Francisco de Paula Santander

Francisco de Paula Santander
Santander by Acevedo Bernal.jpg

Coat of arms of New Granada.svg
2° Presidente de la República de la Nueva Granada
10 de marzo de 1832- 1 de abril de 1837
Predecesor José María Obando
Sucesor José Ignacio de Márquez

Coat of arms of Gran Colombia (1821).svg
Presidente de la Gran Colombia
(Interino)
7 de diciembre de 1819- 20 de febrero de 1827
Predecesor Simón Bolívar
Sucesor Simón Bolívar

Escudo Ejercito Nacional de Colombia.svg
General del Ejército Nacional de Colombia
1817- 1819
Predecesor Simón Bolivar
Sucesor Simón Bolívar

Información personal
Nacimiento 2 de abril de 1792
Bandera de España Villa del Rosario , Virreinato de Nueva Granada
Fallecimiento 6 de mayo de 1840 (48 años)
Bandera de Colombia Bogotá, República de la Nueva Granada
Nacionalidad Colombiana Ver y modificar los datos en Wikidata
Partido político Federalismo Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
Padres Juan Agustín Santander y Colmenares
Manuela Antonia de Omaña y Rodríguez
Cónyuge Sixta Pontón (pareja, Nicolasa Ibañez Arias)
Educación
Alma máter

Escudo Colegio Mayor de San Bartolomé.png Colegio Mayor de San Bartolomé

Escudo Universidad Santo Tomàs.png Universidad Santo Tomás
Información profesional
Ocupación Militar, jurista y político
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Francisco José de Paula Santander Omaña ( 2 de abril de 1792, Villa del Rosario de Cúcuta, Virreinato de Nueva Granada - 6 de mayo de 1840, Bogotá, República de la Nueva Granada) fue un militar y político colombiano, célebre por su participación en la emancipación americana frente al Imperio español.

Santander participó en la guerra que se libró contra las fuerzas centralistas en 1813. Más tarde fue uno de los principales organizadores de la campaña de resistencia contra la reconquista española, que dio la libertad definitiva a la Nueva Granada. También, intervino en las concluyentes batallas del Pantano de Vargas y de Boyacá, en 1819.[1]

Conocido como El Hombre de las leyes y el Organizador de la victoria,[3] Santander fue Vicepresidente de la Gran Colombia en el período de 1819 a 1827 (Encargado del poder ejecutivo) y Presidente de la República de la Nueva Granada entre 1832 y 1837.

Santander construyó el primer sistema de educación pública de Colombia al impulsar la creación de escuelas y universidades.[4]

Biografía

Francisco de Paula Santander nació el 2 de abril de 1792, Villa del Rosario de Cúcuta. Sus padres fueron Juan Agustín Santander Colmenares (quien había sido gobernador de la Provincia de San Faustino de los Ríos y cultivador de cacao en sus posesiones rurales) y Manuela Antonia de Omaña Rodríguez, ambos pertenecientes a familias criollas descendientes de funcionarios coloniales llegados al entonces Nuevo Reino de Granada.[5] Su infancia transcurrió en las haciendas de café, caña de azúcar y cacao que poseía su padre, quien descendía de una antigua familia de militares y funcionarios.

En 1805 viajó a Bogotá a estudiar en el Colegio Mayor de San Bartolomé. Obtuvo la beca bartolina en 1805 y el grado de Bachiller en Filosofía en 1808, casi culminando sus estudios de Derecho en la Universidad Santo Tomás, en el año 1810, cuando en las calles lo sorprende la Guerra de Independencia.

