Emilio Alarcos Llorach

Emilio Alarcos Llorach
Información personal
Nacimiento22 de abril de 1922
Salamanca, España
Fallecimiento26 de enero de 1998
Oviedo, España
Causa de la muerteInfarto de miocardio Ver y modificar los datos en Wikidata
NacionalidadEspaña
Familia
CónyugeJosefina Martínez Álvarez
Educación
EducaciónDoctor en Filología Románica
Educado enUniversidad de Valladolid
Información profesional
OcupaciónLingüista, , catedrático
Años activo1944-1998
EmpleadorUniversidad de Oviedo
EstudiantesSalvador Gutiérrez Ordóñez Ver y modificar los datos en Wikidata
MovimientosEstructuralismo lingüístico, Funcionalismo lingüístico, Descriptivismo
Obras notablesFonología Española, Gramática Estructural, Estudios de gramática funcional del español, Gramática de la lengua española, La lingüística hoy, Milenario de la lengua española, Las Gramáticas de la Academia
Miembro de
DistincionesDoctor honoris causa por las universidades de Salamanca, Valladolid, León, País Vasco, Valencia, Sevilla y por la Universidad Nacional de Educación a Distancia. Gran Cruz de la Orden de Alfonso X el Sabio (1987), Premio Castilla y León de las Letras (1993), Premio Nacional de Investigación “Ramón Menéndez Pidal” (1995).

Emilio Alarcos Llorach (Salamanca, 22 de abril de 1922 - Oviedo, 26 de enero de 1998) fue un y lingüista español, catedrático emérito de la Universidad de Oviedo y miembro de la Real Academia Española y de la Academia de la Lengua Asturiana. Fue el introductor en España de las corrientes del estructuralismo y del funcionalismo de la Lingüística europea.

Biografía

Emilio Alarcos Llorach fue hijo del también catedrático de Filología de la Universidad de Valladolid Emilio Alarcos García (1895-1986), académico correspondiente de la RAE. Inició sus estudios universitarios en Valladolid, ciudad donde su padre ejercía el magisterio; los continuó en Madrid, donde tuvo como maestro a Dámaso Alonso y por cuya universidad se doctoró en Filología Románica en 1947. Catedrático de instituto en Avilés desde 1944, su estancia como lector de español en Berna y Basilea (1946-1947) fue decisiva para su formación como lingüista, pues le permitió entrar en contacto directo con corrientes científicas que apenas habían tenido eco en España, y que él contribuiría de manera decisiva a difundir en su patria.

Tras otro breve período como catedrático de instituto en Cabra (Córdoba) y Logroño, obtiene en 1950 la cátedra de Gramática Histórica de la Lengua Española en la Universidad de Oviedo. De su fecunda labor en esa universidad dan testimonio sus numerosos discípulos, así como una revista que él levantó a pulso, Archivum, imprescindible en los estudios hispánicos.

Electo para el sillón B de la Real Academia Española en 1972, su ingreso efectivo en la corporación se produjo un año más tarde. Elegido el 9 de noviembre de 1972, tomó posesión el 25 de noviembre de 1973 con el discurso titulado Anatomía de «La lucha por la vida». Le respondió, en nombre de la corporación, Alonso Zamora Vicente.[2]​ Además fue Alarcos también miembro fundador y de honor de la Academia de la Lengua Asturiana. Da nombre a un instituto de enseñanza secundaria en el barrio de Moreda (Gijón) el "IES Emilio Alarcos" y a un Premio de Poesía. Asimismo, cabe mencionar el busto que los vecinos de Gijón erigieron en su honor en el año 2002 ya que siempre mantuvo una estrecha relación con esta villa asturiana. Oviedo, Langreo, Arroyo de la Encomienda o Salamanca tienen calles dedicadas a la memoria de Emilio Alarcos.

Entre sus discípulos más aventajados cabe destacar a Salvador Gutiérrez Ordóñez, catedrático de Lingüística General de la Universidad de León y académico de la Real Academia Española, continuador, dentro del paradigma, corriente o enfoque metodológico del funcionalismo lingüístico, de la obra alarquiana, que además dirige la Escuela de Gramática 'Emilio Alarcos' en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander (UIMP).

A pesar de su natural inclinación, de una sólida formación y de una sensibilidad literaria, Alarcos mostró muy pronto una potente atracción por los problemas gramaticales. La conjunción armónica de la vertiente literaria, orientada hacia el mediodía, más cálida e intuitiva, con la gramatical, más norteada, empírica y fría, no suele ser común, pero él aunó ambas con asombroso prodigio. Tras su muerte, se descubrieron algunos poemas propios, recogidos en una antología llamada 'Mester de poesía'.