Endovéllico

Endovéllico, también conocido como Endovélico, Enobólico, Endovelicus o Endovellicus, es el más conocido de los dioses celtibéricos prerromanos de la Edad del Hierro. Su etimología significa Endo, "dios", y "vellicus" o "bellicus", en mención al dios celta "Belino" o " Belenos" ,[1]​ del que es su equivalente español, como también del Febo romano (el Apolo griego). Es el dios de la salud, protector de la tierra y la naturaleza, especialmente los bosques. Posteriormente aceptado por los propios romanos, que lo asimilaron a Esculapio o a Serapis.

En el siglo XVIII escribió una monografía sobre él el sacerdote y arqueólogo accitano Miguel Pérez Pastor: Disertación sobre el Dios Endovellico y noticia de otras Deidades gentilicias de la España Antigua (Madrid: Joaquín Ibarra, 1760).

Culto

Los hallazgos sugieren la práctica de la "incubatio", consistente en la manifestación divina a través del sueño del devoto, como el rito más renombrado en relación con el culto de Endovéllico. Al Dios Endovélico le tocaban música los trovadores, los juglares y muchos más.

Other Languages
Ελληνικά: Εντοβέλικους
English: Endovelicus
français: Endovelicus
galego: Endovelico
Bahasa Indonesia: Endovelicus
português: Endovélico
română: Endovelicus