Emilio Butragueño

Butragueño
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Datos personales
Nombre completo Emilio Butragueño Santos
Apodo(s) El buitre
Nacimiento Madrid
22 de julio de 1963 (53 años)
País Flag of Spain.svg  España
Nacionalidad(es) Española
Altura 1,70 m
Carrera
Deporte Fútbol
Debut deportivo 24 de abril de 1982
( Castilla Club de Fútbol)
Posición Delantero
Dorsal(es) 7
Goles en clubes 240
Retirada deportiva 5 de abril de 1998
( Atlético Celaya)
Carrera internacional
Selección Bandera de España  España
Debut 17 de octubre de 1984
Part. (goles) 69 (26)
Trayectoria
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Emilio Butragueño Santos ( Madrid, España, 22 de julio de 1963), más conocido como Butragueño, es un exfutbolista internacional español, dos veces nombrado « Balón de Bronce» en 1986 y 1987 e incluido en la lista FIFA 100, junto a los considerados 123 mejores futbolistas de la historia.

Durante su carrera futbolística, ocupó la demarcación de delantero y se formó en las categorías inferiores del Real Madrid Club de Fútbol, donde abanderó una exitosa generación de futbolistas conocida como « La Quinta de El Buitre», en referencia a su apodo. Debutó con el primer equipo en 1984 y logró quince títulos en sus once temporadas como madridista antes de finalizar su carrera en activo en 1998 en las filas del Atlético Celaya de México.[2]

Actualmente, tras la vuelta de Florentino Pérez a la presidencia del club madrileño, se incorporó de nuevo a su área directiva en 2010 con el cargo de director de relaciones institucionales del club, y tras haber desmpeñado labores de dirección deportiva y vicepresidencia en su primera etapa.[3]

Trayectoria

Inicios

Nació en Madrid el 22 de julio de 1963 y tan solo un día después de su nacimiento ya figuraba como socio del Real Madrid Club de Fútbol a instancias de su padre, aficionado y socio del club. En su infancia estudió en el desaparecido y prestigioso Colegio San Antón de Madrid. Posteriormente, al trasladarse su familia a otra zona de la capital formó parte de los equipos de baloncesto y fútbol del Colegio Calasancio de Madrid de los Padres Escolapios, además de con el Real Club Deportivo Casariche Balompié.

El 13 de julio de 1980 formó parte del equipo vencedor del "Torneo AS" por lo que su padre le llevó a realizar una prueba para ingresar en el las categorías inferiores del Real Madrid Club de Fútbol aunque no fue admitido en primera instancia. Debido a ello, recibió la llamada del Club Atlético de Madrid, equipo rival de los madridistas y en el que permaneció entrenando durante tres días. Su padre, que se negaba a enviarlo al club rival, habló con directivos del club blanco contando con la intermediación del dueño del restaurante "El Tulipán" —propiedad del padre de Juanito Gómez, integrante de la primera plantilla—, y consiguió que le realizaran una segunda prueba tras la que finalmente fue admitido. El informe realizado expresaba: "Técnicamente maneja bien las dos piernas, sobre todo la derecha. En el puesto de centrocampista ve el fútbol con una facilidad asombrosa."[4]

Líder generacional del «Madrid de la Quinta del Buitre»

Debutó con el Castilla Club de Fútbol, equipo filial del Real Madrid Club de Fútbol, el 24 de abril de 1982 en el Estadio Santiago Bernabéu venciendo por 2–1 al Real Oviedo. En la temporada 1983-84 fue la de su asentamiento en un equipo en el que despuntaba una gran promoción de canteranos. De entre ellos destacaban especialmente cinco por encima del resto, Miguel Pardeza, Manolo Sanchís, Míchel González, Rafael Martín Vázquez y Butragueño, un onubense y cuatro madrileños. Con el paso del tiempo se la consideró como la mejor generación de canteranos que ha tenido el club tanto por su trayectoria y trascendencia como por sus éxitos deportivos.[5]

Fue el periodista Julio César Iglesias quien daría nombre a la generación y primero por tanto en usar un apelativo por el que fueron recordado. Fue tras la publicación de un artículo suyo por el diario El País el 14 de noviembre de 1983 bajo el titular de «Amancio y la quinta de El Buitre» donde los jugadores y su equipo comenzaron a cobrar una especial repercusión en el fútbol español pese a su temprana madurez.[8]

Entrenados por el gallego Amancio Amaro, exjugador histórico del primer equipo madridista, el equipo llegó a proclamarse campeón del Campeonato Nacional de Liga de Segunda División siendo el primer y único filial de la historia en conseguirlo. En ese momento el club llevaba tres años sin ganar el Campeonato de Liga —de Primera División— y existía un descontento en la afición, que en ocasiones provocó que los partidos del Castilla C. F. contaran con más asistentes al estadio que los del primer equipo.[10] LLegó a anotar tres más esa temporada con el filial correspondientes a la Copa del Rey, sumando un total de 40 en 79 apariciones en apenas tres temporadas.

