Francisco de Paula de Borbón

Francisco de Paula de Borbón
Infante de España y I duque de Cádiz
Retrato infante FP Borbon.jpg
Retrato del infante pintado por Antonio María Esquivel en 1841.
Información personal
Nombre secular Francisco de Paula Antonio de Borbón y Borbón-Parma
Nacimiento 10 de marzo de 1794
Palacio Real de Aranjuez, Aranjuez, Bandera de España España
Fallecimiento 13 de agosto de 1865
(71 años)
Palacio Real de Madrid, Madrid, Bandera de España España
Entierro Panteón de Infantes del Monasterio de El Escorial
Familia
Casa real Casa de Borbón
Padre Carlos IV de España
Madre María Luisa de Parma
Consorte Luisa Carlota de Borbón
Descendencia véase Matrimonios y descendencia

Coat of Arms of Francisco de Paula, Infante of Spain.svg
Escudo de Francisco de Paula de Borbón

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Francisco de Paula Antonio de Borbón y Borbón-Parma I Duque de Cádiz ( Aranjuez, 10 de marzo de 1794Madrid, 13 de agosto de 1865), Infante de España, fue el menor de los hijos del rey de España, Carlos IV y María Luisa de Parma. Fue investido caballero del Toisón de Oro ( 1794).

Vida

El infante Francisco de Paula pintado por Francisco de Goya.

El infante Francisco de Paula nació en el Real Sitio de Aranjuez el 10 de marzo de 1794. Era el décimocuarto hijo del rey Carlos IV de España y su esposa Maria Luisa de Parma y también nieto del rey Luis XV de Francia.[1]

Cuando nació, sus padres llevaban ya 20 años casados y él fue el último de sus hijos y como tal era el favorito de su madre.[3]

Fue instruido según un plan de pedagogía educativa inspirado en el suizo Johann Heinrich Pestalozzi, diferente al de sus hermanos mayores, Fernando y Carlos, y que Godoy trataba de extender en España. Su educación se vio bruscamente intenrumpida por la invasión francesa.

El levantamiento de 1808

Madrid fue ocupada por las tropas francesas del general Murat el 23 de marzo de 1808, tras la firma del Tratado de Fontainebleau en octubre de 1807 y la consiguiente entrada en España de las tropas aliadas francesas de camino hacia Portugal. Fernando VII y su padre, Carlos IV fueron obligados a acudir a Bayona para reunirse con Napoleón, donde se producían las abdicaciones de Bayona, que dejarían el trono de España en manos del hermano del emperador, José Bonaparte.

Mientras tanto, en Madrid se constituyó una Junta de Gobierno como representación del rey Fernando VII, aunque el poder efectivo quedó en manos de Murat, que redujo la Junta a un mero títere. El 27 de abril, Murat solicitó, supuestamente en nombre de Carlos IV, la autorización para el traslado a Bayona de los dos hijos de éste que quedaban en la ciudad, María Luisa y el infante Francisco de Paula. Si bien la Junta se negó en un principio, tras una reunión en la noche del 1 al 2 de mayo, y ante las instrucciones de Fernando VII llegadas a través de un emisario desde Bayona, finalmente cedió.

El 2 de mayo de 1808, desde primera hora de la mañana, comenzó a concentrarse una multitud de ciudadanos ante el Palacio Real. La muchedumbre conocía la intención de los franceses de sacar de palacio al infante Francisco de Paula para llevarlo a Francia con el resto de la Familia Real, por lo que, al grito de José Blas Molina «¡Que nos lo llevan!», parte del gentío asaltó el palacio. El infante se asomó a un balcón provocando que aumentara el bullicio en la plaza. Este tumulto fue aprovechado por el general Murat, que mandó un destacamento de la Guardia Imperial al palacio, acompañado de artillería, que hizo fuego contra la multitud. Al deseo del pueblo de impedir la salida del infante, se unió el de vengar a los muertos y el de deshacerse de los franceses. Con estos sentimientos, la lucha se extendió por todo Madrid.

