Estadio Nacional de Chile

Estadio Nacional de Chile
Estadio Nacional de Chile - vista desde Av. Grecia.jpg
Vista del estadio desde Avenida Grecia
Nombre completoEstadio Nacional Julio Martínez Prádanos
Nombres anterioresEstadio Nacional (1938-2008)
ApodoEl Coloso de Ñuñoa
El Nacional
LocalizaciónBandera de Chile Avenida Grecia 2001, Ñuñoa, Santiago, Chile
Coordenadas33°27′52″S 70°36′38″O / 33°27′52″S 70°36′38″O / -70.610586
PropietarioBandera de Chile Instituto Nacional de Deportes[1]
OperadorMunicipalidad de Ñuñoa
Detalles técnicos
SuperficieCésped (cancha)
Polytan (pista atlética)
Dimensiones120 × 90 (total)
105 × 68 m
Capacidad30, 665 espectadores
MarcadorPantalla LED de 100 
Construcción
Coste$ 18 000 000 (1938)
$ 2 000 000 000 (2010)
Inicio25 de febrero de 1937 (81 años)
Término1 de noviembre de 1938 (79 años)
Apertura3 de diciembre de 1938 (79 años)
Remodelación12 de septiembre de 2010 (8 años)
Equipo diseñador
ArquitectoRicardo Muller,
Aníbal Fuente-Alba y
Alberto Cormatches[2]
Gestor de proyectoKarl Brunner (1937)
Ingeniero estructuralSalinas y Fabres (Salfa S.A.) (1937-38)
Equipo local
Selección de fútbol de Chile
Club Universidad de Chile
Acontecimientos
Sitio web
www.ind.cl

El Estadio Nacional de Chile —oficialmente, Estadio Nacional Julio Martínez Prádanos[4]​ espectadores sentados —siendo el con mayor aforo del país— y una cancha de fútbol central rodeada por una pista atlética.

Inaugurado en 1938, ha sido desde 1939 la sede local de la selección de fútbol de Chile y el Club Universidad de Chile (equipo que arrienda el estadio para ejercer de local). En 1948 fue desarrollado el Campeonato Sudamericano de Campeones, el torneo que inspiró la creación de la Liga de Campeones de la UEFA y de la Copa Libertadores de América.[6]​ Albergó diversos partidos de la Copa Mundial de Fútbol de 1962 y de la Copa Mundial de Fútbol Sub-20 de 1987, incluyendo sus finales. También fue sede de los III y X Juegos Suramericanos en 1986 y 2014, respectivamente, así como del VIII Campeonato Mundial de Atletismo Sub-20 en 2000. En 2008 fue bautizado como el periodista deportivo local.

Es el estadio en el que más partidos han sido jugados de la Copa América con 74;[7]​ el segundo que ha recibido más finales de la Copa Libertadores, once, y donde más veces ha sido entregado su trofeo, ocho; así como —junto con La Bombonera de Argentina— en el que más veces ha sido otorgada la Copa Sudamericana, dos, lo que lo convierte en un «estadio histórico del fútbol sudamericano».

En otros ámbitos, fue usado como centro de detención y tortura durante el régimen militar en 1973 y ha acogido diversos eventos musicales, cívicos y religiosos, destacando el encuentro con jóvenes que el papa Juan Pablo II realizó en 1987. En 2003 el Consejo de Monumentos Nacionales lo declaró como Monumento Histórico.[8]

Historia

Estadio Nacional antes de la remodelación.

Sus inicios

Fue construido justo al sur de donde se ubicaba el Campos Sports. En 1918, el filántropo Martín Noguera Eguiguren donó su chacra "Lo Cañas" para que se construyeran los Campos de Sport de Ñuñoa, debido a la cultura deportiva que nacía en Chile. Más tarde, la chacra Lo Valdivieso, entonces propiedad de la Caja del Seguro Obrero (anteriormente de Benjamín Rodríguez), fue transferida al Fisco, donde se construyó finalmente el estadio.

El llamado «Coloso de Ñuñoa» fue inaugurado el 3 de diciembre de 1938, con entrada liberada se realizó una revista de gimnasia y un desfile de federaciones y clubes deportivos.[9]​ Al día siguiente, domingo 4 de diciembre,[11]

Siendo presidente de la República Arturo Alessandri, este «elefante blanco», como alguna vez lo llamó Alessandri, fue ideado y planificado por el arquitecto y urbanista austriaco Karl Brunner como un gran centro deportivo y de esparcimiento para la capital, en el marco del primer «Plan Intercomunal Metropolitano para Santiago». En tanto, su diseño arquitectónico fue obra de los arquitectos Aníbal Fuentealba, Alberto Cormatches y Ricardo Muller,[12]​ y su construcción se realizó entre 1937 y 1938.

Copa Mundial de Fútbol de 1962

A comienzos de los años 1960, bajo el gobierno de Jorge Alessandri (hijo de Arturo Alessandri), comenzó la remodelación y ampliación del estadio para albergar la Copa Mundial de Fútbol Chile 62, séptima versión del evento, que se llevaría a cabo en el país. El principal cambio que sufrió el recinto fue que el velódromo que circunvalaba la cancha fue sustituido por galerías, aumentando con ello su capacidad original, superando entonces las 95 000 personas.

