adquisición de una aeronave modelo Boeing 787-8, MSN 40695 por un precio total de 127.348.857 dólares”

Hasta el 11 de septiembre del 2014, el gobierno federal mexicano ha invertido 316 millones 99,420 pesos en la compra del nuevo avión presidencial, lo que representa apenas 4.6 por ciento del costo total que será pagado en 15 años para la adquisición de la nueva aeronave que será entregada el próximo año para uso del presidente de la República.

El precio de lista del 787 es de más de 200 millones de dólares, pero el gobierno mexicano obtuvo un descuento de 70 millones de dólares, pues el próximo avión presidencial se compró bajo el acuerdo en que Aeroméxico cerró la compra de 100 aviones a Boeing, 90 737-8 MAX y 10 aviones 787 adicionales.

Lo anterior también porque este avión era el avión de prueba N° 6 de Boeing matrícula ZA-006. Siendo el segundo Dreamliner en usar los motores GEnx-1B, el avión matrícula ZA005 fue el primero. También fue utilizado para pruebas de efectos electromagnéticos de radiofrecuencia de alta intensidad y para ETOPS.

El 22 de abril del 2015, al inaugurarse la Feria Aeroespacial México 2015 llevada a cabo en la BAM n.º 1 se dio la bienvenida al primer avión de entrenamiento alemán Grob G-120TP (de un pedido de 25 unidades, con opción de ordenar 15 adicionales), así como la bienvenida al primer helicóptero Bell 407GX (de un pedido de 15 unidades, destinados a reemplazar a los Bell 206 del EA-111, que vuelan en la BAM n. º5, en Zapopan, Jalisco). Con el Grob G-120TP se ampliará la capacidad del entrenamiento básico y avanzado en la Escuela Militar de Aviación (E.M.A.) junto a los aviones Cessna 182 Skylane del EA-105 y los aviones Pilatus PC-7. Los Grob G-120TP van matriculados del 6301 al 6325 y los Bell 407GX del 1300 al 1314, se espera que en el transcurso del 2015 terminen de llegar estas aeronaves nuevas.[44]

Boeing 727 del EA-502.

El 27 de agosto del 2016 se da de baja la flota de aviones Boeing 727 después de 34 años de servicio activo (1982-2016). Durante ese tiempo, los aviones Boeing 727 fueron utilizados en la FAM para el transporte pesado en el Escuadrón Aéreo 502, hasta que se dieron de baja en el sexto espectáculo aéreo, siendo reemplazados por los dos nuevos aviones Boeing 737 NG, entregados a mediados del 2015.[45]

El 16 de septiembre del 2016, la flota de los aviones F-5 se da de baja tras 34 años de servicio activo (1982-2016). Durante ese tiempo, los aviones F-5 sirvieron como los únicos reactores de caza supersónicos de la Fuerza Aérea Mexicana en el Escuadrón Aéreo 401, hasta su despedida en el desfile militar aéreo, el día 16 de septiembre del 2016. Serán reemplazados por 24 reactores de caza Lockheed Martin F-16 Fighting Falcon, el primer lote será de 12 unidades que estarán operando para el 2018.[46]

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