Exposición Universal de Sevilla (1992)

1992 Sevilla
Expo 92 03.jpg
Panorámica del lago de España con los pabellones autonómicos al fondo
Vista general
Clase-BIEUniversal
NombreExposición Universal de Sevilla 1992
TemaLa Era de los Descubrimientos
Área215 hectáreas[2]
Visitantes

41,8 millones de visitas al recinto[1]

15,5 millones de visitantes[1]
Participantes
Países108[1]
Organizaciones24[1]
Localización
PaísFlag of Spain.svg España
CiudadSevilla
SitioIsla de la Cartuja
Coordenadas37°24′30″N 6°0′1″O / 37°24′30″N 6°0′1″O / -6.00028
Fechas
Candidatura03 de marzo de 1982
Asignación08 de diciembre de 1982
Apertura20 de abril de 1992
Clausura12 de octubre de 1992
Ediciones universales
AnteriorExposición General de primera categoría de Osaka (1970) en Osaka
SiguienteExposición Universal de Hanóver (2000) en Hanóver
Ediciones Especializada
AnteriorExposición Internacional de Plovdiv (1991) en Plovdiv
SiguienteExposición Internacional de Daejeon (1993) en Daejeon
Simultáneo
EspecializadaExposición Internacional de Génova (1992) en Génova
Horticultura (AIPH)Floriade 1992 en Zoetermeer
Internet
Sitio webWeb de Expo´92
Países con pabellón en la Expo 92

La Exposición Universal de Sevilla 1992 se celebró en la capital de Andalucía (España) en el año 1992, y fue conocida popularmente como "Expo'92" o "la Expo".

Como toda Exposición Universal posterior a 1931, estuvo regulada por la Oficina Internacional de Exposiciones. Tuvo una duración de seis meses, comenzando el 20 de abril y finalizando el 12 de octubre,[3]

La mascota oficial de la Expo 92 se llamó Curro, un simpático pájaro de pico y cresta multicolor.[4]

Al término de la Exposición Universal, las infraestructuras han tenido múltiples finales desde las que se han desmantelado o derruido por su propia construcción efímera o por el peligro ocasionado por su abandono. Las que han pasado a formar parte de otras ciudades como el famoso monoraíl que ahora esta en un centro comercial de Zaragoza como gran atracción y en la actualidad por la crisis esta sin uso parado para no sumar gastos.[5]​ Y otros como pabellones o plazas que se han aprovechado para reconvertirse en el Parque Científico y Tecnológico Cartuja, gestionado por la sociedad Cartuja 93, y en el parque temático Isla Mágica, además de para usos administrativos, universitarios y de equipamiento para la ciudad.

Historia

El 31 de mayo de 1976 los entonces reyes de España Juan Carlos y Sofía realizaron un viaje institucional a Santo Domingo (República Dominicana) con el objetivo de crear lazos de unión entre la recién estrenada monarquía española, los países de Iberoamérica y los EE.UU. En esta visita, Don Juan Carlos pronunció un discurso en el que mencionó la intención de organizar la “III Exposición iberoamericana”, como las llevadas a cabo en 1929 en Sevilla y Barcelona por su abuelo el Rey Alfonso XIII, para celebrar el V Centenario del Descubrimiento de América. Aquel mensaje marcó el inicio del camino de Sevilla hacia la Expo 92.[6]

Esfera Bioclimática de la Expo 92. Está sobre una fuente y tenía pequeños surtidores que vaporizaban agua

El 26 de enero de 1981 el Ayuntamiento de Sevilla aprueba la petición de apoyo consolidándose como sede del acontecimiento.[7]

El 3 de marzo de 1982 el Gobierno español solicita formalmente a la Oficina Internacional de Exposiciones (en adelante OIE) la organización de una Exposición Universal,[7]​ la coincidencia con la ya propuesta Exposición Universal de Chicago en esa misma fecha obliga a cambiar los estatutos de la OIE para poder simultanear las dos Exposiciones. El 31 de mayo de 1982 el Instituto de Cooperación Iberoamericana crea el proyecto "Sevilla 1992", dando por fin un nombre a lo que sucedería dos lustros más tarde.

El 15 de junio de 1983 se presentó en París ante la OIE el proyecto conjunto entre España y Estados Unidos para la celebración en 1992 de la Exposición Universal de Chicago-Sevilla.[7]​ A finales de año dicha organización aprueba el Reglamento General para la Exposición con un presupuesto estimado de 183.733 millones de pesetas.

