Enrique Múgica

Biografía

Su padre era un violinista vasco que falleció durante la Guerra Civil y su madre era una francesa de origen judeopolaco.[2]

Estudió, al igual que sus hermanos e hijos, en el colegio católico marianista Santa María de San Sebastián. Se licenció en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, en ella inició su actividad política tomando parte en las revueltas antifranquistas, en contra de la dictadura. Fue uno de los creadores del Congreso Universitario de Escritores Jóvenes, decisivo en los sucesos de febrero de 1956, y por esto fue encarcelado durante tres meses aquel mismo año.[ cita requerida] Fue militante clandestino del PCE durante 10 años y por ello estuvo varias veces en prisión (cuatro meses y medio en 1959 y 22 meses entre 1962 y 1967).[ cita requerida] En su última estancia en la cárcel, en la que pasó tres años en total, abandonó el PCE e ingresó en el PSOE.[ cita requerida] Fue defensor de opositores en juicios celebrados en el Tribunal de Orden Público.[3]

Tomó parte en el Congreso de Suresnes de 1974 como figura importante en la ascensión de Felipe González. En aquel congreso fue elegido secretario de Coordinación del PSOE.[ cita requerida]

Durante la Transición española representó al PSOE en la Platajunta, el organismo unitario de la oposición al régimen de Francisco Franco creado el  26 de marzo de  1976 e integrado por los partidos en la clandestinidad y por personalidades independientes. Múgica se encuentra entre los dirigentes del PSOE que acusaron a su coordinador general, Antonio García-Trevijano, de beneficiarse de la dictadura de Francisco Macías Nguema en Guinea Ecuatorial durante el proceso de descolonización de ese país.[5]

Fue incluido en la lista de partido del PSOE al Congreso de los Diputados por la circunscripción de Guipúzcoa en las elecciones generales de 1977. Tras esta primera elección sería reelegido en este cargo en otras siete ocasiones consecutivas, hasta el año 2000. También sería nombrado presidente de la Comisión de Defensa y vicepresidente de la Comisión Constitucional.[ cita requerida]

En vísperas del golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, como presidente de la Comisión de Defensa estuvo en un almuerzo con varios comensales entre los que se encontraba el futuro general golpista Alfonso Armada. Hubo cierta polémica sobre dicho almuerzo ya que algunos golpistas aludieron a que en ella se había comentado entre los políticos presentes que era necesario un golpe de timón. Múgica fue llamado a declarar por ello en el juicio contra los golpistas, negando tales acusaciones. Aunque no fue a más, aquella polémica contribuyó a mantener a Múgica en un discreto segundo plano durante algunos años. Ricardo Pardo Zancada, comandante que actuó como enlace de Milans del Bosch en el fallido golpe de Estado, en su libro 23 F. La pieza que falta sitúa a Múgica en la lista de Gobierno a imponer que llevaba Alfonso Armada.

En octubre de 2009, el político catalán Jordi Pujol reveló que Múgica se había puesto en contacto con él en el verano de 1980 para «preguntarme cómo veríamos que se forzase la dimisión del presidente del Gobierno y su sustitución por un militar de mentalidad democrática».[8]​ Alfonso Guerra, vicesecretario general del PSOE en el año del golpe de estado, en sus memorias "Dejando atrás los vientos" (Espasa 2006) desmiente a Pujol y a otros políticos que, por una cuestión de venganza personal, pusieron en tela de juicio la honorabilidad de Múgica.

Tanto Enrique Múgica, judío, como su hermano Fernando (asesinado por ETA en 1996), se destacaron siempre como firmes defensores del establecimiento de lazos de amistad entre España e Israel. La aportación de ambos fue decisiva para el establecimiento de relaciones diplomáticas entre España e Israel en 1986. El 11 de julio de 1987, el Consejo de Ministros aprobó el Real Decreto 1131/97 por el que Enrique Múgica era nombrado Presidente de la Comisión de Investigación de las Transacciones de Oro procedentes del Tercer Reich durante la Segunda Guerra Mundial.

De julio de 1988 a marzo de 1991, fue Ministro de Justicia. Durante su mandato se aprobaron, entre otras leyes, la de Demarcación y Planta Judicial, la de Sociedades Anónimas y las reformas procesales y penales que dieron lugar a la creación de los juzgados de lo penal. Fue, además, un claro defensor de las penas de prisión a los insumisos acusándolos de «utilizar la objeción de conciencia para desestabilizar el Estado democrático y estar apoyados por los radicales y violentos» y les advirtió de que «todo el peso de la ley» caería sobre ellos.

El asesinato por parte de ETA en febrero de 1996 de su hermano Fernando, retirado por entonces de la política activa, marcó un punto de inflexión notable en la trayectoria política de Enrique Múgica. A partir de ese momento, se destacó como uno de los políticos de su partido más críticos no solo con el terrorismo de ETA, sino también con el nacionalismo vasco. Llegó a acuñar el término de eusko-naziak (eusko-nazis en castellano) para referirse a la izquierda abertzale. También es famoso su «que se pudran en la cárcel» refiriéndose a los presos de ETA.[ cita requerida]

Unos meses después de ser elegido, por octava vez consecutiva, diputado al Congreso por la circunscripción electoral de Guipúzcoa en las elecciones generales de marzo de 2000, fue designado Defensor del Pueblo por el gobierno del Partido Popular de José María Aznar. Su designación fue considerada como de consenso entre el partido gobernante y el principal partido de la oposición ( PSOE).[ cita requerida] En 2010 cesó en el cargo.

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