Festival de Cine de Sitges

Festival de Cine en 2007, Auditori del Meliá Sitges.

Festival de Cine de Sitges (actualmente conocido también como Festival Internacional de Cinema de Cataluña) es uno de los premios cinematográficos más reconocidos de Europa, y es el primer festival de cine fantástico del mundo y constituye, al mismo tiempo, la manifestación cultural con más impacto mediático de Cataluña. Con una sólida trayectoria, el Festival de Sitges constituye un estimulante universo de encuentro, exhibición, presentación y proyección del cine fantástico de todo el mundo, habiéndose convertido en sede de los premios anuales de la European Fantastic Film Festivals Federation. Fundado en 1968, se ha celebrado ininterrumpidamente cada año, normalmente a principios de octubre. Tiene lugar en la villa costera de Sitges, localidad situada a 40 kilómetros al sur de Barcelona (España).

A nivel español, es uno de los festivales de cine más importantes junto el Festival de Cine de San Sebastián o el Festival de Málaga de Cine Español.

El Festival de Sitges ofrece cada año al público lo mejor de la producción internacional en cinematografía fantástica. Además, acostumbra a programar homenajes, retrospectivas y sesiones especiales. En las últimas ediciones han asistido alrededor de 180.000 espectadores que, además de poder asistir a las proyecciones cinematográficas, pueden asistir a exposiciones y conferencias.

Han formado parte del jurado personalidades como Luis García Berlanga, Luis Buñuel, Jean-Claude Carrière, Terence Fisher, Wes Craven, Peter Fleischmann, Tony Bill, Joan Brossa, Bigas Luna, Isabel Coixet o Álex de la Iglesia, entre otros.

Entre las presencias más relevantes en el festival destacan las de cineastas de ámbito internacional cómo Anthony Hopkins, Quentin Tarantino, Antonio Banderas, Woody Allen, Roland Emmerich, Christopher Lee, Joe Dante, Oliver Stone, Nicolas Winding Refn, Rick Baker, Pino Donaggio, Elijah Wood, Viggo Mortensen, Jodie Foster, Cameron Diaz, Malcolm McDowell, Vincent Cassel, Guillermo del Toro, Alejandro Amenábar, Dino De Laurentiis, Franco Nero, Ralph Fiennes, Dick Miller, Terry Jones, David Prowse, David Lynch, Sam Raimi, Terry Gilliam, Vin Diesel, Tobe Hooper, Tony Curtis, David Cronenberg, Ray Liotta, Charles Dance, Jason Patric, Peter Greenaway, George A. Romero, Martin Sheen, Stan Winston, Rob Cohen, Ray Harryhausen, Douglas Trumbull, Fay Wray, Jeroen Krabbé, Dario Argento, Rob Bowman, Guy Maddin, Ben Gazzara, Eli Roth, Brian Yuzna, Brett Ratner, Stuart Gordon, Julia Adams, Joanna Cassidy.

También destaca una inacabable lista de cineastas españoles, entre las presencias más relevantes están José Sacristán, Juan Antonio Bayona, Bigas Luna, Isabel Coixet, Carlos Vermut, Eduardo Noriega, Lluis Homar, Luis Tosar, Jaume Balagueró, José Coronado, Santiago Segura, Elsa Pataky, Rosanna Yanni, Manuela Velasco o Macarena Gómez.

Sitges también destaca año tras año el cine asiático, un protagonista cada vez más habitual que se suma a los zombies y a la fantasía. Por ese motivo el festival ha sido escenario de premieres mundiales de películas de gran renombre del cine oriental. Por eso ha contado con la presencia de reconocidos nombres del cine asiático, como Takashi Miike, Sion Sono, Simon Yam, Tadanobu Asano, Kim Ki-duk o Hideo Nakata,

Han sido directores del Festival de Cine de Sitges: Pedro Serramalera (1968-1969), Antonio Ráfales (1970-1982), Juan Luis Goas (1983-1992), Xavier Catafal (1993), Àlex Gorina (1994-1998), Roc Villas (1999-2000), Ángel Sala (2001- actualidad).

Historia del festival

Orígenes

Aunque el Festival de Cine Fantástico de Sitges tuvo su primera edición en 1968, su origen hay que buscarlo un año antes con la Primera (y única) Semana de Cine, Foto y Audiovisión. Una cita también conocida como las Jornadas de Escuelas de Cine que, visto ahora lo que allí aconteció, fueron una jugosa mezcla entre la España austrohúngara de Berlanga y el activismo intelectual en pos de una democracia que aún tardaría bastante en llegar.

El origen fue turístico. El Ayuntamiento quería potenciar la climáticamente muy aprovechable temporada baja de la localidad y Antonio Rafales, entonces presidente de la asociación Cine Foto, propuso la idea de una muestra de cine, en principio muy modesta. Se pusieron en contacto con Antoni Krirchner y Pere Fages, activos organizadores de los primeros cine-clubs, y éstos, a su vez, con Romà Gubern para que la dirigiera. El proyecto se convirtió en una muestra de trabajos de escuelas de cine y, para justificar la internacionalidad que tanto viste se invitó a unas cuantas academias extranjeras a presentar sus trabajos (entre ellos, el primero de Roman Polanski, por ejemplo).

