Fragmentación de hábitat

Fragmentación y destrucción del hábitat de los grandes simios en África Central entre 2002 y 2030. Información de GLOBIO y el proyecto GRASP.

La fragmentación de hábitat es un proceso de cambios ambientales importante para la evolución y la biología de la conservación. Usualmente es definida como aquel proceso en el cual una gran expansión de hábitat es transformada en un número de parches más pequeños que se encuentran aislados entre sí por una matriz con propiedades diferentes a la del hábitat original [1] .

El paisaje se fragmenta de forma progresiva, aumentando el contacto entre los parches y la matriz. Dado que los límites entre ambos no son tajantes, en las regiones de contacto se establece una transición denominada borde cuya extensión estará determinada principalmente por las propiedades de la matriz. En consecuencia, la proporción de hábitat que permanece relativamente intacta es una función compleja entre la forma y el tamaño de los parches, y la naturaleza de la matriz [4] .

Si bien la fragmentación no es un proceso puramente antropogénico ya que puede resultar de sucesos naturales (e.g. incendios o procesos geológicos), la causa más importante y extendida de la fragmentación es la expansión e intensificación del uso de la tierra por parte del ser humano [11] .

El estudio de la fragmentación tiene sus orígenes en la teoría de la biogeografía de islas [13] ; dando lugar a otros enfoques.

Fragmento de bosque aislado experimentalmente en el Amazonas central (fotografiado por R.O. Bierregaard)[14] .

Bascompte y Solé [16] . Es decir que al no existir un área fija, una dispersión inadecuada llevaría no solo a la extinción local de las especies si no también a la extinción regional. Por otro lado, el modelo de Wilson y MacArthur supone que hay un continente que funciona como fuente de propágulos de las especies que llegan a las islas, mientras que en la teoría de metapoblaciones se trata de una red de islas o fragmentos de hábitat con migraciones bidireccionales entre las islas.

La pérdida del hábitat y el umbral de extinción

Diagrama representativo del proceso de fragmentación [17] .

Generalmente el efecto más obvio del proceso de fragmentación es la remoción de hábitat nativo. Esto ha llevado a muchos investigadores a medir el grado de impacto simplemente como la cantidad de hábitat remanente en el paisaje, ignorando que la fragmentación puede ocurrir de diversas maneras generando patrones espaciales muy diferentes. Lo cierto es que la pérdida de hábitat siempre acompaña la fragmentación del paisaje y es por ello que los índices de fragmentación se correlacionan fuertemente con la proporción de hábitat perdido, sin embargo son fenómenos diferentes que deben ser discriminados [19] .

Para entender el proceso de fragmentación del hábitat (que ocurre como consecuencia de la destrucción del mismo) y sus consecuencias en las poblaciones, se obtuvieron mapas generados por modelos azarosos que muestran que el tamaño y el aislamiento de los parches no varían linealmente con respecto a la cantidad de hábitat removido [24] .

Estos umbrales en el proceso físico de fragmentación tienen importantes consecuencias para la conservación de la biodiversidad. Lo cierto es que especies diferentes desaparecen a distintos puntos a lo largo del gradiente destrucción del hábitat [27] descubrieron que el umbral de extinción puede encontrarse a partir de un 5% de hábitat destruido hasta un 90%, dependiendo de la especie y de la disposición espacial de los fragmentos.

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