Falsa conciencia

En el lenguaje de los autores vinculados con la sociología marxista, se denomina falsa conciencia a las concepciones e ideas de los individuos que no corresponden -o directamente entran en contradicción- con sus condiciones materiales de existencia. Esto, además de no ofrecer una visión fiable de la realidad, dificulta conocer la verdad.

Karl Marx (quien en realidad jamás utilizó el término "falsa conciencia" en su obra) enfatizó que los mecanismos ideológicos son parte del funcionamiento de una sociedad de clases, ya que contribuyen a ocultar a sus miembros cuáles serían sus "verdaderos" intereses. Frente a este papel mistificador de las formas mentales de las clases dominantes (que se imponen como "sentido común") fue que afirmó que "es el ser social el que determina la conciencia, no la conciencia la que determina el ser social". Con esta afirmación Marx buscaba desnudar la relación que existe entre las formas sociales de vida (es decir, las relaciones de clase) y sus formas mentales y culturales (la "conciencia").

Un ejemplo de falsa conciencia es la adopción de la ideología burguesa por un trabajador asalariado. Esto también puede expresarse diciendo que ese trabajador carece de conciencia de clase, ya que adopta una visión del mundo que no concuerda con sus intereses individuales y de clase, sino con los intereses de clase de la burguesía.

Marx explica el fenómeno de la falsa conciencia como un producto de la alienación. Si la actividad social de los individuos es alienada (no se corresponde con sus necesidades y deseos), la conciencia de estos individuos también lo será. La falsa conciencia de los trabajadores asalariados, entonces, se explica por su existencia social como clase dominada.

  • véase también

Véase también

Other Languages