Escultura de Italia

Historia

Escultura etrusca

Loba capitolina.

Las esculturas etruscas son principalmente en terracota o bronce. Modelaron las figuras de los muertos, que aparecían recostados sobre los sarcófagos.[1]

Tiene cierta semejanza con la primitiva escultura griega y cierta influencia mesopotámica.[2]

Las principales obras de este período son: La Quimera de Arezzo, la Loba capitolina, el Apolo de Veyes entre otras.[3]

Escultura romana

República e imperio

La escultura romana no tuvo un estilo propio hasta pasado cierto tiempo.[3]

Sus primeras influencias fueron los etruscos.[2]

Posterormente la época de los flavios y durante la anarquía militar del s. III d.c predominó la corriente más propia del realismo.[2]

En Roma también se esculpieron relieves, las influencias fueron las mismas, siendo el realismo una tendencia más popular y el idealismo más aristocrático. En los relieves, los artistas romanos hicieron uso de recursos pictóricos como las perspectivas.[3]

Escultura bizantina

Las obras más destacadas de la escultura bizantina son las labores ornamentales de los capiteles con motivos vegetales y animales afrontados, como son los de San Vital de Rávena o los sarcófagos de la misma ciudad, en los que se representan los temas del Buen Pastor.

Pero las obras capitales de la escultura bizantina son las pequeñas obras, dípticos y cajas talladas en marfil, destacando el díptico Barberini, Museo del Louvre, del siglo V, o la célebre Cátedra del Obispo Maximiano, en Rávena, tallada hacia el año 533 sobre placas de marfil con minucioso trabajo.




Edad media

Románico

Durante el románico, en el resto de Europa la escultura estuvo subordinada a la arquitectura, siendo una simple ornamentación, principalmente en las puertas de las iglesias y catedrales. Pero en la mayor parte del territorio italiano, la decoración escultórica no existía, en el arte románico particular italiano se le dio más importancia al color, por lo que la decoración de las fachads no era esculpida si no que era pintada o utilizaba mármoles de diferentes colores.[1] Pero en general el románico italiano, al igual que el gótico fue más clasicista que en el resto de Europa.



Gótico

La escultura gótica italiana se desarrolla principalmente en la Toscana y el norte de la península.[1]

Finalmente con Lorenzo Ghiberti termina el gótico, conserva ciertos rasgos de la escultura gótica aunque volviendo en cierto modo al clasicismo lo que conducirá al renacimiento.[3]





Renacimiento


Manierismo

Barroco


Neoclasicismo


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