Primeras ediciones

La primera edición del certamen tuvo lugar en 1968, entonces "I Semana Internacional de Cine Fantástico" y sin la categoría de Festival (sin galardones, por tanto) y demostró la impericia organizativa, toda ella novata y alejada del mundo del cine y aledaños más allá de la regular exhibición de películas en la sala del Casino Prado, primera sede oficial. La mayoría de películas extranjeras se pasaron en versión original sin subtítulos (y eso que las había polacas o rusas), tan sólo doce (de treinta) se estrenaban por primera vez en España. El resto, o habían tenido pase comercial reciente (o incluso simultáneo, como el Alphaville de Jean-Luc Godard) o eran habituales en cine-clubs, filmotecas e incluso Televisión Española. Las películas en formato escope se proyectaron adaptadas a la cuadrada pantalla de la sala, produciendo el conocido y molesto alargamiento vertical de las imágenes. Del Nosferatu de Murnau se proyectó una versión de metraje reducido y la anunciada El Ángel Exterminador ( Buñuel no visto aún en España, por lo que había mucha expectativa) se cayó de la programación a última hora, junto con El Perro Andaluz. Al parecer, las películas llegaban al aeropuerto en el último momento y no todas lo hicieron a tiempo. Y olvídense de avisar al respetable, que acudía a ver una cosa y se encontraba con otra.

El Festival no fue precisamente un éxito de público durante sus primeros años. Hay que tener en cuenta que por entonces (y durante bastantes años posteriores) Sitges tenía una frontera física respecto a la cercana Barcelona: la carretera que las unía cruzaba, a base de curvas y curvas, el macizo costero del Garraf. Aun así, el alcalde ya prometió la construcción de una sede en condiciones (que se retrasaría más de dos décadas). Además, el hecho de no traducir ni subtitular las películas extranjeras excluía gran parte del público local y de las cercanías.

La segunda edición estuvo en la línea de la primera. En el terreno de los invitados, se esperaba a Terence Fisher y Christopher Lee pero nunca llegaron, así que los asistentes tuvieron que conformarse con el teórico y cineasta francés Alexandre Astruc (que presentaba su alabada adaptación de Poe Le puits et le pendule) y la desconocida actriz polaca Dianik Zurakowska , protagonista de la aún más ignota película española La Llamada, de Javier Seto, cuyo pase, por cierto, fue boicoteado por una parte de la escasa crítica presente, inaugurando una tradición que aún persiste en ocasiones. En palabras de un lector de la revista Nueva Dimensión: "se dedicaron a hablar, gritar, patalear, silbar, gruñir y rebuznar".

Los años setenta y ochenta

Último año sin premios, la entonces III Semana Internacional de Cine Fantástico y de Terror de Sitges (1970) cambiaba de ubicación y trasladaba las proyecciones de la sala del Casino Prado a la más moderna y preparada de El Retiro. Eso sí, las películas extranjeras seguían sin subtitularse y la organización casi familiar y de escaso presupuesto se mantenía. En una extraña maniobra para evitar cambios bruscos de última hora y lógicas decepciones (recuerden que muchas películas se iban a buscar al aeropuerto el mismo día), la programación no se hacía pública hasta horas antes, día a día. Si tenemos en cuenta que mucha gente se desplazaba desde Barcelona, no deja de ser curioso. Y aun así, se iba. No sólo por las películas (muchas de ellas no se estrenaban, o lo hacían más censuradas de lo que podían pasar en Sitges), sino porque se iba convirtiendo en punto de encuentro de aficionados,y poco a poco se iba consolidando una mayor asistencia de público.

Las crónicas de la época destacan que el terror, la violencia y la sangre se apoderaron de la programación. Se gestaba, así, una fama que aún perdura, la de Sitges como palacio de la cuchillada y el degüello.

1971 fue un año importante: Sitges solicitó convertirse en festival internacional competitivo y se formó un Jurado oficial y unos premios, entonces las Medallas Sitges en Oro de Ley.

En la quinta edición del certamen (1972), el presidente del Jurado Internacional fue nada menos que el gran Luis García Berlanga. El año siguiente (1973), el jurado tiene como presidente el director alemán Peter Fleischmann y es componente del jurado Jean-Claude Carrière , dando así gran prestigio al certamen. Aun así, en este mismo año, en su acta el Jurado recomienda más rigor en la selección de películas, dado el carácter competitivo del Festival, cosa que llevó cierta polémica. También tuvo su polémica el echo de que el premio al mejor realizador se lo llevara Juan Buñuel. A nadie se le escapó que Juan Buñuel fuera hijo de Luis Buñuel, y que el más estrecho colaborador de éste, Jean-Claude Carrière, formara parte del Jurado.

