Estatuto de los trabajadores (España)

El Estatuto de los trabajadores fue aprobado y publicado en el Boletín Oficial del Estado el 10 de marzo de 1980. Tras diferentes modificaciones, actualmente está regulado en el Real Decreto Legislativo 2/2015, de 23 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores.[1]

El artículo 35 de la Constitución española de 1978, establece:

  1. Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo.
  2. La ley regulará un estatuto de los trabajadores.

A quiénes incluye

  1. A los trabajadores por cuenta ajena, los trabajadores asalariados de todo tipo y sector de actividad
  2. Los trabajadores contratados bajo alguna relación laboral de carácter especial de las reguladas en España por el artículo 2 del Estatuto de los Trabajadores:
    • Personal y cargos de alta dirección que no sean consejeros.
    • Trabajadores al servicio del hogar familiar.
    • Los penados en las instituciones penitenciarias.
    • Los deportistas profesionales.
    • Los artistas en espectáculos públicos.
    • Los comisionistas o personas que por cuenta del empresario intervengan en operaciones mercantiles sin asumir el riesgo y ventura de tales operaciones mercantiles.
    • Discapacitados en Centros Especiales de Empleo
    • Estatuto de los Trabajadores por el Apartado C de la Disposición Derogatoria Única del Real Decreto-ley 8/2017, de 12 de mayo, por el que se modifica el régimen de los trabajadores para la prestación del servicio portuario de manipulación de mercancías dando cumplimiento a la Sentencia del BOE núm. 114 de 13 -5-2015 p. 396641-3956
    • Especialistas en Ciencias de la Salud en formación en régimen de residencia.
  3. También al trabajo por cuenta propia aunque solo en «aquellos aspectos que por precepto legal se disponga expresamente» (Disposición Adicional Primera del Estatuto de los Trabajadores) puesto que por regla general «el trabajo realizado por cuenta propia no estará sometido a la legislación laboral».