Emilio Carrere

Emilio Carrere
1922-03-23, Flirt, Emilio Carrere, Tovar.jpg
Información personal
Nacimiento18 de diciembre de 1881 Ver y modificar los datos en Wikidata
Madrid, España Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento30 de abril de 1947 Ver y modificar los datos en Wikidata (65 años)
Madrid, España Ver y modificar los datos en Wikidata
NacionalidadEspañola Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
OcupaciónAutor, escritor y periodista Ver y modificar los datos en Wikidata
ÁreaEstudios madrileños Ver y modificar los datos en Wikidata
GéneroPoesía Ver y modificar los datos en Wikidata

Emilio Carrere Moreno (Madrid, 18 de diciembre de 1881-Madrid, 30 de abril de 1947) fue un poeta, periodista y narrador español, perteneciente a la corriente poética del decadentismo modernista.

Biografía

Nació en Madrid el 18 de diciembre de 1881, hijo de Eloísa Carrere Moreno, madre soltera de veintinueve años que murió al mes de dar a luz,[1]​ con la que permaneció hasta que el padre, más tarde, cambió de idea y quiso llevarlo consigo.

Su primera vocación fue la pintura; después se interesó por el teatro, lo que le llevó a inscribirse en la escuela de declamación del Centro Instructivo Obrero, donde se impartían clases a los pobres. En la escuela se aficionó al billar, donde conoció al compositor de zarzuela Federico Chueca. Su abuela cayó enferma y su padre socorrió a la familia colocando a Carrere como empleado en el Tribunal de Cuentas.[2]​ Este gesto suavizó las relaciones entre ambos.

Carrere publicó sus primeros versos en los semanarios La Avispa y La Chispa y frecuentó las tertulias literarias. Hizo amistad con el pintor Julio Romero de Torres. En 1902 publicó su primer libro, Románticas,[3]​ poemario de tono becqueriano. Bajo la influencia de los poetas malditos franceses (en especial, Verlaine, cuyos Poemas saturnianos tradujo y publicó en 1928), se sintió fascinado por la vida bohemia.

En una cachupinada,[2]​ En 1907 comenzó a publicar en revistas novelas cortas sobre el inframundo madrileño de la época: La cofradía de la pirueta, La tristeza del burdel, La conquista de la Puerta del Sol, Un hombre terrible. En algunas de ellas se hace evidente su afición a la teosofía, que le lleva a amistar con Mario Roso de Luna: El destino payaso, El sexto sentido, Un crimen inverosímil.

Acompañado por otros bohemios, como Pedro Barrantes, Alejandro Sawa, Ciro Bayo y Pedro Luis de Gálvez llevó la tópica vida desordenada nocturna. Entre 1910 y 1912 colaboró en Vida Socialista, llevado quizá por su simpatía por los oprimidos.[3]​ adquiriendo de nuevo cierta notoriedad. Rocambolescamente afecto al régimen franquista, murió el 30 de abril de 1947. Como otros autores que se significaron a favor de la dictadura, su obra cayó luego en el olvido, siendo redescubierta en los últimos años del siglo XX, coincidiendo con un interés renovado por la bohemia y la literatura fantástica. Tanto su novela La torre de los siete jorobados (1924) como su adaptación cinematográfica se consideran clásicos de este género.

Fue nombrado cronista oficial de la villa de Madrid el 11 de noviembre de 1943.[5]

Other Languages