Guerra de independencia

Santander ingresó como recluta voluntario en las filas patrióticas y ascendió a Subteniente Abanderado del Batallón de Infantería de Guardias Nacionales, el famoso Batallón 5º de la Unión. Fue parte de la Inspección Militar, de la Comisión de Guerra en la Junta Suprema y colaboró con Antonio Baraya en la campaña del Norte y en la Guerra de la Federación contra las fuerzas centralistas de Cundinamarca después de haber anexado Mariquita en sus filas, siendo ascendido sucesivamente a Teniente y Capitán, en menos de un mes en 1812. Fue herido y hecho prisionero durante el asedio a Bogotá por las fuerzas centralistas al mando de Antonio Nariño, quien lo libera para enviarlo a servir en la campaña del general Simón Bolívar en el norte. En 1813, ya ascendido a Sargento Mayor, Bolívar le encomendó la defensa de los valles de Cúcuta, donde fue vencido por los realistas aunque tuvo victorias a pesar de la inferioridad cuantitativa, defendiendo o recuperando los valles de Cúcuta y parte de Venezuela, hasta la batalla de Cachirí, donde mandó la vanguardia y la descubierta, tras lo cual se vincula a la guerra en Venezuela haciendo toda la campaña del Centro hacia Caracas en 1818, además de hacer la campaña de Barinas, la Campaña de la Guayana o la campaña Apure, y contiendas como Fuerte Brión, hato del Yagual, Achaguas, Bancolargo, Guayabal, Calabozo, El Sombrero, La Puerta, Barbacoas, Acurén, Ortiz, el Rincón de los Toros y otras.

En 1813 Santander no participó en la Campaña Admirable en la que Bolívar continuó sus acciones en territorio venezolano. Santander permaneció en la población de La Grita, que había capturado por asalto, en apoyo al coronel Manuel del Castillo, quien se negó a seguir hacia Caracas.

Por sus méritos, Santander fue ascendido a sargento mayor general. En 1814 se convierte en coronel y desde 1816 participa en el repliegue del ejército libertador en los llanos, si bien dura poco en la comandancia de este ejército debido a la resistencia de los soldados llaneros a ser dirigidos por un militar ajeno a la región y que previamente había rechazado por considerarse incompetente para dirigir a los llaneros rebeldes a la disciplina militar. Pero entonces, de acuerdo con el nombramiento de Páez, enterró su espada en el suelo, declaró que prefería morir con ella enterrada antes que consentir que el nombramiento no fuera hecho adecuadamente y se ganó cierto respeto que también ganaría luchando al lado de Páez. Fue comandante de la segunda brigada de caballería, venciendo en El Yagual donde fue crucial, cargó violentamente, y asimismo lucharía lanza en mano en la campaña de los Llanos. En 1818 es ascendido a general de brigada, y con experiencia como oficial de Estado Mayor y comandante, mandando entre otros los batallones "Piar", "Apure" y "Bajo Caroní", la segunda brigada de caballería o la primera división de línea del Bajo Caroní se le encomienda reorganizar las fuerzas en Casanare para la ofensiva final.

Estatua conmemorativa de Francisco de Paula Santander en el Puente de Boyacá.

Después de acciones como Termópilas de Paya, Pantano de Vargas o Gámeza, donde fue herido al frente de las tropas, y el cruce del páramo de Pisba, con su ejército fue la pieza definitiva en el triunfo de Bolívar en la Batalla de Boyacá en 1819, donde rodeó al enemigo y lo persiguió evitando que pudiera reorganizarse. Al final, el coronel español José María Barreiro se rindió ante el Ejército Patriota, del comandante Santander, 'Héroe de Boyacá'.[6]

Ejecuciones ordenadas por Santander

General Santander. Boceto de Helen Bedout, 1819.

En 1819 Santander ordenó fusilar en la Plaza mayor al general español José María Barreiro con 38 compañeros. Barreiro le envió al general Santander su diploma e insignias de masón de alto grado creyendo que era hermano, pero el general neogranadino solamente respondió: “¡La patria por encima de la masonería!”. Resultan extrañas estas afirmaciones, porque Santander era masón, sin embargo, renunció a las logias masónicas y en un artículo en "el Patriota" en 1823 Santander aseguró que "El hombre es primero ciudadano que masón, y como ciudadano tiene deberes muy estrictos y sagrados con la sociedad, y la autoridad temporal debe prohibir la sociedad de los francmasones si ésta, en lugar del compromiso a que se obliga de favorecerse y dar ayuda a sus hermanos, puede impedir la observancia de las leyes".

