Forzamiento radiativo

Como concepto general, un forzamiento radiativo en clima significa cualquier cambio en la radiación (calor) entrante o saliente de un sistema climático. Puede deberse a cambios en la radiación solar incidente, o a diferentes cantidades de gases activos radiativos. Para definiciones más específicas - ver la Sección "Usos del IPCC".

El forzamiento positivo tiende a calentar el sistema (más energía recibida que emitida), mientras que uno negativo lo enfría (más energía perdida que recibida). Considerando el sistema climático de la Tierra, las posibles causas de forzamiento radiativo son: un cambio en la radiación solar incidente o los efectos de los cambios en las cantidades emitidas de gases de efecto invernadero a la atmósfera. Debido a la importancia de este concepto para el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, el término en este contexto tiene una definición técnica más específica.

Balance de radiación

La mayor parte de la energía que afecta el clima de la Tierra proviene del Sol. El planeta y su atmósfera absorben y reflejan parte de la energía, la que es absorbida tiende a producir calentamiento. Parte del calor es irradiado de nuevo al espacio, tendiendo a enfriar el planeta. El balance entre la energía absorbida e irradiada determina la temperatura promedio. El planeta es más caliente de lo que sería si careciera de la atmósfera

El balance de radiación se puede alterar por varios factores, entre ellos, la intensidad de la energía solar, la reflexión de las nubes o los gases, la absorción debida a los diversos gases o superficies, y la emisión de calor por los diferentes materiales. Cualquier alteración de este tipo es un «forzante radiativo», y causa que se alcance un nuevo balance. En la práctica, esto sucede continuamente, mientras que los rayos solares inciden en la superficie, se forman nubes, la concentración de varios gases de la atmósfera varía y según las estaciones se modificar la cobertura del suelo.

Other Languages