Estebanillo González

Estebanillo González (1643)
El Cardenal Infante Don Fernando de Austria, uno de los amos de Estebanillo González. Pintura al óleo de Gaspar de Crayer, 1639.

Por el nombre abreviado de Estebanillo González se conoce en realidad a una de las últimas novelas picarescas, La vida y hechos de Estebanillo González, hombre de buen humor, compuesta por él mismo ( Amberes: Viuda de Juan Cnobbart, 1646), y a su presunto y enigmático autor.

Biografía

Según dice en su obra, que por demás altera, oculta, exagera o inventa a veces la verdad, Esteban González fue hijo de un pintor natural de Salvatierra de Miño, en Galicia, establecido en Roma poco después de que él nació. Se han encontrado documentos que acreditan, en efecto, la existencia de un pintor español en Roma entre 1604 y 1626 que perteneció a la Academia de San Lucas, misser Lorenzo Gonzales, pitore spagnuolo, italianizado al poco como Laurenzo Gonzales, al que desde 1618 se da el tratamiento de signore. En 1625 fue elegido camarlengo de la Academia y desde el 18 de octubre de 1626 se pierde su rastro en los libros de actas. La novela-biografía dice que marchó a Palermo ( Sicilia) y murió allí hacia 1628. Este respetable personaje no responde al prototipo del padre de un pícaro, y además, según lo describe su hijo, estaba preocupado porque sus vástagos tuviesen una buena educación y un futuro profesional. Según se dice en la novela-biografía era hombre con ejecutoria de hidalguía, «muy severo» y bien relacionado con el embajador español; al morir dejó a su familia, compuesta además de madre y dos hermanas, en una posición económica desahogada.

El caso es que el nombre de Esteban González aparece en 1654 como sirviente (mozo entretenido de la panatería) que había sido del príncipe Emmanuel Filiberto de Saboya, con el bajo sueldo de doce mil maravedíes; aunque este noble es citado con elogio en la novela-biografía, no se menciona el hecho de que le hubiera servido, mientras que sí se consignan los servicios que desempeñó en ocupaciones muy similares de ayudante de cocinero o pícaro en casa de otros virreyes de Sicilia: el cardenal Doria, interino en el cargo en cuatro ocasiones antes y después que lo fuera Filiberto de Saboya (1610–1612; 1616; 1624–1626; 1639) y el duque de Alburquerque (1627–1632).

Menciona a Su Excelencia Don Pedro de Villamor, Caballero de Santiago, Comisario General de las tropas de la Caballería de España en los Estados de Flandes y Teniente General de Caballería en la batalla de Rocroi, gran señor que sentaba a su mesa a los príncipes de aquel tiempo y que había sido generoso con el teniéndole a su servicio.

En la novela-biografía se dice que fue gentilhombre de la bufa o boufon del general Ottavio Piccolomini en Flandes (1637–1639); en efecto, en unos libros de cuentas del secretario de Piccolomini, Francesco Useppi, aparece un tal Stefaniglio o Stefanillo a su servicio y con él y su ejército estuvo en Worms, Dunquerque y otros lugares, y aun existe por escrito la descripción por parte del secretario de un futuro cuadro en glorificación del general donde Stefanello iría situado al lado de Useppi, cuadro que no llegó a superar la etapa de proyecto.

Después sirvió al cardenal infante Fernando de Austria y a su muerte en 1641 regresa con su antiguo amo Piccolomini en Viena en 1642 en plenas convulsiones guerreras europeas; la vida de Estebanillo se proyecta sobre el fondo de la Guerra de los Treinta Años; trabajó entonces intensamente como correo llevando mensajes y cartas, de lo que hay confirmación documental, de un lado a otro de Europa, y asiste, entre otras, a la célebre batalla de Nordlingen, en 1634, como se registra en la biografía. Logró licencia para administrar una casa de juego en Nápoles tras audiencia con Felipe IV en Zaragoza (1645) tras presentar una carta en su favor de la emperatriz María y fes de haber sido criado del infante don Fernando. Una última referencia la ofrece una nota de 1659 que menciona un memorial presentado por un tal don Esteban González al Consejo de Guerra.

Other Languages