Enrique Molina Garmendia

Enrique Molina Garmendia
Enrique Molina Garmendia.jpg
Enrique Molina en 1920

Escudo de la Universidad de Concepción.svg
Rector de la Universidad de Concepción
1919- 1956
Predecesor Ninguno (creación del cargo)
Sucesor David Stitchkin Branover

Coat of arms of Chile.svg
Ministro de Educación Pública de Chile
1947- 1948
Predecesor Alejandro Ríos Valdivia
Sucesor Ulises Vergara Osses

Información personal
Nacimiento 4 de agosto de 1871
Bandera de Chile La Serena, Chile
Fallecimiento 6 de marzo de 1964 (92 años)
Concepción, Chile
Nacionalidad Chilena Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
Padres Telesforo Molina y
Mercedes Garmendia
Cónyuge Ester Barañao
Hijos Uno
Educación
Alma máter Universidad de Chile
Información profesional
Ocupación Filósofo, profesor, directivo
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Enrique Molina Garmendia ( La Serena, 4 de agosto de 1871- Concepción, 6 de marzo de 1964),[3]

En vida recibió diversas distinciones, entre ellas los reconocimientos de Doctor Honoris Causa de la Universidad de Chile y de Rector Honorario Vitalicio de la Universidad de Concepción.[4]

Biografía

Infancia y juventud

Hijo del escribano Telesforo Molina y de Mercedes Garmendia, Enrique perdió a su madre cuando sólo tenía cuatro años de edad. Estudió en el Liceo de La Serena, ubicado en la ciudad de La Serena.[5]

Apoyado por su padre, en 1887 se trasladó a vivir a Santiago para estudiar Medicina.[5]

«En el Pedagógico aprendí a salir del marasmo en que me mantenían envuelto vicios contraídos en el liceo. Aprendí a trabajar, a estudiar y comencé a sentir el seguro resorte de una disciplina interior. Arraigó en mí la idea de que Chile necesitaba más profesores que abogados y educar se me presentó como una misión social. Fue la iniciación en la búsqueda de un sentido pleno de vida».

Enrique Molina Garmendia

Un año después, en 1890, comenzó su carrera docente en la ciudad de Chillán, en la Región del Biobío.[3] Desde entonces, durante toda su vida laboral desempeñó diversos cargos docentes y directivos.

Carrera

Primeros años

Enrique Molina trabajó como profesor de Historia y Geografía en el Liceo de Chillán entre 1893 y 1903, época en que tuvo que aplicar la reforma educacional decretada por el gobierno vigente.[3]

Durante esta etapa, realizó un viaje de estudios por Alemania y Francia. Enrique Molina acabó su carrera inicial el 14 de marzo de 1902,[3]

Antiguo Liceo de Concepción, donde Enrique Molina trabajó entre 1903 y 1905 y al que regresó como rector entre 1915 y 1935.

En 1903 se trasladó a Concepción para hacer clases en el Liceo de Concepción —actualmente llamado en su honor Liceo Enrique Molina Garmendia— hasta 1905, año en que fue nombrado director del Liceo de Hombres de Talca. En esta institución, donde trabajó hasta 1915,[5]

«En realidad, las cosas se complicaban, mas no hasta el grado de hacer zozobrar la nave. Contábamos con el apoyo seguro del Consejo de Instrucción Pública, lo que no obstaba a que el ambiente dentro de Talca fuera para nosotros asfixiante. Nos sentíamos allí como de guarnición en una ciudad sitiada».

