Evangelio secreto de Marcos

El Evangelio secreto de Marcos es un evangelio apócrifo perdido del que se citan dos breves fragmentos en una carta atribuida a Clemente de Alejandría que fue descubierta en 1958 por Morton Smith, y sobre cuya autenticidad existen serias dudas.

Según afirma el autor de la carta, durante el siglo II circularon al menos dos versiones diferentes del evangelio de Marcos en la ciudad de Alejandría. Una de ellas, redactada primero, correspondería al actual evangelio canónico de Marcos; la siguiente, escrita después y dirigida a un grupo de iniciados, sería el evangelio secreto de Marcos, al que corresponden los fragmentos citados en la carta.

No existe ninguna otra referencia a un evangelio secreto de Marcos en la literatura cristiana conocida. Se sabe, sin embargo, que existió un evangelio de Mateo alternativo, que Ireneo, Jerónimo y otros autores denominan Evangelio de los hebreos. Por otra parte, los manuscritos que se conocen del evangelio de Marcos no son exactamente iguales entre sí, por lo que la idea de que un mismo evangelio circulase en varias versiones diferentes no es en absoluto extraña.

Se han puesto en cuestión tanto la autenticidad de la carta como la existencia del evangelio secreto. Por una parte, este evangelio resulta enormemente polémico, ya que contiene posibles implicaciones sobre homosexualidad en Jesús, que muchos cristianos podrían encontrar gravemente ofensivas. Por otro lado, las anómalas circunstancias en que la carta fue descubierta hacen sospechar que pudiera tratarse de una falsificación. Hoy los estudiosos consideran que el documento es una falsificación hecha por Smith, siguiendo la trama de una novela de James Hogg Hunter, El Misterio de Mar Saba, publicada en 1940.[3]

Descubrimiento y desaparición

En 1958, Morton Smith, profesor de historia antigua en la Universidad de Columbia, descubrió en la biblioteca del antiguo monasterio ortodoxo de Mar Saba, a unos 20 kilómetros de Jerusalén, una carta copiada a mano en las páginas en blanco de un libro impreso en el siglo XVII. La carta estaba escrita en griego, con una caligrafía característica del siglo XVIII. El autor se identificaba al comienzo del texto como "Clemente, autor del Stromata", es decir, el conocido teólogo y moralista cristiano Clemente de Alejandría, que vivió hacia el año 200.

Smith fotografió las tres páginas del libro que contenían la carta. Más adelante, al traducirla, hizo algunos descubrimientos sorprendentes. La carta estaba dirigida a un tal Teodoro, personaje completamente desconocido, y en ella Clemente respondía a una serie de preguntas sobre una secta del cristianismo primitivo de la que sí hay noticias, los carpocracianos, así llamados por el nombre de su fundador, Carpócrates. En este contexto se encontraban las referencias al evangelio secreto de Marcos, utilizado por los carpocracianos, del que la carta citaba dos breves fragmentos.

Tras su descubrimiento por Smith, el libro que contenía la carta fue archivado por los monjes de Mar Saba. Sin embargo, ningún otro especialista ha logrado examinar la supuesta carta de Clemente de Alejandría. Más recientemente han salido a la luz nuevas fotografías del texto, tomadas por el antiguo bibliotecario del monasterio. También está documentado su traslado a otra biblioteca griega ortodoxa.

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