Frank Vandenbroucke

Frank Vandenbroucke
Frank Vandenbroucke
Datos personales
Apodo(s)VDB
NacimientoMouscron, Bélgica
6 de noviembre de 1974
PaísBélgicaFlag of Belgium (civil).svg Bélgica
Nacionalidad(es)Belga
FallecimientoSaly, Senegal
12 de octubre de 2009, 34 años
Altura1,79 metros
Peso67,5 kilos
Carrera
DeporteCiclismo
DisciplinaCarretera
TipoClasicómano
Trayectoria
Equipos amateur
1993 Lotto-Caloi-Belgacom
Equipos profesionales
1993-1994
1995-1998
1999-2000
2001
2002
2003
2004
2004-2006

2006-2007
2008
2009
Lotto
Mapei
Cofidis
Lampre-Daikin
Domo-Farm Frites
Quick Step-Davitamon
Fassa Bortolo
Mr.Bookmaker/Unibet.com
Acqua & Sapone
Mitsubishi-Jartazi
Cinelli-Down Under
Página web oficial

Frank Vandenbroucke (Mouscron, Valonia, Bélgica, 6 de noviembre de 1974 – Saly,[2]​ fue un ciclista profesional belga, considerado como uno de los mejores clasicómanos de la época moderna. Sobrino de Jean-Luc Vandenbroucke, ciclista profesional en los años 70 y 80 del siglo XX. Fue reconocido y apreciado en su país como una figura deportiva y social de primer orden, después de varias actuaciones destacadas en carreras en la temporada de 1999, con victorias en las clásicas Het Volk y Lieja-Bastoña-Lieja, así como en la Vuelta a España, que le hicieron evolucionar desde un corredor completo hasta un referente a nivel mundial en todos los terrenos.

Descrito por sí mismo y su entorno como un hombre de personalidad frágil,[3]​ se vio envuelto, por culpa de su éxito fulgurante, en numerosos escándalos sociales relacionados con el doping y las drogas, así como diversos episodios de escarnio público en el ámbito deportivo. Sometido en varias ocasiones a un proceso de reconstrucción personal y familiar durante los últimos años de su vida, cometió un intento frustrado de suicidio en 2007, para fallecer dos años después por una doble embolia pulmonar en una habitación de hotel, durante un período de vacaciones en Senegal.

Biografía

Crianza y carrera como aficionado

A pesar de nacer en la ciudad belga de Mouscron, (Provincia de Henao) creció y vivió durante su infancia y juventud en Ploegsteert, un pequeño municipio de la misma provincia pero dentro del distrito de Comines-Warneton, situado a dos kilómetros de la frontera norte de Francia pero alemanoparlamente.

El círculo familiar de Vandenbroucke siempre estuvo ligado al deporte ciclista: su padre, Jean-Jacques -ex-corredor y mecánico en varios equipos-, y su tío Jean-Luc (profesional de 1975 hasta 1988) constituían una de las familias más influyentes del ciclismo belga; además, su primo Jean-Denis fue corredor profesional durante la segunda mitad de los años 90.[5]​ Dicho accidente le produjo una fractura en su rodilla derecha, lo que le obligó a ser intervenido en cuatro ocasiones. Su habilidad para todo tipo de deportes le sirvió para ser campeón regional escolar de atletismo a los 12 años, pero una nueva fractura en un brazo, producida en su colegio, le llevó a practicar el ciclismo de forma más habitual.

Vandenbroucke, que obtuvo su primera licencia ciclista en 1989 y ganó su primera carrera en la localidad de Brakel, destacó muy pronto entre los ciclistas de su generación, con ocho triunfos en las competiciones que disputó en 1990. En 1991, tras obtener quince victorias, se impuso en el Campeonato de Bélgica de cadetes, título que revalidó como junior en la prueba disputada al año siguiente en Halanzy. Meses después, Vandenbroucke obtuvo la medalla de bronce en el Campeonato del Mundo junior de Atenas. Con ocho triunfos en 1993 y sin terminar su primera campaña como ciclista amateur, fue reclutado por el equipo profesional Lotto, dirigido por su tío Jean-Luc,[6]​ y fue rápidamente señalado por la prensa y los aficionados como el ciclista belga más prometedor de su generación.

1994-1998: consolidación en el campo profesional

Jean-Luc Vandenbroucke, tío y primer director en profesionales de Frank.

En su primer año completo en profesionales, en 1994 en el Lotto, obtuvo su primera victoria en el Tour del Mediterráneo, lo que le lanzó al estrellato en su país con sólo 19 años. Esa misma temporada, Vandenbroucke logró numerosas plazas de honor en diversas carreras, que motivaron su convocatoria para participar, por primera vez, en un Campeonato del Mundo en Ruta en Agrigento (Sicilia, Italia). Sin embargo, a finales de año, decidió romper de manera unilateral su contrato con Lotto y se unió a Mapei para la temporada de 1995, hecho que provocó un conflicto internacional con repercusión en tribunales.[8]

La temporada de 1996 constituyó su lanzamiento definitivo como profesional, consiguiendo catorce victorias, entre ellas su primera clasificación general en una vuelta por etapas, en el mismo Tour del Mediterráneo en que destacó dos años antes, así como en la montañosa Vuelta a Austria, en la que se anotó cuatro triunfos parciales. Vandenbroucke levantó ese año sus aspiraciones como corredor de vueltas por etapas, al finalizar cuarto en la prestigiosa París-Niza, pero tampoco dejó de lado las clásicas de un día, entre las que obtuvo la victoria en el Gran Premio de Plouay. Además participó en los Juegos Olímpicos de Atlanta.