Enrique Molina Garmendia

Paralelamente a su estancia en Talca, en 1911 viajó nuevamente a Alemania y Francia, esta vez por razones de índole político-cultural, siendo enviado por el gobierno en reconocimiento a su labor académica.[3]

Establecimiento en Concepción

En 1915 regresó a Concepción para trabajar nuevamente en el Liceo de Concepción, esta vez como profesor y rector, cargos que comenzó a ejercer al año siguiente y que mantuvo hasta 1935.[5]

Paralelamente a sus cargos en instituciones de educación secundaria, Enrique Molina continuó participando en foros científicos y publicando textos en las áreas de la educación y la filosofía, así como otras enfocadas a la extensión de la educación secundaria a la universitaria.[5]

Además, Molina participó activamente en la masonería. En 1917, las logias masónicas 2 y 13 constituyeron el Comité pro-Universidad y pro-Hospital Clínico, iniciativa en la que participaron varios connotados intelectuales chilenos, tales como Edmundo Larenas Guzmán y Virginio Gómez,[2]

Viaje a Estados Unidos

El campus de la Universidad de California en Berkeley motivó a Enrique Molina para que la futura Universidad de Concepción también tuviese un campus universitario, incluso con un campanil parecido a la Torre Sather (en la imagen).

En 1918, y ya con la idea de crear la primera universidad chilena fuera de la capital, Enrique Molina viajó, nuevamente apoyado por el gobierno, esta vez a Estados Unidos con el objetivo de conocer las innovaciones recientes en pedagogía realizadas en dicho país, y observar la estructura universitaria estadounidense.[5]

Dicho viaje fue determinante para el filósofo, quien más tarde insistió en la creación de un campus universitario que siguiera las ideas de la Universidad de California en Berkeley.[8]

«El Campanil, cortándose sobre los oscuros pinares y en el luminoso raso del firmamento, es bello. Será siempre bello. Va a ser el símbolo universitario por excelencia, signo de rectitud y elevación, columna que difundirá en las almas goce, placidez y serenidad, flecha que apunta a la altura, como la filosofía, donde más allá de las nubes que amedrentan, triunfa la claridad celeste».

Enrique Molina Garmendia, octubre de 1943

La Universidad de Concepción

Entrada principal del campus central de la Universidad de Concepción, construida mientras Enrique Molina era rector.
Casa de Enrique Molina, actualmente Rectoría de la Universidad de Concepción.

El 14 de mayo de 1919, se fundó la Universidad de Concepción a través del apoyo de distintos municipios regionales, damas penquistas, de las colonias española e italiana[2]

En 1924, cuando presidía un grupo de investigadores y profesores de la Universidad, Enrique Molina fundó la revista Atenea[10]

Los lemas de la nueva Universidad fueron «Por el desarrollo libre del espíritu» y «Sin verdad y esfuerzo no hay progreso»,[5] el primero de los cuales se utiliza hasta hoy.

En Concepción vivió en la casa ubicada en la calle Víctor Lamas #1290, actualmente ocupada por la Rectoría de la Universidad de Concepción. Se casó con Ester Barañao, con quien tuvo un hijo.[2]

Cargos posteriores

En 1927, Molina fue elegido rector de la Universidad de Chile, donde intentó hacer reformas en los programas de enseñanza y modificar su funcionamiento general. Sin embargo, al poco tiempo abandonó el cargo para irse durante unos meses al extranjero en búsqueda de profesores y especialistas para conformar el cuerpo docente de la Universidad de Concepción.[3]

En enero de 1930, representó a la Universidad de Concepción en el Congreso Universal de Universidades y en los Congresos Interamericanos de rectores, educadores y decanos en La Habana.[3]

En 1941 fue designado como miembro académico de la Facultad de Filosofía de la Universidad de Chile.[3]

En el espectro político, durante la presidencia de Gabriel González Videla, asumió en 1947 como Ministro de Educación Pública,[3]

Fallecimiento y conmemoraciones

Los restos de Enrique Molina fueron enterrados en un mausoleo del Cementerio General de Concepción. Tradicionalmente, miembros de la Universidad de Concepción realizan romerías a su tumba en marzo de cada año, en conmemoración de su muerte. El 8 de marzo de 2014, a cincuenta años de su fallecimiento, se realizó una romería especial, que contó con la presencia de diversas autoridades.[4]

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