El ocaso de los dioses

El ocaso de los dioses
Götterdämmerung
Alberich hagen.jpg
«¡Haz el juramento, Hagen, oh, gran hijo mío!»
Género Drama musical
Basado en Poema anónimo medieval Das Nibelungenlied y la escandinava Volsunga saga
Actos Tres actos y un prólogo
Idioma Alemán
Música
Compositor Richard Wagner
Puesta en escena
Lugar de estreno Festspielhaus
Bayreuth
Fecha de estreno 17 de agosto de 1876
Personajes
Libretista El mismo compositor
Duración Cinco horas
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El ocaso de los dioses (título original en alemán, Acerca de este sonido  Götterdämmerung ) es una ópera en tres actos y un prólogo con música y libreto en alemán de Richard Wagner, la cuarta y última de las óperas que componen el ciclo de El anillo del nibelungo (Der Ring des Nibelungen).

Portada del Cantar de los nibelungos.

Fue estrenada en el marco del primer Festival de Bayreuth el 17 de agosto de 1876, como parte de la primera producción completa del ciclo y forma parte del Canon de Bayreuth. En España se estrenó el 16 de noviembre de 1901 en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona. Esta ópera sigue en el repertorio, aunque no está entre las más representadas; en las estadísticas de Operabase aparece la n.º 59 de las cien óperas más representadas en el período 2005-2010, siendo la 16.ª en Alemania y la octava de Wagner, con 75 representaciones.

El título, Götterdämmerung, es una traducción al alemán de la expresión en nórdico antiguo ragnarökkr, 'ocaso de los dioses', como a veces se lee en la Edda prosaica. En la más antigua Edda poética sólo se menciona el ragnarök, 'destino de los dioses'. Se ha propuesto que ragnarökkr fue o bien una confusión por parte de Snorri Sturluson o, más probablemente, una licencia poética como un juego entre las palabras rök, 'destino, fatalidad', y rökkr, 'oscuridad, ocaso'. Ragnarök, en la mitología nórdica, se refiere a una guerra profetizada de los dioses que trae consigo el fin del mundo. Sin embargo, como ocurre con el resto del Anillo, el relato de Wagner de este apocalipsis difiere ampliamente de sus antiguas fuentes nórdicas.

Composición

Libreto

Aunque El ocaso de los dioses es la cuarta y última de las óperas del Anillo, fue la primera en el orden de concepción. Wagner trabajó de delante hacia atrás planeando la ópera a partir de la muerte de Sigfrido, luego decidiendo que necesitaba otra ópera para narrar la juventud de Sigfrido, y luego decidió que necesitaba contar la historia de la concepción de Sigfrido y de los intentos de Brunilda de salvar a los padres de él, y finalmente decidiendo que también necesitaba un preludio que contara el robo original del oro del Rin y la creación del anillo. No obstante, la escena final de esta ópera se revisó varias veces entre 1856 y 1872. El título de esta última ópera del Ciclo, como ocurre con Sigfrido, probablemente no se fijó hasta 1856.

Borradores

Según el compositor, tras la revolución de febrero de 1848 empezó a esbozar una obra sobre la vida del emperador Federico I Barbarroja y como fruto de su investigación acabó considerando al héroe Sigfrido como un posible tema para una nueva ópera, y para octubre de 1848 había concebido toda la idea del Anillo.[2] No obstante, este relato ha sido puesto en entredicho por los investigadores wagnerianos. Parece que fue en octubre de 1846 — unos dieciséis meses antes de la Revolución de febrero, cuando se le ocurrió el drama en cinco actos sobre Federico Barbarroja. Puede que incluso considerase escribir una ópera sobre Sigfrido ya en el año 1843, cuando leyó la obra de Jacob Grimm Deutsche Mythologie (Mitología alemana), o posiblemente en 1844, cuando tomó prestadas varias obras sobre los nibelungos en la Real Biblioteca de Dresde.

