Elecciones generales de España de 1982

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Elecciones generales de 1982
Cortes Generales para la ii legislatura
Jueves 28 de octubre de 1982
Tipo Elecciones generales
Cargos a elegir 350 diputados[b]
208 senadores[c]

Demografía electoral
Población 37.520.072
Hab. inscritos 26.846.940
Votantes Congreso: &&&&&&&021469274.&&&&&021 469 274
Senado: &&&&&&&010052406.&&&&&010 052 406
Participación
  
79.97% Green Arrow Up.svg 12.5%
Votos válidos Congreso: &&&&&&&021050038.&&&&&021 050 038
Senado: &&&&&&&&09665591.&&&&&09 665 591
Votos en blanco Congreso: &&&&&&&&&&098438.&&&&&098 438
Senado: &&&&&&&&&0171830.&&&&&0171 830
Votos nulos Congreso: &&&&&&&&&0419236.&&&&&0419 236
Senado: &&&&&&&&&0386815.&&&&&0386 815

Resultados
PSOE Wordmark (1976-2001).svg
PSOE
Votos 10.127.392 Green Arrow Up.svg 85.2%
Diputados obtenidos 202 Green Arrow Up.svg 81
  
48.11%
Alianza Popular.svg
AP- PDP
Votos 5.548.108 Green Arrow Up.svg 409.9%
Diputados obtenidos 107 Green Arrow Up.svg 97
  
26.36%
Unión de Centro Democrático (logo).png
UCD
Votos 1.425.094 Red Arrow Down.svg 77.3%
Diputados obtenidos 11 Red Arrow Down.svg 157
  
6.77%
Pce 2014.svg
PCE
Votos 846.515 Red Arrow Down.svg 56.3%
Diputados obtenidos 4 Red Arrow Down.svg 19
  
4.02%
Ciu 1980s.png
CiU
Votos 772.726 Green Arrow Up.svg 59.9%
Diputados obtenidos 12 Green Arrow Up.svg 4
  
3.67%
HSSamarbete.svg
Otros partidos
Votos 1.449.010  
Diputados obtenidos 14  
  
6.89%
Elecciones generales de España de 1982
Partidos con mayor número de votos en cada provincia

Distribución de escaños en el Congreso
Elecciones generales de España de 1982
     PCE
     PSOE
     Grupo Mixto
     PNV
     Convergencia i Unió
     UCD
     AP- PDP

Presidente del Gobierno

Notas
  1. En las circunscripciones de Ceuta y Melilla, distritos uninominales, el escrutinio es en la práctica mayoritario
  2. Que a su vez eligen al presidente del Gobierno.[nota 1]
  3. Sobre un total de 264.

Las elecciones generales de España de 1982 fueron celebradas el jueves 28 de octubre. Las elecciones fueron anticipadas seis meses, ya que debían haberse celebrado el sábado 30 de abril de 1983. El entonces presidente del gobierno, Calvo-Sotelo, convocó elecciones anticipadas debido a la difícil situación que vivía el partido del gobierno y ante la dificultad para seguir gobernando.

Estos comicios tuvieron un carácter histórico, ya que el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) de Felipe González conseguió una amplísima mayoría absoluta, ocupando 202 de los 350 escaños del Congreso, 134 puestos en el Senado y casi la mitad del total de sufragios válidos emitidos. Fue de hecho la primera ocasión desde la época de la Segunda República en que el PSOE ganaba unas elecciones generales y suponía la primera vez que el PSOE lograba una mayoría absoluta a nivel nacional. Miles de personas se echaron a la calle para celebrar el histórico triunfo.

El otro gran hecho de los comicios fue el hundimiento de la UCD, víctima de sus luchas internas y la desintegración que había vivido el partido, que perdió 155 escaños y prácticamente desapareció de la vida política española. La debacle sufrida por UCD solo es comparable con el hundimiento que el Partido Republicano Radical de Lerroux sufrió en las elecciones de 1936. Por el contrario, la coalición formada por Alianza Popular, el Partido Demócrata Popular y otros partidos pasó a ocupar el espacio político de UCD, convirtiéndose así en el principal partido de la oposición. El PCE también fue otro partido que sufrió una fuerte debacle electoral, ya que perdió más de un millón de votos y 19 escaños, quedando en la irrelevancia política y con una importante crisis interna.

Con estos resultados quedaba formado el sistema bipartidismo político que con más o menos variaciones ha regido la política española durante los últimos treinta años, coexistiendo con los partidos nacionalistas.