En un informe para Bolívar, revisaba detalle por detalle su decisión y el efecto, y los "escritos políticos de Santander" recopilado por Jorge Orlando Melo menciona que "El general de división Francisco de Paula Santander, vicepresidente de Cundinamarca, presenta al gobierno de la República y a los pueblos del mundo civilizado los motivos y razones que lo obligaron a ordenar la ejecución de 38 oficiales españoles prisioneros en la campaña de 1819, verificada en la ciudad de Bogotá el 11 de octubre del mismo año. Bogotá, 31 de octubre de 1819".

Así mismo, un civil chapetón llamado Juan Francisco Malpica, que había manifestado satisfacción por las ejecuciones realizadas por los europeos en la época de Terror y se había refugiado en la catedral creyéndose protegido desde donde pronosticó el regreso del Mariscal de Campo Pablo Morillo, previa confesión por un sacerdote, Santander ordenó fusilarlo en el acto.

La vicepresidencia de la Gran Colombia

Bolívar y Santander durante el Congreso de Cúcuta.

Conseguida la independencia, Santander fue elegido Vicepresidente del Estado de Cundinamarca, que por ese entonces incluía todo el territorio de la actual Colombia, y desde esta oficina fue el encargado de hacer valer y respetar a las nuevas autoridades republicanas. Antes de ser relevado del mando para asumir la Vicepresidencia y el Poder Ejecutivo en ausencia del Libertador, era comandante del cuerpo de ejército de vanguardia, con la artillería y los batallones “Cazadores” y “1° de Línea”, los ingenieros, la compañía de carabineros, el escuadrón “Dragones”, los Guías del General, los regimientos “Lanceros Nº 1” y “Lanceros Nº 2”, el escuadrón “Invictos de Arauca”, el escuadrón “1° del Meta”, incluyendo no solo esta división de vanguardia, sino la división de retaguardia.

En 1821 Santander fue elejido Vicepresidente de Colombia en el Congreso de Cúcuta, cargo que ejerció hasta 1826, para después ser reelegido hasta 1828.[8]

Mientras que el presidente Simón Bolívar hacia las campañas del Sur, su vicepresidente Santander ejerció el poder ejecutivo hasta 1827.[9]

Las peticiones de Bolívar para que le fueran proveídos los dineros y soldados que éste necesitaba para la campaña en Perú no fueron posibles de atender por Santander, toda vez que se trataba de ayudar en una guerra en el extranjero. Santander estaba atado para justificar legalmente dicha ayuda, ya que el artículo 128 de la Constitución de Cúcuta sólo aplicaba para casos de Conmoción Interior, razón por la que se daba prioridad a organizar las fuerzas de la República contra posibles reconquistas que llegasen del norte. No obstante, Santander emprendió acciones ante el Congreso para que le aprobaran una ley necesaria para proveer lo solicitado por Bolívar.

La mayor parte del presupuesto del país se destinaba a la guerra y al mantenimiento de los ejércitos. Ante esta situación fue necesario Santander, con autorización del Congreso, comisionó a Manuel Antonio Arrubla y Francisco Montoya, como agentes del gobierno colombiano, para conseguir recursos en el exterior. Así, en 1824 se contrató con la B. A. Goldschmidt & Co. un crédito de más de cuatro millones de libras esterlinas.[11]

Finalmente los apoyos económicos y militares que Bolívar le solicitaba para la campaña de liberación del Perú terminaron llegando a pesar de las necesidades, la economía o la amenaza de la Santa Alianza entre España y Francia y obteniendo la aprobación legislativa, sin la cual la independencia de América siempre estaría en riesgo como él mismo declaró al Congreso.

