El triunfo de Galatea (Rafael)

El triunfo de Galatea
(Il trionfo di Galatea)
Raphael's Triumph of Galatea 02.jpg
Autor Rafael Sanzio, 1511
Técnica Fresco
Estilo Renacimiento
Tamaño 297 cm × 225 cm
Localización Villa Farnesina, Roma, Flag of Italy.svg  Italia
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El triunfo de Galatea es un fresco pintado por Rafael Sanzio entre 1510 y 1511 en la Villa Farnesina, en el barrio de Trastévere de Roma.

En esta obra la nereida Galatea, que ocupa el centro de la composición, representa el triunfo del amor platónico frente al amor carnal, del que se ve rodeada, con numerosos tritones, nereidas y otras criaturas marinas que, víctimas de los disparos de varios cupidos celestes, se ven arrebatados al goce sensual en movimientos muy dinámicos y contrapuestos. Galatea adopta una pose serpentinata y destaca su cabellera rubia ondeando al viento y su manto rojo pompeyano, tonalidad que vincula esta obra con la pintura de la antigüedad. Asimismo, cabe resaltar su serenidad, con una mirada hacia la esquina izquierda donde aparece el único cupido (de los varios que lanzan sus flechas de amor en el cielo) que, tranquilo, reserva sus dardos para la mejor ocasión.

Descripción de la obra

En el centro de la composición, Galatea, subida en una concha, sostiene con ambas manos las riendas de una pareja de delfines que arrastra el original vehículo por la rizada superficie del mar. Anchuroso manto agitado por la brisa envuelve la mitad inferior del cuerpo de la nereida dejando visible su hermoso torso, que inclina ella graciosamente mientras vuelve la cabeza elevando la mirada al cielo para contemplar unos amorcillos juguetones que le disparan afiladas flechas.

Si Galatea, por la corrección de sus líneas, la pureza de sus contornos y la elegancia de sus movimientos es una figura admirable, no lo es menos la de una graciosa náyade que en primer término aparece montada en un centauro marino que trata de aprisionarla entre sus nervudos brazos mientras ella, sonriente y seductora, deja flotar al viento su ligero velo.

Al fondo, varios centauros surcan las ondas, unos llevando a las compañeras de Galatea y otros tocando trompetas y caracolas. En primer término, el Amor vuela hasta tocar las agujas, sujetando a guisa de palafrenero a uno de los delfines como para indicar que todos los personajes de la composición se hallan sometidos a un avasallador imperio.