Respecto a los comicios de 1979 el PSOE gana las provincias de La Coruña, Santander, Álava, Navarra, Logroño, Huesca, Zaragoza, Teruel, Lérida, Castellón, Baleares, Albacete, Ciudad Real, Toledo, Cuenca, Guadalajara, Palencia, León, Zamora, Valladolid, Salamanca, Badajoz, Cáceres, Huelva, Granada, Almería, Santa Cruz de Tenerife, Las Palmas, Ceuta y Melilla mientras que pierde Gerona; AP gana las provincias de Pontevedra, Orense, Lugo, Burgos, Soria y Ávila; y CiU gana Gerona.

Contexto histórico

Antecedentes: una legislatura complicada

La I Legislatura fue una etapa muy complicada. Después de la entrada en vigor de la Constitución y las elecciones generales de 1979, el consenso existente entre los partidos desapareció para dar paso a una lucha más abierta entre ellos, en especial el PSOE. A mediados de 1980 Felipe González presentó una moción de censura contra Suárez, que aunque no consiguió que saliera adelante lo convirtió en el líder político mejor valorado en las encuestas, desbancando por primera vez a Adolfo Suárez,[3] Desde 1979 el desgaste de los gobiernos de la UCD fue aumentando, a la postre que el descontento de la población por la situación general que vivía el país.

A la conflictiva situación política se añadió el agravamiento de la situación económica a consecuencia de la « segunda crisis del petróleo» de 1979 —se superó el millón de parados—, el recrudecimiento de las acciones terroristas de ETA que en 1979 y 1980 marcaron el punto álgido de su actividad con 174 muertos, el "problema" vasco y catalán, el creciente «desencanto» ciudadano con las reformas, etc.[9]

En la tarde del 23 de febrero, cuando se estaba procediendo a la votación de investidura de Calvo-Sotelo, irrumpieron en el hemiciclo del Congreso de Diputados un grupo de guardias civiles armados al mando del teniente coronel Antonio Tejero.[16]

El nuevo gobierno liderado por Calvo-Sotelo, si bien logró sacar adelante algunos de los temas más urgentes (como la «cuestión militar» y la « cuestión regional») con el acuerdo del PSOE,[20]

Campaña electoral

El gobierno Calvo-Sotelo, muy desacreditado entre la población y falto de un apoyo firme por parte de su propio partido (que además se encontraba en plena descomposición interna), decidió convocar elecciones anticipadas para el 28 de octubre.[23]

Para el día anterior a la celebración de los comicios un grupo de conspiradores militares había previsto llevar a cabo un nuevo golpe de estado.[24] Tanto el gobierno como los medios de comunicación minimizaron la noticia con el objetivo de no alarmar a la población.

Histórica votación

Aunque los resultados fueron previsibles, la contundencia de la victoria del PSOE de Felipe González resultó ser más abultada de lo esperada. Bajo el lema Por el cambio, el PSOE cosechó un resonante triunfo al obtener más de diez millones de votos, lo que suponía cerca del 50 % de los votantes, y la mayoría absoluta en el Congreso de Diputados (202 diputados) y en el Senado (134 senadores).[27] Para el PSOE ésta era la primera vez en su historia que el partido ganaba unas elecciones generales con mayoría absoluta. Y de hecho, suponía la primera vez desde la Guerra civil que el PSOE regresaba al poder, liderando el gobierno de la nación.

La segunda fuerza política más votada fue la coalición formada por Alianza Popular (AP) y el Partido Demócrata Popular (PDP), que obtuvo casi la mitad de votos que el PSOE (5 millones y medio), 106 diputados y que quedó a 20 puntos porcentuales de distancia de los socialistas. La nueva coalición liderada por Manuel Fraga se convertirá a partir de entonces en el gran referente de la derecha,[27]

El Partido Comunista de España (PCE) también sufrió una importante debacle electoral, en buena medida consecuencia de sus disputas y disidencias internas.[30]

Los partidos nacionalistas y regionalistas mantuvieron prácticamente idéntica su representación parlamentaria con respecto a las elecciones de 1979. La coalición nacionalista catalana Convergència i Unió (CiU) fue la que más mejoró sus resultados, consolidando su grupo parlamentario con cuatro diputados más y 772.726 votos. La excepción fue el Partido Socialista de Andalucía-Partido Andaluz (PSA-PA), que en estas elecciones no obtuvo ningún diputado y con ello quedó fuera del parlamento.[27]

La extrema derecha, en contraposición con lo ocurrido en 1979, volvió a acudir a los comicios desunida y muy enfrentada entre sí.[32]

Otro récord en términos electorales conseguido en estas elecciones, fue el porcentaje de participación que rozó el 80%, el cual constituye una de las cifras de participación más altas conseguidas en unas elecciones generales desde el final de la dictadura franquista y la restauración de la democracia.

Con este resultado, calificado como de auténtico «terremoto electoral», el sistema de partidos experimentó un vuelco radical pues del bipartidismo imperfecto (UCD/PSOE) de 1977 y 1979 se había pasado a un sistema de partido dominante (el PSOE).[35]

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