En 1826 tras su regreso victorioso, se confirmó la elección de Bolívar como presidente y Santander como vicepresidente. El 28 octubre del año siguiente al recibir la corona cívica el Libertador la tomó en sus manos, manifestó que el pueblo colombiano era el único acreedor a ella, se dirigió al general Santander, colocó la corona en sus sienes y manifestó que: "El Vicepresidente, como el primero del pueblo, merece esta corona".[12]

Crisis con Bolívar

Además de las tensiones que causó el sostenimiento de las campañas del Sur, la ideología también dividió a ambos líderes. Por una parte, Santander promulgaba por un Estado federal, en el que el poder del presidente y los militares tuviera límites. De otra parte, Bolívar defendía la idea de un Estado unitario donde el poder estaría al mando de un presidente vitalicio. La visión de Bolívar era continental, mientras que la de Santander, José Antonio Páez en Venezuela y Juan José Flores en Ecuador, era más regional.[13]

Frente al sector civilista que Santander representaba surgió un sector militarista, renuente a aceptar los formalismos constitucionales y legales, temeroso de que el poder jurídico se sobrepusiera al heroísmo militar, en especial el representado por Bolívar. Entonces se formaron los bandos santanderista o civilista y bolivariano o militarista, lo que distanció cada vez más a los dos líderes. Los bolivarianos respaldaban la implantación de la constitución bolivariana en la Gran Colombia, constitución que implicaba el carácter vitalicio de la presidencia y la inexistencia de las elecciones, Santander y sus adeptos preferían mantener la constitución que se había firmado en Villa del Rosario.

Las tensiones se intensificaron en 1826 cuando Páez entró en conflicto con las autoridades de Santander y quiso separar Venezuela de Colombia durante el movimiento conocido como La Cosiata. Santander pidió a Bolívar que arbitrara la situación, y El Libertador le dio la razón a Páez, lo que no fue bien recibido por los santanderistas.[7]

El 25 de septiembre de 1828, emisarios de los opositores de Bolívar irrumpieron, al Palacio de San Carlos con el objetivo de dar muerte a libertador. Bolívar logró huir por una ventana, gracias a Manuelita Saenz, quien protegió a Bolívar.

Tras un proceso,[16]

Las revueltas continuaron mientras se agravaba el estado de salud de Bolívar. Entonces, Perú declaró la guerra a Colombia, y Venezuela se proclamó independiente en de enero de 1830 desterrando a Bolívar. A ello siguió la renuncia de El Libertador a la presidencia de Colombia y la disolución de la Gran Colombia. En diciembre de ese mismo año poco antes de morir Bolívar escribió: “El no habernos arreglado con Santander nos ha perjudicado a todos”.[13]

Presidente de Nueva Granada

Resultando en el poder del sector civilista, se decidió llamar a Santander para que regresase de su exilio que lo había llevado a un itinerario por Europa y Estados Unidos.[18] y por esto, pese a ser elegido el 9 de marzo, solo se posesionó al llegar a Bogotá, meses después, el 7 de octubre de 1832.

Su mandato interino finalizó el 1 de abril de 1833, pero fue elegido como Presidente de Nueva Granada en propiedad para el cuatrienio siguiente. Durante su administración, apoyado por dirigentes de la talla de Vicente Azuero, su principal colaborador, ejerció una política de carácter liberal, como la que había ejercido siendo vicepresidente de la Gran Colombia. Su gobierno tuvo la responsabilidad de darle la estabilidad necesaria al nuevo Estado y para ello intervino fuertemente en las reformas a la hacienda y la educación, y desarrolló y fortaleció las relaciones diplomáticas del nuevo país.

Educación Pública
Estatua del General Francisco de Paula Santander en Medellín.

