Fiestas Patrias en Chile

Fiestas Patrias
Presidente de Chile (11841426915).jpg
Inauguración de la fonda oficial del Parque O'Higgins por parte del presidente Sebastián Piñera y la alcadesa de Santiago Carolina Tohá (2013).
Otros nombres El Dieciocho
Significado Celebración del aniversario de la Primera Junta Nacional de Gobierno de Chile.
Día de celebración 18 de septiembre y 19 de septiembre ( Día de las Glorias del Ejército de Chile), pudiendo incluir 17 o 20 de septiembre, si el primero es día lunes o el segundo es día viernes, normalmente las celebraciones se extienden por los días del fin de semana cercano y también por los días del fin de semana siguiente ( Dieciocho chico)
Celebrado desde 1811 [1]
Lugar de celebración Flag of Chile.svg  Chile
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Las Fiestas Patrias en Chile, informalmente conocidas como el Dieciocho,[6]

Pese a que con frecuencia se habla erróneamente del 18 de septiembre como el Día de la Independencia —en realidad, el Acta de Independencia se firmó el 12 de febrero de 1818—,[7] su fin original fue conmemorar el establecimiento de la Primera Junta Nacional de Gobierno (18 de septiembre de 1810); posteriormente, su objetivo fue celebrar el proceso independentista de la Corona española y la formación de Chile como un Estado nación.

En sus inicios, las festividades duraban días e incluso semanas.[n 2] —lo que implica que está prohibido realizar trabajos remunerados, salvo ciertos servicios de entretención y de urgencia—.

Las Fiestas Patrias resaltan las tradiciones típicas de la identidad nacional que conforman la llamada « chilenidad», y son unas de las celebraciones más populares en Chile. En estas fechas, las fondas o ramadas se instalan como centros de entretenimiento, mezclando música y baile del folclore nacional y platos típicos de la cocina tradicional. Dentro de las actividades oficiales, las autoridades chilenas celebran además el Te Deum Ecuménico y la Parada Militar. Además, durante las Fiestas Patrias, es obligatorio el izamiento de la bandera chilena en todos los recintos privados y públicos del país.[12]

Historia

Orígenes de la celebración

Primera Junta de Gobierno, de Nicolás Guzmán Bustamante (1889).

El primer registro de la celebración de las Fiestas Patrias data del 18 de septiembre de 1811,[1] Aunque el 18 de septiembre de 1810 la Junta de Gobierno se había declarado nominalmente fiel al rey Fernando VII de España, las ideas revolucionarias habían ganado terreno en Chile, sobre todo luego de la elección del Primer Congreso Nacional (4 de julio de 1811) y de los golpes liderados por José Miguel Carrera en 1811 ( 4 de septiembre, 15 de noviembre y 2 de diciembre).

El segundo aniversario de la Primera Junta Nacional de Gobierno se realizó el 30 de septiembre de 1812. Desde el día 28 se había iluminado gran parte de Santiago y, especialmente, la Casa de Moneda, la sede de las celebraciones. El palacio fue adornado con la bandera tricolor y el escudo nacional, símbolos adoptados por Carrera ese mismo año, mientras los escudos imperiales fueron sutilmente cubiertos, revelando el carácter independentista cada vez más característico del gobierno autónomo chileno. La Catedral Metropolitana fue sede del Te Deum, ya convertido en una tradición.[1]

El Gobierno que va a solemnizar el aniversario de su instalación y la feliz reunión de las provincias, el 30 del corriente, espera a Ud. para que lo acompañe por la mañana al Te Deum en la Catedral y a la noche en la Casa de Moneda, donde debe el digno vecindario chileno sensibilizar sus transportes por la libertad de la Patria.

Esquela de invitación al baile realizado en la Casa de Moneda, septiembre de 1812.
Proclamación y jura de la Independencia de Chile, realizada el 12 de febrero de 1818, de Pedro Subercaseaux (1945).

La celebración del 18 de septiembre fue interrumpida en 1814 debido a la intensidad de la guerra de independencia, que terminó temporalmente con la batalla de Rancagua el 2 de octubre de ese año. Las tropas patriotas fueron diezmadas y los sobrevivientes debieron exiliarse en Mendoza, poniendo fin a la Patria Vieja e instaurando la Reconquista española. Este periodo finalizó en 1817, cuando las tropas independentistas del Ejército de los Andes derrotaron a las monárquicas el 12 de febrero en la batalla de Chacabuco y establecieron la denominada Patria Nueva (1817-1823). El 1 de enero de 1818, el director supremo Bernardo O'Higgins proclamó el Acta de Independencia de Chile en Concepción, que fue oficialmente jurada y celebrada el 12 de febrero en conmemoración de la batalla de Chacabuco (1817) y la fundación de Santiago (1541). Pese a la declaración, la guerra continuaba y su desenlace no era seguro. Recién el 5 de abril de 1818, la victoria patriota en Maipú confirmó la independencia de la nueva república.

En los años sucesivos, la nueva nación incorporó el 12 de febrero y el 5 de abril —fechas de las batallas de Chacabuco y Maipú— como fechas de carácter patriótico en conjunto al 18 de septiembre.[14]

Tres celebraciones

Baile en el Palacio de La Moneda durante las Fiestas Patrias, según Claudio Gay (1854).

