Emanuel Swedenborg

Emanuel Swedenborg
Emanuel Swedenborg.PNG
Emanuel Swedenborg
Información personal
Nacimiento 29 de enero de 1688
Bandera de Suecia Estocolmo, Suecia
Fallecimiento 29 de marzo de 1772
Bandera de Inglaterra Londres, Inglaterra
Causa de muerte Accidente cerebrovascular Ver y modificar los datos en Wikidata
Lugar de sepultura Catedral de Uppsala Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Sueca Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
Padre Jesper Swedberg Ver y modificar los datos en Wikidata
Educación
Alma máter
Información profesional
Ocupación Científico, filósofo, teólogo, matemático, místico, sin etiquetar y escritor Ver y modificar los datos en Wikidata
Área Teosofía Ver y modificar los datos en Wikidata
Miembro de
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Emanuel Swedenborg (nacido Swedberg; Estocolmo, 29 de enero de 1688- Londres, 29 de marzo de 1772) fue un científico, , filósofo y místico[3]

Biografía

Era hijo del profesor y obispo luterano Jesper Swedberg (1653–1735), obispo de Skara (Suecia), uno de los más destacados clérigos del país.

Hasta la edad de 56 años, Emanuel Swedenborg dedicó esencialmente su vida a investigaciones científicas que le llevaron a numerosos países. Publicó un gran número de libros sobre matemáticas, geología, química, física, mineralogía, astronomía, anatomía, biología, psiquiatría, en los cuales se contiene el germen de numerosas ideas brillantes asignadas más tarde a otros investigadores.

Placa en memoria de Emanuel Swedenborg en su casa natal de Estocolmo.

Hizo los planos de un avión, de un submarino, descubrió la función de las glándulas endocrinas, el funcionamiento del cerebro y el cerebelo. Sus obras se utilizan hoy día en los EE.UU. en institutos de investigación en psicomotricidad, probando así clínicamente el fundamento de descubrimientos hechos hace cerca de tres siglos. Inventó un sistema decimal monetario que sirve también para el estudio de la cristalografía.

Fue el primero en desarrollar la hipótesis sobre la formación nebulosa del sistema solar, dando la naturaleza de la vía láctea. Efectuó también un estudio avanzado sobre la circulación de la sangre y sobre la relación del corazón y los pulmones.

A la edad de 56 años, abandonó sus investigaciones científicas para dedicarse enteramente a la investigación teológica, psicológica y filosófica con el fin de hacer descubrir a los hombres una espiritualidad racional. Murió en 1772 después de haber escrito más de un centenar de obras sobre todos los temas enumerados. Algunas traducidas al castellano.

Desde su más tierna infancia, muestra una pasión por el estudio de todo lo que tiene relación con el universo y el hombre, observa los mecanismos, las fuerzas y los influjos que regulan la vida y cómo se desenvuelven.

Mucho antes de la edad de 10 años, se relaciona con el mundo adulto para buscar respuestas en temas como la fe, la vida eterna, la sede del alma, pero descontento por las respuestas que obtiene a sus cuestiones, experimenta sobre sí mismo y por sí mismo. Al experimentar sobre su respiración, se piensa que tendría a partir de la infancia acceso a estados de conciencia modificada. Más tarde fabricará sus propias lentes ópticas para explorar lo infinitamente grande y lo infinitamente pequeño.

Su búsqueda insaciable de la sede del alma le hizo relacionarse con hombres famosos de su tiempo, tales como Newton, Leibniz y otros miembros de la Royal Society, así como las universidades de Oxford y Cambridge. Viaja por toda Europa patrocinado por el rey Carlos XII y el duque de Brunswick, con el fin de estudiar e imprimir los frutos de sus investigaciones.

Capilla Swedenborg en Cambridge, Massachusetts, EE.UU.

Si ya en vida influyó en grandes reyes, destacados científicos y filósofos, como Newton, Kant, Voltaire, es después de su muerte, y en consecuencia, al conocimiento que nació sobre las bases de su pensamiento, cuando se notó su influencia en las esferas religiosas masónicas y terapéuticas.

Los escritos de Emanuel Swedenborg inspiraron a grandes músicos, escritores y psicólogos en sus obras. Entre ellos se citará a los más conocidos, tales como Goethe, William Blake, Helen Keller, Gérard de Nerval, Thomas Carlyle, Isaac Pitman, Johnny Appleseed, Balzac, Wagner, Oberlin, Berlioz, Ralph Waldo Emerson, Baudelaire, Paul Valéry, Henry James, Eliphas Lévi, Hahnemann. Jorge Luis Borges dio varias conferencias sobre este místico sueco, de quien afirmó que hablaba con los ángeles por las calles de Londres.[4]Carl Gustav Jung dibujó la inspiración de su «psicología de las profundidades» en los Misterios Celestiales, que influye por sus estudios en toda la psicología moderna.

Algunos se sirvieron de los escritos de Swedenborg y le achacan que solamente tiene como finalidad el espiritismo; mientras que Swedenborg sólo practicaba el espiritismo para convencer, y no sin reticencias, conociendo bien los peligros de tales prácticas. Así, estos grupos lanzaron un descrédito importante sobre Swedenborg y sus escritos, mezclándolo con sus prácticas sectarias.

Otros aún se sirvieron de él sin referirlo directamente, pero para crear su propio movimiento religioso, su propia iglesia y utilizando su teología de una manera personal. Entre ellos se podrá citar el cientifismo, la teosofía, la antroposofía.

Actualmente hay numerosas iglesias que citan sus escritos teológicos como la verdad Divina misma y se pueden encontrar esparcidas por las cuatro esquinas del mundo, partiendo de África y Europa, pasando por Asia, donde los budistas le llaman el «Buda del Norte», para ir a EE.UU., América del Sur, Canadá, Rusia, etc.

Decenas de millares de adeptos en el mundo le siguen y, a pesar de una apariencia hermética, los escritos teológicos de Swedenborg son simples en su mensaje inicial: «Ama a tu prójimo como a ti mismo, purifícate del mal, trabaja por la armonía universal».

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