Pabellón de Japón.

El 21 de junio de 1985 la organización Chicago´92 comunica a la OIE la existencia de problemas organizativos.[7]

La celebración del acontecimiento transformó la ciudad urbanísticamente, se construyó una nueva red viaria, nuevas autovías y rondas de circunvalación, se levantó una nueva estación central de ferrocarril y se amplió el aeropuerto; fue un gran impulso para Sevilla. Destaca la construcción de una infraestructura que supuso un antes y un después para el transporte en España, el AVE (acrónimo de Alta Velocidad Español) y que, por otra parte, fue muy criticado por muchos medios de comunicación, así como por partidos políticos en la oposición.

Exterior de Plaza de América, el pabellón de América Latina.
Plaza de América, el pabellón de Latinoamérica, interior.

Para acoger la Exposición Universal se aprovecharon 250 ha de terreno agrícola en donde se ubicaba el histórico Monasterio de la Cartuja, donde vivió y estuvo enterrado varios años Cristóbal Colón. El edificio estaba en un estado de ruina total y se necesitó de una gran obra de rehabilitación para devolverle el esplendor de antaño y convertirlo en el símbolo de Expo'92. La transformación de estos terrenos, conocidos como la isla de la Cartuja, fue considerada la mayor obra pública de la década en Europa.

La construcción de las infraestructura, los espacios públicos y los pabellones de Expo'92 se realizó en un tiempo récord y solamente se produjeron escasos indicidentes.

Durante la exposición se fabricaron 2 réplicas de "La Niña", "La Pinta" y la Santa María y una réplica de la Nao Victoria. Unas réplicas de las carabelas colombinas se expusieron en el Pabellón de la Navegación y posteriormente fueron compradas por la Junta de Andalucía y hoy están situadas en el muelle de las Carabelas en Palos de la Frontera. Las otras tres fueron cedidas para una película sobre el descubrimiento de América y luego iniciaron un periplo por América hasta que el Gobierno español las alquiló al Museo de Ciencia e Historia de Corpus Christi, en Texas, donde permanecen hasta la actualidad.[8]

El 22 de noviembre de 1991 se botó en el municipio onubense de Isla Cristina la citada réplica de la Nao Victoria para enviarse a la exposición sevillana. En 20 minutos el barco se volcó porque, al encontrarse vacía y sin lastre, la línea de flotación del barco de madera se encontraba en una parte muy baja del casco. En el barco se encontraba la actriz disfrazada de Curro, que tuvo que ser rescatada por una embarcación pequeña.[11]

Entrada para acceder a la exposición, con el logo de la misma en la parte superior.

El mayor revés se produjo el 18 de febrero de 1992, cuando un incendio fortuito destruyó el que estaba llamado a ser el pabellón estrella de la exposición, el de los Descubrimientos.[13]​ que sí pudo ser usado durante la muestra.

La participación de países, empresas y organismos internacionales fue abrumadora, en total acudieron 112 países, 23 organismos internacionales, numerosas empresas privadas y las 17 comunidades autónomas españolas. Se construyeron 95 pabellones, de los que 63 eran de países, 5 temáticos, 6 de empresas, 5 de organizaciones internacionales y 17 de las comunidades autónomas.[1]

El recinto abría sus puertas a las 09:00 de la mañana y cerraba a las 04:00 de la madrugada del día siguiente. Existían cinco tipos de entradas:

1 día completo: 4.000 pesetas

1 día completo (niños y ancianos): 1.500 pesetas

1 noche (desde las 20:30 hasta las 04:00): 1.000 pesetas

3 días: 10.000 pesetas

Todos los días: 30.000 pesetas

Durante todos los días se organizaron conciertos con los grupos musicales del momento, coloridos y multitudinarios desfiles y cabalgatas. Cada jornada se celebró el día de un país u organismo participante y se organizaban actos referentes al mismo.

Por la noche destacaba el Espectáculo del Lago de España donde todas las noches se mezclaban luz, sonido, láser y fuegos artificiales con proyecciones sobre distintos abanicos generados con chorros de agua. El espectáculo terminaba siempre con la aparición de la mascota Curro dando la bienvenida.[14]

Durante los 176 días que el recinto permaneció abierto al público se contabilizaron un total de 41,8 millones de visitas.[1]