La principal preocupación de su trabajo, la familia y obsesión de Santander fue la educación pública, pues consideraba que había sido la razón de ser de la revolución y que una nación en formación necesitaba primordialmente hombres capaces de sacarla adelante, y para fortalecerla creó los llamados colegios santanderinos, dedicados no solo a la educación media (la básica se ofrecía en las escuelas) sino a la universitaria con cátedras de teología, filosofía, medicina o derecho. Muchos de los colegios creados en ese tiempo existen todavía, algunos como colegios de educación secundaria y otros como universidades. En total creo 20 "grandes colegios" en las capitales de la mayoría de las provincias. Los colegios fueron creados con un espíritu liberal y laicista, incluyendo un fuerte corte utilitarista, con base en la lectura de Bentham aunque con perspectiva crítica. Decretó universidades, colegios y centros culturales en Venezuela, Cundinamarca, Cali (Santa Librada) y Quito, la Universidad del Cauca y la Universidad Central (actual Universidad Nacional).

Economía

En cuanto a la hacienda y la economía nacional, el gobierno de Santander fue el primero en empezar a desmontar la estructura fiscal de la Colonia, al eliminar los impuestos de alcabala y los derechos de explotación; si bien se mantuvo el monopolio existente sobre el cultivo del tabaco, se promovió su exportación, así como la de café y algodón, y en menor medida la del resto de productos agrícolas del país.

La uniformidad de la moneda y la primera ley que reglamentó la jubilación de los empleados públicos se lograron en 1835. Al terminar su mandato el presidente Santander tenía su casa en orden, hasta el punto que no había déficit, pero parte del cuerpo diplomático nunca le perdonó que redujera los gastos en representación republicana y simple aunque ciertamente majestuosa y elegante.

Relaciones exteriores
General Santander, por Santiago Martínez Delgado.

La preocupación principal de la diplomacia granadina fue la de lograr el reconocimiento de la nación en el exterior. Durante el mandato de Santander se continuó estimulando la marina mercante, se firmó el primer tratado de amistad con el también naciente gobierno de Venezuela ( 1833) y se logró el reconocimiento de la Santa Sede, convirtiéndose la Nueva Granada en la primera nación de Hispanoamérica en lograr tal reconocimiento ( 1835). Previamente ya había obtenido el reconocimiento de Colombia por la Gran Bretaña, los Estados Unidos y la Santa Sede, lo cual obtuvo con firmeza, y también, además de conseguir el patronato en 1826 amenazó al Papa "con una organización de la Iglesia en forma absolutamente independiente de Roma".

Oposición

El dotar a los colegios de textos del liberal inglés Jeremías Bentham y las medidas abiertamente liberales y progresistas que empezó a adoptar el gobierno, provocó la reacción de los sectores más moderados de los civilistas, encabezados por el ex vicepresidente José Ignacio de Márquez, que se convirtieron junto a los reductos bolivarianos en la oposición al gobierno, y este conjunto político fue posteriormente llamado el grupo de los ministeriales y finalmente daría origen al Partido Conservador Colombiano. Los sectores más progresistas, encabezados por Vicente Azuero y José María Obando, entre otros, que se quedaron respaldando la gestión de Santander, se convertirían en el Partido Liberal Colombiano. Al mismo tiempo, Santander también ha sido considerado fundador del partido "liberal" y Bolívar fundador del partido "conservador".

Hechos post gobierno y muerte

La muerte de Francisco de Paula Santander en Bogotá, tras una larga agonía. Haciendo su testamento, expresó: "Ojalá hubiera querido a Dios tanto como quise a mi patria".

Rechazando la reelección en la Presidencia, cuando terminaba su mandato no logró unir a sus seguidores en torno de un solo candidato y el triunfo fue para José Ignacio de Márquez. En este periodo Santander se quejaba de fuertes cólicos y los doctores no encontraban razón de sus dolores. Se convirtió entonces en senador y presidente del Congreso de Nueva Granada; así mismo lideró la oposición a Márquez y cuando se preparaba para iniciar su campaña por la reelección, el mismo día de pronunciar un discurso cayó gravemente enfermo y falleció en Bogotá el 6 de mayo de 1840, contando con 48 años de edad.

Su autopsia reveló, además de dos heridas de bala y una de lanza, que murió a causa de cálculos biliares razón por la cual sentía los fuertes cólicos.

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