Los dos años siguientes le sirvieron para seguir construyendo su carrera profesional, debutando en el Tour de Francia en Tour de Francia y anotándose dos victorias de gran prestigio en 1998: la París-Niza,[11]

1999: explosión deportiva

Esta campaña constituiría su explosión como corredor. Vandenbroucke comenzó su programa de competiciones de 1999 en febrero, anotándose una etapa de la Vuelta a Andalucía y venciendo en la Het Volk flamenca, para luego clasificarse cuarto en la París-Niza, segundo en los Tres días de La Panne -donde ganó una etapa- e igualmente segundo en el Tour de Flandes, donde, tras un pinchazo en la ascensión al decisivo Kapelmuur, fue capaz de conectar con sus adversarios, los belgas Johan Museeuw y Peter Van Petegem, para terminar perdiendo el sprint final. Durante el inicio de campaña, Vandenbroucke mostró su carácter impasible, llegando a abandonar la Gante-Wevelgem, donde había ganado el año anterior, como coacción hacia su equipo para que le llevase a la París-Roubaix, donde finalmente terminó séptimo.[13]

Exhibición en la última semana de la Vuelta y Mundial

Al final de dicha temporada, Vandenbroucke participó en la Vuelta a España, donde finalizó 12º haciendo una extraordinaria última semana venciendo en dos etapas, con finales en Teruel y en Ávila; donde en la segunda de ellas "acabó" con sus rivales en la ascensión al Puerto de Navalmoral poniendo un fortísimo ritmo,[16]

A pesar de contar con el apoyo del alemán Jan Ullrich, vencedor de la reciente Vuelta con el que Vandenbroucke colaboró durante la prueba, finalizó séptimo en el Campeonato del Mundo en Ruta disputado en Verona, en el que se impuso el español Óscar Freire, acabando Frank en séptima posición, en gran parte por culpa de una fisura de muñeca que le impide ponerse de pie sobre la bicicleta.

Esos buenos resultados le hicieron alzarse con el tercer puesto en la Copa del Mundo y en el Ranking UCI.[17]

Escarceos con el dopaje

Vandenbroucke, que se había marcado como objetivo de 1999 la clasificación general de la Copa del Mundo sin conseguirlo[21]​ En agosto quedó liberado de todos los cargos y el equipo le levantó la sanción. Tras un intento de romper el contrato tras la Vuelta a España del 1999, ambas partes acordaron continuar sus vínculos contractuales durante la temporada de 2000.

2000-2001: primeros problemas deportivos

Tras ser segundo en el Campeonato de Bélgica en Ruta de 2000, Vandenbroucke se postulaba como la gran alternativa al dominio de Lance Armstrong en la lucha por la clasificación general del Tour de Francia. Sin embargo, Vandenbroucke abandonó la carrera por enfermedad, lo que ocasionó la pérdida de confianza por parte de su equipo, que le rescindió el contrato. Desconcertado y con tendencia a la depresión, recibió ayuda psicológica en agosto de 2000, algo que en el 2008 negaría en su autobiografía titulada "No soy Dios", eso sí, en dicha autobiografía admitió su vinculación con mundo de las drogas, sus problemas sentimentales y sus intentos de suicidio.[11]​ retornando así al mando de Lefevere.

2002-2006: problemas personales y deportivos

Vandenbroucke durante la presentación del equipo MrBookmaker.com en la Rund um den Henninger Turm de 2005.

El 27 de febrero de 2002, Vandenbroucke fue registrado en su domicilio, encontrándose numerosos productos dopantes, como EPO, clembuterol y morfina. Durante el interrogatorio posterior al registro, Vandenbroucke afirmó poseer la EPO para curar una enfermedad de su perro.[21]​ Sin embargo, Vandenbroucke volvió a formar equipo con Patrick Lefevere en 2003 y recuperó parte de su nivel de antaño, finalizando una vez más segundo en el Tour de Flandes, por detrás de Van Petegem.

Después de dicha carrera, en la que Vandenbroucke fue acusado por Lefevere de no haber rendido lo suficiente para llevarse la victoria, la relación entre ambos se enfrió, lo que llevó a Vandenbroucke a fichar por el equipo italiano Fassa Bortolo, dirigido por Giancarlo Ferretti, en 2004. En dicha escuadra logró volver a rendir a buen nivel, acabando sexto en la París-Niza, séptimo en la Flecha Valona y octavo en la Setmana Catalana, pero en 2005 decidió regresar a su país para correr en el equipo Mr Bookmaker, comandado por Hilaire van der Schueren. Su nuevo director, harto de su falta de profesionalidad un año después tras no haber cosechado resultados, conformista por su contracto de larga duración, le requirió demostrar "si merece entrar en la categoría de ciclista".[11]

2007-2009: intento de suicidio y ligera reconstrucción personal

Vandenbroucke, en 2007, antes de una de sus primeras carreras con el equipo italiano Acqua & Sapone.

El 6 de junio de 2007, Vandenbroucke intentó suicidarse. Ingresado en el hospital Fornaroli de la localidad italiana de Magenta, cerca de Milán,[26]

Tras disputar las primeras carreras de la temporada profesional, Vandenbroucke fue requerido por el tribunal belga de Ypres para comparecer en una vista oral en relación a una supuesta red de tráfico de drogas.[35]