Durante la década de 1820, la celebración de las tres festividades (12 de febrero, 5 de abril y 18 de septiembre) se volvió compleja.

El 12 de febrero fue oficialmente establecido como festivo el 5 de febrero de 1821 a través del «Reglamento para solemnizar el Aniversario de la Declaración de Independencia», publicado en el Boletín de Leyes y Decretos del Gobierno el 17 del mismo mes.[16]

La multiplicidad de días festivos, el choque con las festividades religiosas y la larga extensión de cada festividad —cada fiesta duraba usualmente tres días— llevaron a dejar el 18 de septiembre como única celebración. Un decreto del 14 de agosto de 1824 oficializó el 12 de febrero y el 18 de septiembre como festivos, eliminando así el 5 de abril, mientras que un decreto del 8 de febrero de 1837 eliminó el 12 de febrero.[15]

Atendiendo a que las disposiciones del Senado-consulto de 5 de febrero de 1821, para solemnizar el aniversario de la declaración de nuestra independencia política, origina perjuicios de consideración al servicio público y a las ocupaciones de los particulares, y a que los fines patrióticos a que tiende la celebración de las fiestas cívicas están conseguidos con la reunión de todas ellas en un solo día, que remueve los inconvenientes producidos por su multiplicidad; con las facultades que me confieren el artículo 161 de la Constitución y la ley de 31 de Enero del presente año, he venido a acordar y decreto:

La celebración del 12 de Febrero queda reducida en adelante a una salva de veintiún cañonazos en las plazas y pueblos donde hubiere artillería, y repique general de campanas a las 12 del día. En las casas públicas y de particulares, se enarbolarán banderas por todo el día, y habrá iluminación durante la noche
Decreto del 8 de febrero de 1837[17]

La elección del 18 de septiembre no estuvo exenta de críticas. Vicente Pérez Rosales recordaba con nostalgia las celebraciones del 12 de febrero, mientras que José Zapiola criticaba que se festejara una fecha marcada por la jura de fidelidad al monarca español y no las fechas en que Chile obtuvo su libertad en los campos de batalla.[18]

Cada vez que celebramos en Chile los días patrios de septiembre, acuden sin esfuerzo a mi memoria las solemnidades con que celebraban los patriotas del año de 1824 el ya casi olvidado 12 de febrero, día que, cual ningún otro, ostenta títulos que le hacen merecedor al más justo y cumplido acatamiento del hombre chileno. El 12 de febrero de 1541 fundó Pedro de Valdivia nuestro orgulloso Santiago; el 12 de febrero del año 1817 el ejército libertador, después de haber resuelto con pericial arrojo el problema del paso de los Andes a la vista del enemigo, nos dio en Chacabuco la libertad que el 12 de febrero del siguiente año sancionó el país con la solemne Jura de nuestra Independencia.
Celebrábase entonces ese gran día y no el 18 de septiembre; y sólo el que asistió a esas festividades, en las que se ostentaba en medio del más loco contento la expresión del más puro agradecimiento, glorificando a los padres de la patria, puede valorizar los efectos que produce la sorda lima del tiempo hasta sobre los recuerdos de las costumbres más dignas de inmortalidad.

Establecimiento oficial

No existe registro oficial de la proclamación del 18 de septiembre como día festivo, aunque una normativa de 1823, en que se determina quién debe dar sermones durante las festividades patrias, lo incluye junto con las otras dos previamente mencionadas. De forma tradicional, la celebración de las Fiestas Patrias duraba cuatro días, entre el 17 y el 20 de septiembre de cada año.[4]

Con el paso de los años, el 18 de septiembre se convirtió en la principal celebración nacional —sobre todo tras la eliminación del 12 de febrero y del 5 de abril como feriados civiles—.[1] mientras que los juegos de guerra, que fueron la base de la parada militar, se realizaban el 19 de septiembre.

Fiestas Patrias en una chingana, según Claudio Gay (1854).
Una fonda o ramada, recinto de las celebraciones tradicionales dieciocheras (2010).

A nivel popular, las Fiestas Patrias eran festejadas en chinganas, lugares de esparcimiento tradicional en que se bailaba y bebía, que consistían en tabernas con piso de tierra y techo construido con ramas y tejidos, con una bandera nacional flameando al tope. Dentro de los bailes más populares estaban la cueca, el cuándo, la refalosa y la zamba, entre otras.[18]

En 1897 la extensión de las Fiestas Patrias disminuyó a tres días, del 18 al 20 de septiembre;[9]

Pese a esta restricción, la tradición de celebrar más días se ha mantenido intermitente hasta la fecha. En 1910, para el Centenario de Chile, se decretó feriado desde el viernes 16 hasta el jueves 22, totalizando una semana completa[22] En tanto, varias instituciones educacionales, como colegios y algunas universidades, tienen vacaciones de una semana coincidentes con Fiestas Patrias, de forma similar a las vacaciones de primavera de algunos países del hemisferio norte.

Desde 2008, el motor de búsqueda Google ha conmemorado las Fiestas Patrias de Chile con un doodle en su página principal.[23]

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