Elupina Cordero

Elupina Cordero ( Sabana de Mar, República Dominicana, 1 de diciembre de 18924 de junio de 1939) fue una religiosa católica muy querida por su servicio a los más necesitados y enfermos. Fue sepultada en la casa que habitaba donde más tarde se levantó una ermita convirtiendo este lugar en un museo que lleva su nombre y expone los objetos que ella utilizó en vida.[2] que lleva su nombre.

Vida

Habiendo quedado huérfana a los siete años, a los trece se quedó ciega sin haber sufrido ninguna enfermedad. Adquirió la fama de curar diversas enfermedades mediante remedios caseros, lo que hizo que la gente acudiera a ella en busca de las medicinas que preparaba en la botica que tenía en su casa. Pese a que no cobraba nada, pronto tuvo una pequeña fortuna a base de donativos, con los cuales construyó una capilla donde retirarse a orar. Murió desangrada a causa de una astilla de su bañera de madera que se le clavó en una arteria.

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