Feminicidios en Ciudad Juárez

Cruces colocadas en Lomas del Poleo, Planta Alta de Ciudad Juárez, en el lugar donde fueron encontrados 8 cuerpos de mujeres víctimas de feminicidio en 1996.
Ubicación de Ciudad Juárez en México, a pocos kilómetros de la frontera con Estados Unidos.

Los feminicidios en Ciudad Juárez y las muertas de Juárez son dos expresiones que hacen referencia a la suma de feminicidios y asesinatos de mujeres que se vienen cometiendo en la ciudad mexicana de Ciudad Juárez, estado de Chihuahua, al menos desde enero de 1993. Para el año 2012, el número estimado de mujeres asesinadas ascendía a más de 700.

Por lo general las víctimas corresponden a mujeres jóvenes y adolescentes de entre 15 y 25 años de edad, de escasos recursos y que han debido abandonar sus estudios secundarios para comenzar a trabajar a temprana edad. Antes de ser asesinadas, las mujeres comúnmente suelen ser además violadas y torturadas.[1]

Por parte de la población se ha acusado de pasividad a las autoridades locales y nacionales, puesto que en muchos casos no se ha esclarecido la responsabilidad de dichos delitos. La Corte Interamericana de Derechos Humanos ha llegado a considerar al Estado Mexicano como uno de los principales responsables de estos hechos.[3]

Hay varias organizaciones no gubernamentales que brindan apoyo a las madres y familiares víctimas del feminicidio como Casa Amiga, Nuestras Hijas de Regreso a Casa, Justicia para nuestras hijas, Red Mesa de Mujeres de Ciudad Juárez, entre otras.

En Ciudad Juárez ha empezado a surgir una conciencia de libertad, dignidad y respeto a la vida de las niñas y mujeres a finales del siglo XX y principios del siglo XXI y esto debido a una series de asesinatos de mujeres que empezaron desde el año de 1993. Estos acontecimientos dieron lugar a diversos movimientos por parte de los familiares de las víctimas para buscar justicia y apoyo internacional. El feminicidio en Ciudad Juárez ha sido investigado por organismos nacionales e internacionales y han realizado críticas y condenas hacia el gobierno mexicano por no resolver los asesinatos ni garantizar las garantías de las mujeres. Estos feminicidios solamente pueden ser resueltos si la procuraduría de justicia estatal u nacional pueden proteger y garantizar una vida sin violencia para las mujeres, así como eliminar las prácticas discriminatorias en contra de las mujeres. Los feminicidios también dieron a conocer otros problemas en contra de las mujeres, como la violencia por la pareja y el abuso que reciben las mujeres en el ámbito público y privado, así como la inseguridad ciudadana en toda la frontera norte del país.[4]

Antecedentes

Población de Ciudad Juárez según INEGI.[5]
Año Población ±%
1990 789 522
1995 995 770 +26.1%
2000 1 187 275 +19.2%
2005 1 301 452 +9.6%
2010 1 321 004 +1.5%
2014 1 398 400 +5.9%

Ciudad Juárez se encuentra en el estado de Chihuahua, en la frontera con Estados Unidos, estando separada de la ciudad El Paso, Texas, únicamente por el Río Bravo.

Tanto la actividad criminal como el crecimiento demográfico en el área metropolitana de Ciudad Juárez comenzaron a aumentar drásticamente a partir del auge de las maquiladoras y especialmente desde el establecimiento del Tratado de Libre Comercio de América del Norte en 1994, dos factores que atrajeron tanto el comercio internacional como a muchas mujeres jóvenes y sus familias en busca de mejores oportunidades laborales y económicamente más favorables.

Desde mediados de la década de 2000, las autoridades desviaron su atención hacia las investigaciones de las redes de narcotráfico, actualmente las mayores causantes de asesinatos en la ciudad, así como en el resto de México.[6]

Durante la década de los años noventa, en Ciudad Juárez, los medios de comunicación difundieron la noticia de como las niñas y mujeres habían sido secuestradas, mutiladas, violadas, torturadas y sus cadáveres arrojados en sitios inhóspitos. Se trató de responsabilizar a las víctimas del asesinato, calificándolas como "mujeres públicas" y sus familias fueron definidas como "desintegradas" por no proporcionar una socialización adecuada a sus hijas, por lo que merecían lo que les pasó. También las organizaciones que buscaban justicia para las víctimas y familiares fueron acusadas de lucrar con la pena y el dolor ajeno. Pero los asesinatos continuaron y se trató de conseguir información por medio de la tortura. El acusado, Gustavo González Meza, murió en el 2002 y su abogado fue asesinado un año después por elementos de la Procuraduría General de Justicia del Estado. Las campañas de prevención del feminicidio diseñada por la Procuraduría de Justicia limitaron a las mujeres, su movilidad y conducta en la esfera pública y privada, siendo que estas campañas no previnieron nada.[7]

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