Francisco Navarro Villoslada

Francisco Navarro Villoslada
Francisco Navarro Villoslada, en La Ilustración Católica.jpg
Información personal
Nacimiento 9 de octubre de 1818 Ver y modificar los datos en Wikidata
Viana, España Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 29 de agosto de 1895 Ver y modificar los datos en Wikidata (76 años)
Viana, España Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Española Ver y modificar los datos en Wikidata
Partido político Comunión Tradicionalista Ver y modificar los datos en Wikidata
Educación
Alma máter
Información profesional
Ocupación Escritor Ver y modificar los datos en Wikidata
Obras notables
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Francisco Navarro Villoslada, ( Viana, Navarra, 9 de octubre de 1818 - ibídem, 29 de agosto de 1895) fue un periodista, político, novelista y ensayista español de ideología tradicionalista y carlista.

Biografía

Su nombre completo era Francisco de Borja Navarro Villoslada y Navarro Villoslada (sus padres, Manuel y María del Pilar, eran primos, de ahí la repetición del apellido), y nació en una casa del siglo XVII situada junto a la derruida iglesia de San Pedro. El edificio natal ha sido acondicionado por el Ayuntamiento de Viana y desde el año 2005 lo ocupa la Biblioteca Pública de Viana.

Cursó sus primeros estudios en la propia Ciudad de Viana y se aficionó pronto a la lectura. Así mismo, el entorno medieval de Viana caló hondo en su mente, empezó a sentir curiosidad por los tiempos pasados y a plasmar sus primeros escritos en forma de poemas y de cuentos. Su familia tenía firmes creencias religiosas y en 1829 marchó a Santiago de Compostela para cursar estudios de filosofía y teología en la Universidad de Santiago de Compostela.

Volvió a Viana a comienzos de 1836, durante la Primera Guerra Carlista, para servir como soldado en la Milicia Nacional de Viana, en donde ya estaban sirviendo varios de sus familiares. De hecho, fue la muerte de un tío suyo, Nazario, que escoltaba el correo desde la cercana ciudad de Logroño hasta Viana y sufrió una emboscada carlista, la que le llevó a Francisco a volver desde Santiago de Compostela. Este conflicto bélico marcó profundamente su vida.

Posteriormente, en 1840, marchó a la Universidad Complutense de Madrid para estudiar Leyes, comenzando a colaborar en periódicos y semanarios para poder pagarse las clases, además de ser redactor de La Gaceta. En 1847, después de casarse con Teresa de Luna, se estableció en Vitoria, ciudad natal de su esposa, ejerciendo de secretario del gobernador civil de Álava. Más tarde, a partir de 1851, tras fallecer su mujer, volvió a Madrid, donde retoma su actividad como literato. Sus dos hijas, Blanca y Petra, aún pequeñas, le acompañaron a la capital. Después del Bienio Progresista (1854-1856) entró en el Ministerio de la Gobernación, siendo sucesivamente oficial de los terceros, de los segundos y de los primeros.

Fue colaborador habitual de diversos periódicos, normalmente de corta vida: El Correo Nacional (1838-1839), El Español (1845-1847), El Padre Cobos (1854-1855), director del Semanario Pintoresco (1846), El Siglo Pintoresco (1845-1847), La España (1848), El Parlamento, La Fe y La Ilustración Católica.

En 1860 fundó junto con Gabino Tejado El Pensamiento Español, defensor del tradicionalismo católico y del Papa Pío IX al suscitarse la "cuestión romana", cuyo primer número salió el 2 de enero de ese año. Posteriormente, en 1869, pasó varios meses en la cárcel del Saladero por publicar un artículo en el que se enfrentó a Manuel Ruiz Zorrilla, ministro de Fomento, quien había ordenado el inventario de las alhajas de las iglesias como paso previo a su incautación. Al salir de la cárcel, se exilió para evitar nuevas persecuciones.

Políticamente, evolucionó de un tímido liberalismo en la década de 1830 (por ejemplo, dedicó algunas poesías al general Espartero) hacia el Partido Moderado ya en la década de 1850, en donde militó hasta la revolución de 1868, momento en el que se integró en el Carlismo. Por los moderados fue diputado al Congreso de los Diputados en tres ocasiones (diputado por Estella en 1857-1858, y por Pamplona en 1866 y en 1867-1868), y entre los años 1869 y 1871, ya en el exilio, ejerció de secretario personal del pretendiente don Carlos María de Borbón y Austria-Este. En 1871 fue elegido senador del reino por Barcelona por el Partido Tradicionalista, lo que le permitió volver a España.

Autor de novelas de fondo histórico como Doña Blanca de Navarra (1847), Doña Urraca de Castilla (1849) y Amaya o los vascos en el siglo VIII (1879, aunque se repartió como folletín entre 1877 y 1879 en la revista quincenal La Ciencia Cristiana), la novela por la que es más recordado, en la que se realza el protagonismo de los vascos en la lucha contra el islam: deshecha la monarquía visigoda, los vascos se introducen en la religión cristiana para oponerse al musulmán, repoblando Castilla.

Fue famosa la serie de artículos titulada Textos vivos publicada en El Pensamiento Español, contra la heterodoxia universitaria, que incluía críticas tanto del materialismo de Pedro Mata como del espiritualismo progresista krausista del inspirador de la Institución Libre de Enseñanza, Julián Sanz del Río. Gumersindo Laverde la recomendaba en 1877 a su pupilo Menéndez Pelayo: «Navarro Villoslada. Los Textos vivos, serie de artículos en El Pensamiento Español, inapreciable para conocer las corrientes heterodoxas que circulaban por la Universidad Central de 1856 á 1868».