Filosofía moderna

René Descartes rompió con la tradición escolástica, dando inicio a la filosofía moderna en general y al racionalismo en particular.

La filosofía moderna es la filosofía que se desarrolló en el mundo occidental desde el siglo XVII hasta comienzos del siglo XX. El período de la filosofía moderna no se corresponde exactamente con la Edad Moderna. Se debate cuánto de la filosofía renacentista se debe incluir, al igual que si se debe incluir parte de la filosofía del siglo XX.

La filosofía moderna se caracterizó por reconocer plenamente la preeminencia de la gnoseología sobre la metafísica,[5]

En 1781, Immanuel Kant publicó su famosa Crítica de la razón pura, rechazando ambas posturas y proponiendo una alternativa. Según Kant, si bien todo nuestro conocimiento empieza con la experiencia, no todo se origina de ella,[7]​ comenzando con el desarrollo del idealismo alemán.

El siglo XIX trajo una cantidad de nuevos movimientos,[14]​ Al final del siglo, Edmund Husserl inició la escuela de la fenomenología trascendental, y Gottlob Frege empezó con su trabajo en lógica matemática, que habría de proveer las herramientas para la filosofía analítica del siglo XX.

Filosofía moderna temprana

En la filosofía occidental, el periodo moderno comienza con el siglo XVII, más específicamente con la obra de René Descartes, que estableció los temas y el método de quienes le siguieron. Es un periodo caracterizado por los constructores de grandes sistemas, filósofos que presentaron sistemas unificados de epistemología, metafísica, lógica, y ética, y a menudo política y también las ciencias físicas. El siglo XVII también terminó con el acercamiento medieval, especialmente la escolástica. A menudo se le llama «Edad de la Razón» y se considera como sucesora del Renacimiento y predecesora de la Ilustración. Alternativamente, se puede ver como la primera parte de la Ilustración.

Los filósofos del siglo XVII estaban divididos en dos grandes escuelas: racionalistas y empiristas.[15]​ Esta división es una simplificación, y es importante recordar que los filósofos involucrados no pensaban en ellos mismos como pertenecientes a estas escuelas, sino en una misma empresa filosófica. Los racionalistas, sobre todo en Francia y Alemania, argumentaban que todo conocimiento debe partir de ciertas «ideas innatas» en la mente. Los principales racionalistas fueron René Descartes, Baruch Spinoza, Gottfried Leibniz y Nicolas Malebranche. Los empiristas, en cambio, sostuvieron que todo conocimiento comienza con la experiencia sensorial. Las principales figuras de esta línea de pensamiento fueron John Locke, George Berkeley y David Hume. La ética y la filosofía política por lo general no se subsumen bajo estas categorías, aunque todos estos filósofos trabajaron en la ética en sus propios estilos distintivos. Otras figuras importantes en la filosofía política como Thomas Hobbes y Jean-Jacques Rousseau.

A finales del siglo XVIII, Immanuel Kant pretendió traer unidad al racionalismo y al empirismo argumentando que si bien todo conocimiento empieza por la experiencia, no todo se origina en ella. Algunos conocimientos proceden de la estructura misma de nuestra percepción, es decir que son condiciones de posibilidad de toda experiencia.