Francisco de Toledo

Francisco Álvarez de Toledo
Francisco de Toledo Virrey.jpg

Flag of Cross of Burgundy.svg
5.º Virrey del Perú
30 de noviembre de 1569- 1 de mayo de 1581
Predecesor Lope García de Castro
Sucesor Martín Enríquez de Almansa

Información personal
Nacimiento 10 de julio de 1515
Oropesa, Reino de Toledo
Banner of arms crown of Castille Habsbourg style.svg Corona castellana
Fallecimiento 21 de abril de 1582
Escalona, Reino de Toledo
Flag of Cross of Burgundy.svg Corona española
Nacionalidad Española Ver y modificar los datos en Wikidata
Religión Catolicismo Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
Ocupación Político y militar
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Francisco Álvarez de Toledo ( Oropesa, 15 de julio de 1515Escalona, 21 de abril de 1582) conocido también como El Solón Virreinal,[3]

Biografía

Nacimiento y primeros años

Francisco de Toledo nació el 15 de julio de 1515,[4] en el castillo de Oropesa perteneciente a la noble familia Álvarez de Toledo. Fue el cuarto y último hijo del II conde de Oropesa, Francisco Álvarez de Toledo y Pacheco y de María de Figueroa y Toledo — primogénita de Gómez Suárez de Figueroa, II conde de Feria y de su segunda esposa, María Álvarez de Toledo, hija de los I duques de Alba de Tormes—. Su nacimiento se produjo al tiempo que fallecía su madre, lo que influyó en su talante serio y taciturno. Sus tías María e Isabel se encargaron de su crianza.

Al cumplir ocho años se trasladó a la corte del rey Carlos I de España, para servir como paje de la reina consorte Isabel de Portugal. Aprendió latín, historia, retórica y teología, además de esgrima, música, baile y modales cortesanos.

Al servicio del emperador Carlos V

Francisco de Toledo tenía quince años cuando en 1530 el rey Carlos I lo aceptó en su casa. Acompañó al emperador hasta sus últimos días en las más variadas circunstancias tanto de paz como de guerra. Este contacto personal con el monarca, de quien adoptó la prudencia política, el “ maquiavelismo” y la tendencia a buscar contrapesos entre sus colaboradores, le serviría de provechosa experiencia para su labor gobernativa posterior.

En 1535, cuando tenía veinte años, fue investido con el hábito de caballero de la Orden de Alcántara, una orden religioso-militar, y en 1551 se le dio en esta corporación la encomienda de Acebuchar.

La primera acción militar en la que intervino fue la expedición a Túnez en 1535, gran triunfo de las tropas imperiales sobre los turcos otomanos a quienes arrebataron dicha plaza del norte de África. Siguiendo al emperador en su recorrido por Europa, el joven Álvarez de Toledo pasó por Roma, donde Carlos I desafió al rey de Francia Francisco I, lo que desencadenó otra guerra con dicho país (la tercera del reinado del emperador), entre los años 1536- 1538. Tras la firma de la paz, Álvarez de Toledo regresó a España y marchó más tarde a Gante, en Flandes. Participó enseguida en la expedición a Argel, importante plaza turca del norte africano, campaña que culminó en fracaso debido al mal tiempo ( 1541).

En los años siguientes continuó al servicio de las armas imperiales, aunque también participó en las dietas, juntas y concilios. Era una época muy turbulenta pues, además del embate de los turcos otomanos, se producía el avance del protestantismo en Alemania, región bajo órbita imperial. En todo este tiempo Álvarez de Toledo estuvo cerca del emperador Carlos V.

Conoció las negociaciones de España con Inglaterra para iniciar una nueva guerra contra Francia.

Se ocupó de los asuntos de Hispanoamérica interesándose respecto del estatus jurídico que debían tener los indios. Estuvo en Valladolid cuando fray Bartolomé de las Casas presentó ante una junta de teólogos el texto de la Brevísima relación de la destrucción de las Indias y supo de la redacción de las Nuevas Leyes de Indias que tanto revuelo provocaron en el Perú.

Partió de Barcelona en 1543 con el emperador, rumbo a Italia y Alemania, durante la cuarta guerra contra Francia. Participó en las batallas de Güeldres y Düren.

