Francisco Pacheco

Francisco Pacheco
Velázquez - Caballero, Francisco Pacheco (Museo del Prado, c. 1622).jpg
Información personal
Nacimiento 1564 Ver y modificar los datos en Wikidata
Sanlúcar de Barrameda, España Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 1644 Ver y modificar los datos en Wikidata
Sevilla, España Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Española Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
Ocupación Pintor y escritor Ver y modificar los datos en Wikidata
Estudiantes Diego Velázquez Ver y modificar los datos en Wikidata
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Juicio Final, óleo sobre lienzo, 338 x 235 cm, Castres, Museo Goya. Contratado en 1610 con Hernando de Palma para la sepultura que este caballero poseía en la iglesia de Santa Isabel de Sevilla y fechado en 1611, el lienzo fue robado por el mariscal Soult en 1810. El propio Pacheco se ocupó extensamente del cuadro en El arte de la pintura, indicando que entre las muchas figuras había incluido su autorretrato en el grupo de la derecha, donde entre una figura entera de espaldas, «mancebo hermosísimo junto a una hermosa mujer (...) puse mi retrato frontero hasta el cuello, pues es cierto hallarme presente este día».

Francisco Pacheco del Río ( Sanlúcar de Barrameda, 1564 - Sevilla, 1644) pintor manierista y tratadista de arte, conocido principalmente como maestro y suegro de Velázquez.

Biografía

Hijo de Juan Pérez y de su mujer Leonor del Río, Francisco Pacheco nació en Sanlúcar de Barrameda y fue bautizado el 3 de noviembre de 1564. Antes de 1580 se trasladó a Sevilla, donde su tío el licenciado Francisco Pacheco era canónigo de la Catedral. Bien relacionado con los ambientes cultos de la ciudad e interesado en cuestiones artísticas, el licenciado Pacheco encabezaba una tertulia de cuyo mantenimiento iba a encargarse su sobrino a su muerte.

En Sevilla adoptó el apellido del tío y realizó su aprendizaje con el apenas conocido pintor sevillano Luis Fernández. En 1585 terminada su formación, arrendó una casa en la calle de los Limones, titulándose maestro pintor.

Contrajo matrimonio el 17 de enero de 1594 con María Ruiz de Páramo, esta fecha marcó el inicio del periodo de consolidación del pintor gaditano. Sus buenas relaciones con el clero, la aristocracia y el poder municipal le proporcionaron una amplia clientela. También participó activamente en la defensa de los derechos profesionales de su gremio en algunas ocasiones contra el establecimiento de impuestos y en otras contra artistas de otros gremios que ocupaban competencias propias de los pintores, como es el caso del conflicto que le enfrentó con Martínez Montañés. Participó en el túmulo levantado en Sevilla para la celebración de las honras fúnebres del rey Felipe II.

Con la entrada del siglo XVII, Pacheco se consolidó como el primer pintor de la ciudad de Sevilla, aunque pronto sería eclipsado por el pintor de origen flamenco Juan de Roelas que permanecería en la ciudad entre los años 1604 y 1616. En 1610 emprendió un viaje a Madrid que le llevaría hasta octubre de 1611 y en el que hay constancia de su visita a El Escorial y Toledo, donde trató con El Greco. En ese mismo año entró en su taller como aprendiz Diego Velázquez. En esta época, Pacheco acumuló cargos y títulos que incrementaron su estatus social, así recibió el título gremial de "veedor del oficio de la pintura" y el Tribunal de la Inquisición el de "veedor de pinturas sagradas" en 1618. Humanista culto, con conocimientos teológicos, reunió en torno suyo un círculo de poetas y eruditos, en una especie de academia neoplatónica, a la que asistían intelectuales prestigiosos de Sevilla como Pablo de Céspedes, donde se buscaban apoyos para ennoblecer el arte de la pintura: Ut pictura poesis (la pintura es como la poesía). El periodo de declive se inicia a partir de 1626 con el auge de Francisco de Zurbarán y Francisco Herrera el Viejo.

Escribió un Libro de los retratos, una colección incompleta de casi setenta retratos acompañados de pequeñas semblanzas biográficas al pie de los principales ingenios de su tertulia y de otras celebridades artísticas y literarias. Los originales se conservan repartidos entre el Museo Lázaro Galdiano de Madrid y la Biblioteca del Palacio Real y fue publicado íntegro por José María Asensio en 1886. En los últimos años de su vida se dedicó a redactar un tratado artístico que tituló Arte de la Pintura, concluido en 1641 y publicado póstumamente en 1649, que constituye uno de los mejores tratados artísticos del barroco español. Falleció en 1644 siendo enterrado el 27 de noviembre en la iglesia de San Miguel.