El estadio sirvió de sede para el Grupo B, compuesto por Chile, Alemania Federal, Italia y Suiza. Además, se jugaron los partidos de cuartos de final, en que el seleccionado de Yugoslavia, eliminó a la poderosa Alemania Federal, al vencerlo por la cuenta mínima, el partido de semifinales en que Brasil eliminó a Chile por 4:2, la definición de los puestos tercero y cuarto, obtenida por Chile frente a Yugoslavia con un gol en el último minuto de Eladio Rojas y la final en que Brasil se coronó campeón del mundo por segunda vez en la historia.

El estadio como centro de detención

Militares chilenos vigilando prisioneros en el Estadio Nacional, 1973.
Placa que recuerda los detenidos durante los primeros días del régimen de Pinochet.

En 1973, luego del Golpe de Estado de 1973 del 11 de septiembre que derrocó al expresidente Salvador Allende, se utilizaron sus dependencias como centro de detención y tortura de opositores a la Dictadura Militar, entre el 12 de septiembre y 9 de noviembre. En el recinto pasaron en calidad de detenidos más de cuarenta mil personas. En un solo día la Cruz Roja estimó en siete mil personas los prisioneros, de los cuales unos 300 eran extranjeros.[13]

De acuerdo a testimonios de sobrevivientes recogidos por esta institución humanitaria, en el estadio se cometieron torturas y amagos de fusilamientos contra los detenidos. Además, personas encapuchadas se paseaban entre los prisioneros delatando a los militantes de partidos de izquierdas que eran perseguidos por la dictadura. Algunos de ellos fueron fusilados en el mismo recinto y otros llevados a lugares desconocidos y ejecutados.[14]​ El ejecutado más famoso del Estadio Nacional fue el estadounidense Charles Horman. Se hicieron libros y al menos dos películas con su historia. La vida y el trabajo del periodista inspiraron el exitoso libro The Execution of Charles Horman ( Desaparecido, en la versión castellana), publicado por Thomas Hauser en 1978, y la película Missing (Desaparecido), de Costa Gavras. Ambas obras también desnudan el encubrimiento y manipulación de militares y funcionarios de la embajada de EE.UU. involucrados en su arresto y asesinato y en la desaparición de otro norteamericano, Frank Terrugi, según testimonios de amigos y parientes. El Congreso de los Estados Unidos y sus numerosos amigos aportaron otros antecedentes sobre su corta pero brillante carrera.

Declaratoria como Monumento Nacional

El Estadio Nacional y algunos elementos dentro del área que delimita el Monumento, entre los que se encuentra «el pilucho» fueron declarados como Monumento Histórico en 2003.[15]

Cambio de nombre

El 4 de enero de 2008, el Gobierno de Chile anunció la intención de rebautizar el Estadio Nacional con el nombre del periodista deportivo Julio Martínez, fallecido dos días antes, para lo cual se buscaría el instrumento legal para tales efectos.[17]

El 5 de julio de 2008, se publicó en el Diario Oficial de Chile la ley 20264, que modificó la denominación del "Estadio Nacional" por "Estadio Nacional Julio Martínez Prádanos", proyecto de ley que se inició por mensaje presidencial y moción de los diputados Gastón Von Mühlenbrock, Manuel Rojas, René Alinco, Ramón Barros, Tucapel Jiménez, Juan Lobos, Iván Norambuena, Alejandra Sepúlveda, Marisol Turres y Ximena Valcarce.[3]

Remodelación

Reinauguración del recinto por parte del presidente Sebastián Piñera y junto a la expresidenta Michelle Bachelet.

El 15 de junio de 2009, la entonces presidenta Michelle Bachelet anunció un plan de inversión para el Estadio Nacional Julio Martínez inserto en la Red de Estadios Bicentenario, cuyas transobras de mejoramiento estarían culminadas en marzo de 2010. El reducto de Ñunoa, recibió una inyección de 20 000 millones de pesos para su total formación. Sería para 49.000 personas y sin rejas, ya que se construyó un profundo foso (de casi 2,30 m de profundidad). Tiene nuevas salas de prensa, marcadores y pantallas electrónicas.

La segunda etapa de la remodelación que contempla el techado y un nuevo sistema de iluminación ha sido pospuesto por el gobierno del expresidente Sebastián Piñera a causa de las nuevas prioridades que surgieron tras el terremoto del 27 de febrero de 2010. Para esta remodelación nuevamente se tomó como referencia el diseño arquitectónico que lo inspiró, basándose en la remodelación efectuada al Estadio Olímpico de Berlín.[18]

El proyecto fue inicialmente planeado a entregar en marzo de 2010, pero debido a diversos inconvenientes (incluyendo el ya mencionado sismo) su reapertura debió ser aplazada. Además se canceló la construcción del techo del estadio que estaba incluido en el proyecto original, debido a que los fondos destinados para ese fin fueron desviados hacia los damnificados en Concepción. El estadio fue reabierto de forma excepcional para la disputa de la semifinal de la Copa Libertadores 2010 entre Universidad de Chile y Chivas de Guadalajara, el 5 de agosto de 2010. Finalmente el estadio se reinauguró el 12 de septiembre de 2010, con la presencia del presidente de la República Sebastián Piñera y de la expresidenta Michelle Bachelet, ya que el proyecto fue iniciado bajo su mandato.

Parque en el Nacional

El futuro Parque de la Ciudadanía, que se ubicará en las instalaciones del Estadio Nacional y cuyo costo estimado es de 30 000 millones de pesos, se comenzó a construir durante el primer semestre de 2012. La iniciativa, anunciada por el expresidente Piñera en agosto de 2011, transformará el complejo deportivo en uno de los parques más grandes de Santiago.[19]

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