En 1556 se produjo la abdicación de Carlos I y su consecuente viaje a España, y el 12 de noviembre, camino del monasterio de Yuste, hizo su entrada en el castillo de Jarandilla de la Vera, donde fue hospedado por su propietario, el IV Conde de Oropesa, Fernando Álvarez de Toledo y Figueroa, quien era el sobrino de Francisco y que también recibió al anciano ex-monarca. La estancia duró hasta el 3 de febrero de 1557 en que culminaron las obras de Yuste, última morada de Carlos I. Ambos le sirvieron hasta su fallecimiento en 1558.

Los años siguientes los dedicó Álvarez de Toledo a actividades relacionadas con la Orden de Alcántara. Entre 1558 y 1565 permaneció en Roma, donde participó en las discusiones y la definición de los Estatutos de la Orden, como procurador general.

Nombramiento como Virrey del Perú

Fue mayordomo en la casa del rey Felipe II, hijo y sucesor de Carlos I, y asistió en calidad de delegado regio al concilio provincial de Toledo de 1565. Tuvo el decisivo apoyo que le otorgó el cardenal Diego de Espinosa, presidente del Consejo Real de Castilla, durante las deliberaciones de la Junta Magna de 1568. Entre los resultados de la junta, donde se tomaron acuerdos importantes sobre la organización administrativa de las Indias, surgió el nombramiento de Álvarez de Toledo como virrey, gobernador y capitán general del Virreinato del Perú, el 30 de noviembre de 1568.[5]

A fines de diciembre de 1568 salió de Madrid y tras visitar a sus familiares llegó a Sevilla el 23 de febrero del año siguiente; se embarcó en Sanlúcar de Barrameda el 19 de marzo, en la armada que conducía el general Diego Flores de Valdés. Llegó junto con su secretario Eusebio de Arrieta, quien desempeñara como secretario del santo oficio limeño, la misma familia Arrieta establecida en Lima y Tarma.

Muerte

Ya viejo y enfermo, Francisco Álvarez de Toledo se retiró a vivir sus últimos días en la villa de Escalona, falleciendo el 21 de abril de 1582.[6]

Testamento

Francisco Álvarez de Toledo, en su testamento, efectuó numerosas disposiciones que se ocuparon de los indios y que continuaron con sus obras después de su fallecimiento. En la Cláusula V el ex virrey dejó establecido:

Y ansì mismo, mando que se digan otras quinientas misas... en España... por la conversión de los indios naturales de este Reyno...

Y en la Cláusula XXIV dispuso:

Y mando que se den 500 ducados de limosna al hospital de Potosí de los indios naturales y otros 300 al hospital de los naturales de la ciudad del Cusco y otros 500 ducados al hospital de los naturales de esta Ciudad de los Reyes, es para lo de mis testamentarios mandaren se haga los dichos hospitales más en servicio de Nuestro Señor y beneficio de los pobres.

Sus restos

Oropesa, la ciudad natal de Francisco Álvarez de Toledo y en la que descansan sus restos mortales,[7] le debe la construcción del Convento de San Bernardo y el Colegio de los Jesuitas, que datan de 1590. En 1605, sus restos fueron trasladados a la ya terminada Iglesia de San Bernardo –planificada por el arquitecto Francisco de Mora, discípulo de Juan de Herrera, en estilo barroco clasicista– y depositados al pie del altar mayor.

Efemérides

En 2014, y con el fin de conmemorar el V Centenario del nacimiento de Francisco Álvarez de Toledo y ensalzar su figura y sus obras, el Ayuntamiento de Oropesa y Corchuela, en la provincia de Toledo, convocó un concurso de ideas para la realización de una escultura que será ubicada al aire libre, diseñada a tamaño real con una altura de 2 metros, sin limitaciones de peso, y se construirá en bronce resistente, que soporte el deterioro, situándose sobre peana de granito.[8] La escultura ganadora fue "Camorza" de Óscar César Alvariño Belinchón (de Manzanares el Real).

Como parte de esta efemérides, la diputada nacional de España, Rocío López, desde la Comisión de Cultura, propuso recordar a Francisco Álvarez de Toledo a través de la emisión de una estampilla o sello de Correos de España en el que aparece un retrato del personaje sobre el mapa de Perú. La emisión se hizo efectiva el 23 de octubre de 2015 a través del procedimiento de impresión en offset papel engomado, con un tamaño de sello de 40,9 por 28,8 mm.

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