Escudo de armas del estado Trujillo

Escudo de armas del
Estado Trujillo
Escudo de Armas del Estado Trujillo.svg
Entidad Estado Trujillo, Venezuela.
Adoptado 1905
Blasón En óvalo (Eclesiástico o de Damas). en diestra de argén, rayo en forma fulgurante de zig-zag, de cuyo extremo inferior nace una pluma extendida; en siniestra de dorado o amarillo, dos manos enlazadas, de mangas azul y rojo respectivamente. En la faja ancha dorada, se lee, horizontalmente, el nombre "Estado Trujillo", en letras de color blanco. Cuartel inferior de gules, una colina en sinople, sobre ella dos sables cruzados.
Timbre Águila en bronce, con las alas desplegadas, que sostiene en sus garras una estrella de oro.
Tenante Al lado derecho se encuentra una rama de café y una rama de caña de azúcar al izquierdo, todo en sus colores naturales, con una espiga de trigo que une a los referidos ramos.
Lema Cinta de plata con las siguientes inscripciones: 15 de junio de 1813 y 25 de noviembre de 1820, fechas que se refieren la primera, a la proclama de Guerra a Muerte dictada por Bolívar en la ciudad de Trujillo, y la segunda, al armisticio y la regularización de la guerra.
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Es el escudo oficial de ese estado andino del occidente de Venezuela.

Historia

Data de 1905, el dibujo es obra del periodista e intelectual Br. Pompeyo A. Oliva (1863 – 1933), natural de la población de San Lázaro, capital de la Parroquia Andrés Linares, del Municipio Trujillo (Trujillo)[1] triunfador en el certamen promovido al efecto por el Ejecutivo del Estado Trujillo bajo la Presidencia -así se llamaba en la época lo que es hoy el Gobernador - del señor Pedro Araujo Briceño.

A tal efecto, El 31 de julio de 1905 la revista "El Castillo", editado en Valera por Monseñor Miguel Antonio Mejía, anuncia con entusiasmo la conclusión del certamen. Escribe: "Al certamen heráldico promovido para formar el Escudo de Armas, concurrieron muchos artistas inspirados en los gloriosos blasones que tiene el Estado en las páginas luminosas de la historia. Y Valera que parece muerta porque duerme el sueño de su juventud, evocó entusiasmada a sus hijos pensadores.El Jurado del certamen después de varias sesiones en que hubo la discusión madura, y se tuvieron en cuenta todos los principios de la estética y del arte, adjudicó el primer premio al Escudo presentado por el modesto Director de Cosmos, Br Pompeyo A. Oliva; y el segundo al del laborioso joven Simón Tagliaferro h."[2]

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