Figuras de Acámbaro

Algunas figuras en exhibición. Nótese que las figuras recuerdan a lagartijas, iguanas, pejelagartos, cocodrilos y serpientes, más que a dinosaurios no-avianos.


Las figuras de Acámbaro son una colección de más de 32.000 piezas descubiertas en el municipio de Acámbaro, México, por Waldemar Julsrud, que según algunos representan a animales extintos como dinosaurios no avianos.[1]

En 1969 las figuras fueron datadas en el Museum’s Applied Science Center for Archaeology (MASCA) utilizando una técnica que apenas estaba en desarrollo en esa época, la termoluminiscencia. Los resultados preliminares dieron 2.500 A.C. Sin embargo, en 1972 se repitió el fechado y se concluyó que las piezas eran falsificaciones recientes.[2]

Según el laboratorio, el fechado de 1969 fue debido a un fenómeno de quimioluminiscencia, debido a su fabricación tan reciente, y que en 1969 no se sabía que podía ocurrir. Su datación sigue siendo objeto de controversia entre los defensores de su antigüedad.[3]

Descubrimiento

Vista del museo Waldemar Julsruo en el que se exhiben las figuras.

Según el Sistema de Informaciòn Cultural de la CONACULTA:

En 1945 el arqueólogo alemán Waldemar Julsrud encontró figuras de arcilla enterradas al pie del cerro de El Toro, en las afueras de Acámbaro, Guanajuato, México. Eventualmente se encontraron miles de figuras y artefactos. Había similitud a los artefactos [sic] identificados con la cultura Preclásica de Chupícuaro (800 a.C.─200 d.C.) encontrados en los alrededores de esa área. La autenticidad de los hallazgos era desafiante porque la colección incluía dinosaurios. Debido a que muchos arqueólogos[5]

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