Su debut esa misma campaña con el primer equipo —de la mano del entonces entrenador Alfredo Di Stéfano— se produjo el 5 de febrero de 1984, en el partido correspondiente a la jornada 22 en el estadio Ramón de Carranza frente al Cádiz Club de Fútbol. Salió desde el banquillo en el descanso sustituyendo a uno de sus coetáneos, Manolo Sanchís, cuando su equipo perdía por 2–0 para darle la vuelta al marcador marcando dos goles —uno de ellos el de la victoria— situando al equipo como líder del campeonato.[11] Di Stéfano, su primer entrenador, lo definió con su peculiar estilo: "Este tipo tiene el gol en el cuerpo". Desde entonces fue un fijo en el equipo cerrando la campaña con seis goles en doce encuentros; 30 en 42 sumando las participaciones en las dos categorías y con la peculiaridad de ser el último de la quinta en debutar con el primer equipo.

Hubo que esperar hasta el 12 de diciembre para ver otra de sus grandes actuaciones y la que le corroboró como uno de los mejores futbolistas de la época con tan solo 21 años. Correspondiente a la octavos de final de la Copa UEFA frente al Royal Sporting Club Anderlecht, los madrileños afrontaban el partido de vuelta con un 3–0 desfavorable de la ida. Fue una de las recordadas remontadas que protagonizaba el equipo en las competiciones europeas, donde se superó el resultado adverso ganando por 6–1, siendo Butragueño el autor de tres goles. El equipo terminó por vencer aquella edición de la Copa UEFA siendo el séptimo título europeo del club desde que venciese su sexta Copa de Europa en 1966, competición que se le resistió al futbolista en su época en activo.

Cuatro de los cinco futbolistas de la quinta se encontraban no solo asentados en el primer equipo sino que con el paso de los años se convirtieron en los referentes del equipo de un relevo generacional en la que de nuevo Butragueño se convirtió en el referente. Sus actuaciones repercutieron a nivel mundial y fue galardonado con el Trofeo Bravo en 1985 y 1986 como mejor jugador europeo sub-23,[n 1] y Balón de Bronce en 1986 y 1987 siendo el primer español en aparecer entre los finalistas del premio desde que lo hiciera Luis Suárez en 1965.

Emilio Butragueño en un partido de pretemporada en 1986.

El jugador llevó al equipo a vencer cinco ligas de manera consecutiva, igualando la gesta de principios de los años sesenta del « Madrid de Di Stéfano», siendo ambos los mejores registros logrados por un club en la competición. Sus éxitos, extendidos a territorio europeo, solo se vieron truncados por la aparición de otro de los grandes equipos de la historia del fútbol y que rivalizó con el de Butragueño, el del «Milan de Sacchi». El conjunto italiano fue uno de los que le privó conseguir la Copa de Europa. Tras lograr dos Copas de la UEFA de manera consecutiva, disputó tres semifinales consecutivas de Copa de Europa: en 1987 fueron eliminados por el Fußball Club Bayern München, en 1988 por el Philips Sport Vereniging en la recordada «noche negra de Eindhoven»,[12]

De gran carisma, se convirtió en el referente del fútbol español cuando le llegó su consagración definitiva a nivel mundial tras la disputa del Mundial de 1986 celebrado en México.[14] Un estilo atípico en el fútbol español para un delantero, que buscaba más una asociación con sus compañeros que en definir la jugada en lo que era denominado como un «falso nueve» o segundo delantero. Junto a Hugo Sánchez formó una de las delanteras madridistas más recordadas.

En esta época y de nuevo frente al Cádiz C. F. en la edición de 1986-87 de la Copa del Rey dejó otra imagen para el recuerdo cuando se deshizo regateando de tres defensores antes de desbordar también al portero pegado a la línea de fondo y anotar el 6–1 definitivo para su equipo.[16]

En total disputó doce temporadas con el Real Madrid Club de Fútbol entre 1984 y 1995, siendo relevado por otro canterano del club, Raúl González. Consiguió entre otros títulos, quince oficiales a nivel profesional: seis Campeonatos de Liga —cinco de ellas consecutivas de 1986 a 1990—, dos Copas de España —una de ellas del « doblete» de 1989—, una Copa de la Liga, cuatro Supercopas de España y dos Copas UEFA.

Retiro profesional en México

Tras verse desbancado de la titularidad tanto en la selección española como en el club madrileño, puso rumbo a México para finalizar su carrera en el Atlético Celaya. Allí coincidió con dos de sus excompañeros en España, Hugo Sánchez y Míchel González. En su primera temporada llevó al equipo a disputar la primera final de su historia en el campeonato de liga de 1996 ante el Club Necaxa, no logrando el título por el valor doble de los goles.[18]

Su llegada supuso que el club fuese el más visto en televisión y en el que más número de seguidores consiguió desplazar a una cancha rival. El 5 de abril de 1998, disputó su último partido como profesional tras haber disputado más de 600 partidos y habiendo anotado 240 goles a nivel de clubes.[19]

Tras su retiro deportivo siguió manteniendo fuertes lazos con el país azteca, siendo habitual su presencia en los medios locales para comentar grandes campeonatos de fútbol como en el año 2010, fecha en la que colaboró como analista deportivo para Televisión Azteca de la Copa Mundial de 2010 celebrada en Sudáfrica.

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