Fernando I de Médici

Fernando I de Médici
Tercer Gran Duque de Toscana
Ferdinando i de' medici 12.JPG
Retrato de Fernando I de Médici
Cardenal protodiácono
7 de enero de 1587 - 28 de noviembre de 1588
Predecesor Luis de Este
Sucesor Francisco Sforza
Gran Ducado de Toscana
10 de mayo de 1587 - 7 de febrero de 1609
Predecesor Francisco I de Médici
Sucesor Cosme II de Médici
Información personal
Nombre secular Ferdinando di Cosimo de' Médici
Tratamiento Su Alteza Real el Serenísimo Gran Duque de Toscana
Otros títulos Gran Maestre de la Orden de San Esteban Papa y Mártir
Nacimiento 30 de julio de 1549
Florencia
Fallecimiento 17 de febrero de 1609
Florencia
Entierro Capilla de los Médici
Basílica de San Lorenzo
Religión Católica
Profesión Estadista
Residencia Palacio Pitti
Familia
Dinastía Médici
Padre Cosme I de Médici
Madre Leonor de Toledo
Cónyuge Cristina de Lorena
Heredero Cosme II de Médici

Coat of arms of the Grand Duke of Tuscany.png
Escudo de Fernando I de Médici

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Fernando I de Médici, ( Florencia, 30 de julio de 1549 - id., 17 de febrero de 1609), Tercer Gran Duque de Toscana entre 1587 y 1609. Quinto hijo del Gran Duque Cosme I de Médici y de Leonor Álvarez de Toledo, fue ordenado cardenal en 1562, con catorce años de edad. Edificó la Villa Médici en Roma adquiriendo muchas obras de arte que trasladó a Florencia a su regreso.[2]

Biografía

Fernando de Médici, en su infancia por Bronzino.

Fue un administrador capaz, como ya había demostrado en Roma. Retuvo el cargo cardenalicio después de ser nombrado Gran Duque, hasta su matrimonio con Cristina de Lorena en 1589. A la muerte de ésta, acaecida en 1609, dejó cuatro hijos, el mayor de los cuales, Cosme, heredó el trono ducal con diecinueve años. La hija de Fernando, Claudia de Médici (1604-1666) contrajo matrimonio con el duque de Urbino Federico Ubaldo.

Fernando I de Médici, cardenal

Accesible y generoso, se propuso gobernar de forma indulgente, restableciendo el sistema judicial y preocupándose sinceramente por el bienestar de sus súbditos. Durante su gobierno, Toscana resucitó y recuperó la independencia perdida durante el gobierno de su hermano.

Fernando I de Médici, Gran Duque de Toscana

Fernando fomentó el comercio y obtuvo grandes riquezas a través de los bancos de los Médici, que estaban presentes en las mayores ciudades de Europa. Promulgó un edicto de tolerancia hacia los judíos y los heréticos, de forma que Livorno se convirtió en un puerto de acogida de los judíos sefarditas, expulsados de la península Ibérica en 1492, así como para otros forasteros perseguidos.

Estatua ecuestre de bronce de Fernando I de Médici en la plaza de la Santissima Annunziata, obra de Giambologna, completada por su ayudante, Pietro Tacca

Mejoró el puerto de Livorno que su padre había construido, a la vez que desvió parte del curso del río Arno en un canal llamado Naviglio, a través del cual impulsó el comercio entre Florencia y Pisa. Fomentó un proyecto de irrigación en el Val di Chiana, que permitió cultivar las llanuras de alrededor de Pisa y Fucecchio, así como en el Valle de Nievole.

Respecto a su política exterior, intentó liberar Toscana de la dominación española. Tras el asesinato de Enrique III de Francia, en 1589, apoyó al futuro Enrique IV de Francia en sus disputas con la Liga católica. Fernando prestó dinero a Enrique y le encomendó convertirse al catolicismo, como finalmente hizo. Fernando también usó sus influencias con el Papa para convencerle de que aceptara la conversión de Enrique.

Enrique no demostró mucho aprecio tras estos favores, por lo que su relación con Fernando se enfrió, esforzándose este último en mantener su apreciada independencia. Apoyó a Felipe II de España en su campaña en Argelia, y al Sacro Imperio Romano contra la amenaza de los turcos otomanos. Para acometer esas empresas creyó necesario subir los impuestos a sus súbditos. Obtuvo finalmente el reconocimiento oficial de su posesión sobre Siena, que su padre había conquistado.

También fortaleció la flota toscana, asistiendo a importantes victorias sobre los piratas berberiscos ( 1607), y venciendo a una flota superior de los otomanos al año siguiente. A su muerte fue sucedido por su hijo mayor Cosme, que gobernó como Cosme II de Médici.

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