Con la muerte de Franco y el fin de la dictadura, Sitges, igual que tantos otros festivales españoles, fue notando progresivamente mayor libertad de proyección gracias a la desaparición de la censura franquista.

En la edición de 1980, formó parte del jurado el reconocido poeta y artista catalán Joan Brossa.

En la edición del 1983, fue presidente del jurado el actor y director americano ganador de un Óscar, Tony Bill. En la siguiente edición (1984), Bigas Luna formó parte del mismo y en 1985, Wes Craven, el director de Pesadilla en Elm Street.

En los años 80 se empiezan a estrenar filmes en Sitges de gran revuelo internacional e incluso posteriormente premiadas con Premios Óscar. Es el caso por ejemplo de La Mosca de David Cronenberg en 1986. De esa forma, el festival comienza a ser cada vez más internacional a la vez que los reconocimientos que otorgan van en camino de ser los más prestigiosos del cine fantástico.

Años noventa

En el año 1992, tras ver el gran éxito de los voluntarios en los Juegos Olímpicos de Barcelona, el festival decide contar con la ayuda de una veintena de voluntarios para trabajar durante el festival ayudando en tareas de organización y staff. Esa tradición de contar con voluntarios en el festival aún sigue hoy en día con la diferencia de que ahora más de 150 voluntarios trabajan en el certamen todos los años, y hay unas 300 solicitudes anuales para serlo.

También por primera vez el festival adoptó lo que hoy su núcleo, el Hotel Melià Sitges. Su auditorio, de unas 1300 localidades sustituyó los viejos cines de El Prado y el Retiro, dejándolos como secundarios.

El mismo año 1992, Quentin Tarantino triunfó en el festival siendo premiado a mejor guion y dirección por Reservoir Dogs. Más tarde, en el 1995, se proyectaría su film más reconocido, Pulp Fiction. En 1996, le sería otorgado el Premio Máquina del Tiempo.

También en 1995, formarían parte del jurado Álex de la Iglesia o Barbara Steele.

A partir de 1996, Sitges es la sede escogida para entregar el premio Méliès d'Argent, que es otorgado a Esteban Ibarretxe.

En 1999, es presentada la película de terror The Ring, una de las películas de terror más vistas en la historia del cine, que ganó el premio a la mejor película. Formó parte del jurado la directora Isabel Coixet.

Primera década del siglo XXI

En el 2000, Christopher Nolan recibe el premio de la crítica y se rinde homenaje a Tony Curtis y Luis Buñuel.

En 2001, Ángel Sala será el nuevo director del festival. En 2002 se otorgará el Premio Máquina del Tiempo a David Cronenberg y a Guillermo del Toro y se entrega el premio honorífico a Dino de Laurentiis.

En 2005, el festival conmemora el 30º aniversario de Tiburón. Quentin Tarantino vuelve a Sitges para presentar su última producción, Hostel en medio de una gran expectación.

Al siguiente año (2006), Alejandro Amenábar recibe el Premio Máquina del Tiempo. En 2007, triunfa la película REC de Jaume Balagueró, que es estrenada, aclamada y premiada en la 40ª edición del festival.

Stanley Kubrick es homenajeado en 2008 y premiado póstumamente con el Gran Premio Honorífico. Christiane Kubrick, viuda de Stanley Kubrick, recogerá el premio.

En el 2009, Viggo Mortensen recogerá el Gran Premio Honorífico.

Sitges es conocida por sus polémicas sean por el tema que sean. Aunque también es conocida por la muestra de películas de duro contenido, no sólo de zombis y monstruos, sino de contenido que fácilmente puede herir cualquier sensibilidad. En 2010, el director del festival, Ángel Sala, fue denunciado tras la proyección de la película A serbian film (Una película serbia), al considerar que algunas escenas de la película incluían sexo con menores. Ante el fiscal Ángel Sala declaró no haber visto la película y desconocer las escenas polémicas, pero en su investigación los fiscales concluyeron que sí la había visto. Así finalmente se presentó la denuncia y en marzo de 2011 fue imputado por un juzgado de Villanuev y Geltrú por un delito de exhibición de pornografía infantil penado en el artículo 189.7 del Código Penal. Sala compareció en los juzgados el 4 de mayo y, frente a las acusaciones, aportó el making of de la película que se incluye en el DVD de la misma donde a su juicio se puede ver el rodaje y que en las escenas se usaron muñecos y no menores como se le denunciaba. Varios directores de festivales de cine de España divulgaron una carta de apoyo a Sala, mostrando extrañeza por la imputación. Entre ellos estaban los de Sevilla, San Sebastián, Valladolid, Málaga, Pamplona, Huelva y Granada, entre otros.

En esta misma edición la película homenajeada fue El resplandor, una de las obras maestras del cine de terror, dirigida por Stanley Kubrick e interpretada por Jack Nicholson y que cumplía 30 años de su estreno.

2011 - actualidad

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