Evacuación de Prusia Oriental

La evacuación del Prusia Oriental, comúnmente asociada al denominado Genocidio Prusiano, hace referencia a un episodio de la Segunda Guerra Mundial que tuvo por resultado la evacuación y/o desplazamiento de la población de origen alemán que habitaba en Prusia Oriental hacia las fronteras alemanas de la posguerra en 1944 y 1945.

La evacuación se inició bajo dominio de las fuerzas nazis por la amenaza de invasión soviética de estas regiones, que se acabó concretando tras el comienzo de la denominada Ofensiva de Prusia Oriental. Algunas partes de la evacuación fueron planificadas por necesidad militar, como fue el caso de la Operación Aníbal, que se acabó en la evacuación más importante de lo que se refería a los componentes militares atrapados. Fue completada siguiendo los acuerdos de la Conferencia de Potsdam sobre la expulsión de alemanes al finalizar la Segunda Guerra Mundial de los territorios vecinos a la Alemania de la posguerra o territorios cedidos por los aliados a la Union Sovietica.

Propaganda

Lado alemán

Civiles alemanes asesinados por el Ejército Rojo. Metgethen (c. 1945)

El Ejército Rojo inició una ofensiva en Prusia Oriental en octubre de 1944, pero luego de dos semanas se decidió retroceder temporalmente. Tras esto, el Ministerio Nazi de Propaganda informó que las fuerzas soviéticas habían cometido crímenes de guerra en pueblos de Prusia, particularmente en Nemmersdorf (actualmente Mayakovskoye, Óblast de Kaliningrado) y Goldap. Según el lado alemán, todos los habitantes de esos dos pueblos fueron asesinados.

El Ministerio Nazi de Propaganda dio amplia difusión a su versión con el objetivo de motivar a los soldados alemanes en sus esfuerzos por detener al Ejército Rojo. Sin embargo, el principal resultado fue una ola de pánico entre los civiles de origen alemán. Para escapar de las fuerzas soviéticas, los refugiados de origen alemán se encontraron atascados en los caminos y carreteras cubiertos por la nieve a temperaturas inferiores a -25° C, mientras los aviones soviéticos los atacaban. Se ha estimado que cerca de dos millones de habitantes de las provincias al este de Alemania (Prusia Oriental, Prusia Occidental y Pomerania) murieron, muchos de ellos de hambre, mientras que otros a manos de las fuerzas soviéticas.

Lado soviético

Desde los tiempos de la Rusia Imperial, la palabra «Prusia» ha sido asociada con militarismo. En la Unión Soviética se decía que la causa de la Primera Guerra Mundial fue el militarismo prusiano, al que también se citaba como causa de la Segunda Guerra Mundial en la propaganda oficial soviética. También, se han señalado algunos de las propagandas soviéticas como promotoras de la actitud de los soviéticos hacia los civiles de Prusia. Mientras que desde la perspectiva soviética se argumentado que las fuerzas soviéticas llegaron a las fronteras de Prusia con "sed de venganza" por la inmensa pérdida de vidas (cerca de 27 millones de personas, el mayor número de víctimas por país durante la Segunda Guerra Mundial) ocurrida durante la invasión nazi a la Unión Soviética. Este sentimiento se profundizó con la liberación, al entrar en Prusia, de gran cantidad de prisioneros capturados en el Este y explotados como trabajadores forzados.

Se han documentado casos para los tribunales soviéticos en los que soldados dispararon a prisioneros de guerra desarmados y a civiles alemanes. También se les acuso de diversos casos de violación a mujeres y niños prusianos durante su avance y ocupación, así como de apuñalamientos y feminicidios. En la cultura alemana el nombre de la localidad de Nemmersdorf quedó asociado con crímenes de guerra cometidos por el Ejército Rojo en Alemania, mientras que la Unión Soviética lo califica de ejemplo de propaganda y manipulación de masas de población con el propósito de igualar o empatar los crímenes de guerra nazis con los soviéticos.

De acuerdo al historiador Antony Beevor, mientras realizaba su investigación para desarrollar el libro "La caída", en 2002, encontró documentos de violencia sexual en los archivos de la Federación Rusa. Habían sido recabados por la policía secreta y enviados a su jefe, Lavrentiy Beria, a finales de 1944. "Estos fueron presentados a Stalin. Ahí están los reportes de violaciones masivas en Prusia Oriental, y de cómo las alemanas preferían matar a sus hijas y a ellas mismas para evitar ese destino", señala Beevor.[1]

Entre los documentos de propaganda que se conserva de la época figuran algunos posters soviéticos con la leyenda: "Soldado: ahora estás en tierra alemana. Llegó la hora de la venganza".[2]