Escuela Utagawa

La Escuela Utagawa de pintura se desarrolló en Japón durante el Período Edo (1603-1868). Pertenece al género de pintura en grabado ukiyo-e.

Historia

La escuela surgió durante el Shogunato Tokugawa, en el que Japón se cerró a todo contacto exterior. La capital se estableció en Edo, futura Tōkyō. Los cristianos fueron perseguidos y los comerciantes europeos expulsados. Pese al sistema de vasallaje, proliferó el comercio y la artesanía, apareciendo una clase burguesa que fue creciendo en poder e influencia, y que se dedicó al fomento de las artes, especialmente grabados, cerámica, lacas y productos textiles.

Se desarrolló notablemente la pintura, que adquirió gran vitalidad. Se trabajaba en diferentes formatos, desde paneles murales y biombos hasta pergaminos, abanicos y pequeños álbumes. Cobró un gran auge el grabado en madera (xilografía), surgiendo una importante industria en núcleos urbanos especializada en textos ilustrados y estampas. Inicialmente eran grabados en tinta negra sobre papel coloreado a mano, pero a mediados del siglo XVIII surgió la impresión a color (nishiki-e).[1]

El género ukiyo-e («estampas del mundo que fluye») destacó por la representación de tipos y escenas populares. Fue un estilo de corte laico y plebeyo, eminentemente urbano, que inspirándose en temas anecdóticos y escenas de género les otorgaba un lirismo y una belleza extraordinarias, con una sutil sensibilidad y un gusto refinado de gran modernidad.[3]