Posteriormente el infante acompañó a sus padres, Carlos IV y María Luisa, en su exilio en Fontainebleau, Marsella y Roma, mientras su hermano Carlos y su tío Antonio marchaban al castillo de Valençay junto al primogénito Fernando. Durante su estancia romana, sus padres intentaron encaminarle hacia la carrera religiosa. En 1814, con la caida de Napoleón, su hermano Fernando asciende al trono, pero el permanece junto a su padre en la ciudad italiana. En 1815, terminó su breve carrera eclesiástica, cuando su hermano, como jefe de la casa real lo nombra capitán general de los ejércitos y consiliario de la Real Academia de San Fernando.[3]

En 1815, los diplomáticos representantes en Europa de las Provincias Unidas del Río de la Plata proyectaron coronarlo como rey de un hipotético Reino Unido del Río de la Plata, Perú y Chile, con el posible apoyo de Carlos IV. El plan no pasó de un proyecto, y nunca fue seriamente tratado en el Río de la Plata, pese a que los dos diplomáticos que idearon el proyecto fueron personajes tan influyentes como Manuel Belgrano y Bernardino Rivadavia.[ cita requerida]

Regreso a España

Retrato del infante Francisco de Paula y su esposa Luisa Carlota, hacia 1820.

Debido a unas turbia relaciones con una amante, con implicaciones financieras retrasó su vuelta a España hasta mayo de 1818, cuando su el rey le autoriza a regresar. En la corte, es nombrado consejero de estado e investido con el hábito de las órdenes de Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa y Hermano Mayor de la Real Maestranza de Caballería de Zaragoza (1819–1865) y también protector de la Sociedad Económica de Amigos del País de Madrid además de asignársele varias encomiendas militares como manutención.[3]

El 12 de junio de 1819 contrajo matrimonio con su sobrina, la princesa napolitana, Luisa Carlota de Borbón-Dos Sicilias, hija del rey Francisco I y de su hermana María Isabel de Borbón,

En 1820, como miembro del consejo de estado que se reunió el 6 de marzo se sumó a la propuesta de la mayoría de los consejeros que pedían una amnistía y la apertura de Cortes, que darían lugar al denominado Trienio Liberal. Esta postura del infante se interpretó popularmente como un apoyo en favor de los sublevados, aunque realmente Francisco de Paula solo se había unido al mayoritario grupo de consejeros moderados que tomaron esas medidas en su deseo de frenar en lo posible la aplicación de la constitución de 1812.[3]

Las Cortes a quen dieron lugar el Trienio Liberal promulgaron, entre otras medidas, un decreto que anulabala exclusión de la línea de sucesión de la corona del infante Francisco de Paula y de María Luisa de Borbón, que se había aprobado en las Corte de Cádiz en 1812, ante el temor de que Napoleón hubiera tramado algún plan para imponer un rey títere.[3]

Tras la reposición en el poder real de Fernando VII, en 1823, durante el periodo de década ominosa, los infantes Carlos y Francisco de Paula presentaron habitualmente posturas políticas diferentes en el consejo, ya que Carlos recogía la posición de los consejeros más ultrarrealista y Francisco una posición algo más moderada sin llegar en ningún caso a posiciones liberales y siempre apoyando a su hermano Fernando.

En 1827, cierto circulos políticos franceses especularon la posibilidad de coronar al infante Francisco como emperador de México. El infante y su esposa aceptaron de buen grado esta propuesta, si contaban con el respaldo de las potencias europeas. Sin embargo Fernando VII, cuando tuvo noticia del proyecto le ordenó que retirara de esa aventura.[3]

La muerte, en 1829, de la reina María Josefa Amalia de Sajonia, dio lugar a la elección de María Cristina de Borbón-Dos Sicilias, hermana de Carlota, la esposa de Francisco, lo que conllevó un mayor acercamiento aun del infante y su esposa a la corona.

Fue también presidente de la Masonería española como Gran Maestro del Gran Oriente Nacional de España. En 1839 fue elegido Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del Grado 33 para España del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, cargo que desempeñó hasta 1844.[4]

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