Escuela Nacional de Administración

La Escuela Nacional de Administración (en francés: École nationale d'administration, también llamada ÉNA) es la escuela en la que son formados muchos altos funcionarios del gobierno francés. La ÉNA tiene menos 100 graduados, llamados énarques, por año. Se le considera la mejor vía para acceder al cuerpo administrativo del Estado.

Historia

La Escuela Nacional de Administración (ÉNA) se creó por la ordenanza del 9 de octubre de 1945 por el Gobierno provisional de la República francesa bajo el mandato de Charles de Gaulle. Esta decisión, que debía transformar profundamente la estructura de la Administración Pública francesa surgió de la Misión provisional de reforma de la Administración, encargada por el Jefe del Gobierno y dirigida por Maurice Thorez, Vicepresidente del Consejo y Secretario General del Partido Comunista. Tras la dimisión de De Gaulle de la presidencia del Consejo el 20 de enero de 1946, Maurice Thorez logró dirigir la reforma administrativa, así como la elaboración de los Estatutos de la Función Pública. Thorez se preocupó de asegurar el nacimiento de la Escuela Nacional de Administración (ÉNA), creada con anterioridad a su ingreso en el Consejo. La Escuela se estableció en París, al principio en el 56, rue des Saints-Pères y, posteriormente, se trasladó al 13, rue de l'Université, que hasta ese momento era sede del Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Marina (SHOM) que se descentralizó de París a Brest en 1978.

La ÉNA tiene su sede actualmente en Estrasburgo, en el 1 de la rue Ste-Marguerite y cuenta con una sede alternativa que alberga la acción internacional de la ÉNA en París, en el 6, av. de l'observatoire, antigua casa del instituto Internacional de administración pública (IIAP) Escuela Nacional de Administración, escuela francesa destinada a la formación de funcionarios superiores. La Escuela Nacional de Administración (ENA), que fue fundada en 1945 por Charles de Gaulle, tuvo su sede en París hasta 1994. Desde entonces, las clases y otras diversas actividades se realizan entre París y Estrasburgo.

La ENA es una de las grandes écoles (grandes escuelas) más prestigiosas del país galo. A ella tienen acceso licenciados, funcionarios y algunos candidatos que no trabajan para el gobierno previa realización de un examen caracterizado por su alto grado de competitividad. El número de estudiantes ronda los 380. Estos reciben un salario en calidad de funcionarios y tienen la obligación de trabajar para el Estado durante una década. El primer año consta de un curso de preparación en una prefectura y de otro de prácticas en el extranjero, ya sea en un consulado, una embajada o en una empresa. Durante los quince meses siguientes el estudiante recibe clases en París y Estrasburgo, impartidas por profesores invitados que son por lo general miembros superiores de la administración. Los cursos cubren campos como Derecho internacional y Derecho francés, ciencias sociales y económicas, relaciones internacionales y administración. Tras la graduación, se ofrece al estudiante un empleo en la administración. El estudiante que haya obtenido el mejor resultado tiene la posibilidad de escoger entre las vacantes disponibles.

La mayoría de los políticos y altos funcionarios franceses son graduados de la ENA (a los que se conoce con el nombre de énarques). Entre éstos se encuentran Valéry Giscard d’Estaing, Édouard Balladur, Michel Rocard, Jacques Chirac y Lionel Jospin.

Resulta interesante destacar que en la página web de presentación de la ÉNA, se menciona a De Gaulle, pero no Maurice Thorez.

Édith Cresson impulsó la idea de trasladar la escuela en 1992 a Estrasburgo. Durante 10 años, la escuela se organizaba en dos edificios en París y un tercero en Estrasburgo. El traslado del conjunto de la escuela se ha producido finalmente en el año 2005. Los edificios antiguos de la ÉNA (6.000 m²) en la rue de l'Université han pasado a formar parte del Instituto de Estudios Políticos de París. En 2002, la ÉNA absorbió el Instituto Internacional de Administración Pública (IIAP), que constituía una entidad hermana abocada a formar a altos funcionarios públicos internacionales.

Michel Debré, Magistrado del Consejo del Estado francés y comisario de la República en Angers, animaba esta misión. Se ha encargado provisionalmente de las funciones de director de la Escuela.

La ÉNA debe mucho a las circunstancias históricas de sus comienzos y al espíritu de los hombres y de las mujeres, provenientes de la Resistencia en su mayor parte, que se encargaron de la reconstrucción del país. Antes de 1945, el Estado no aseguraba por sí mismo una función única para los funcionarios responsables de su alta administración. Aunque el sistema de concurso -única garantía de una selección de candidatos imparcial y basada en el mérito— ya estaba bastante extendido en Francia entonces, cada cuerpo o ministerio organizaba su propio concurso, sin consideración de la homogeneidad de la alta función pública. El riesgo de este sistema es el corporativismo o el nepotismo. La ÉNA tendría que resolver estos inconvenientes.

Las personas que terminan su formación reciben, popularmente en Francia, el nombre de énarques.

Françoise Chandernagor es la primera mujer que ha sido primera de la clase en la ÉNA.

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