Sea cual sea la verdad, Wagner ciertamente contemplaba ya una ópera sobre Sigfrido el 1 de abril de 1848, cuando informó a Devrient de sus planes.[3] Wagner estaba familiarizado con el Cantar de los nibelungos. Wagner seguía cuatro fases a la hora de escribir sus libretos. Primero, un esbozo en prosa (Prosaskizze), aunque en el caso de El ocaso de los dioses (o Siegfried's Tod, Muerte de Sigfrido, como se llamó al principio) no lo escribió nunca. Después, un borrador en prosa (Prosaentwurf). La tercera fase es un borrador en verso y finalmente la copia definitiva (Reinschrift des Textbuches).

Gwyneth Jones como Brunilda en el Festival de Bayreuth.

Como parte de sus preparativos para la ópera proyectada sobre Sigfrido, Wagner primero hizo un estudio preliminar de los mitos nórdicos y germánicos relevantes, Die Nibelungensage (Mythus) (La saga del nibelungo (mito)). Este largo estudio en prosa, terminado para el 4 de octubre de 1848, contiene un esquema de todo el ciclo del Anillo, de principio a fin, pero no hay evidencia de que Wagner contemplara nada más en este punto que una sola ópera sobre la muerte de Sigfrido. Cuando hizo la copia definitiva de este texto el 8 de octubre, la rebautizó Die Sage von den Nibelungen (La saga de los nibelungos). En la edición completa de sus obras (Gesammelte Schriften und Dichtungen) se titula Der Nibelungen-Mythus: als Entwurf zu einem Drama (El mito nibelungo: como esquema para un drama).

Al hacer este borrador en prosa, Wagner bebió de numerosas fuentes mitológicas, alemanas y escandinavas, tanto en textos primarios (usualmente en traducciones alemanas contemporáneas, aunque Wagner sabía algo de nórdico antiguo y medio alemán) y comentarios sobre ellos. Las más importantes obras, entre las primeras, fueron la Saga volsunga, la Edda poética, la Edda prosaica, el Cantar de los nibelungos y la saga de Thidriks af Bern, mientras que la más importante entre las segundas fueron la Mitología alemana, de Jacob Grimm, y La saga del héroe alemán, de Wilhelm Grimm. Además, Wagner cogió detalles de al menos otras veintidós fuentes literarias, incluyendo una serie de textos filosóficos clave que informaron el simbolismo del Anillo. Wagner contradice a sus fuentes en varios puntos —era necesario, pues las fuentes no siempre coinciden entre sí— une historias diversas para formar narrativas continuas, crea algunos personajes nuevos y memorables combinando personajes menores de diferentes fuentes, etc. La escena final es una recreación de los mitos originales, como también el Cantar de los nibelungos lo fue en su día.

Debido a que Die Sage von den Nibelungen ya contenía un relato detallado de la acción dramática de la ópera que se proponía, Wagner no hizo esbozos en prosa, a diferencia de lo que en él era habitual. En lugar de ello, inmediatamente escribió un borrador en prosa de la nueva obra, a la que llamaría Siegfried's Tod (Muerte de Sigfrido), incluido el genitivo sajón inglés. Este apóstrofo, por cierto, aparece en todos los manuscritos textuales de la obra y en la impresión privada de 1853, pero desapareció del título en el Gesammelte Schriften und Dichtungen de 1871–1873.[4]

El 28 de octubre de 1848, Wagner leyó el borrador en prosa de Siegfried's Tod a Eduard Devrient, y después de algunos comentarios críticos de este último sobre la oscuridad del tema, esbozó un prólogo con dos escenas que daban datos sobre la historia anterior.[5] Este nuevo borrador en prosa fue realizado casi enteramente dialogado, gran parte de lo cual muy cercano a lo que sería la forma final en verso. Para el 12 de noviembre estuvo terminado el borrador revisado de Siegfried's Tod, y para el 28 de noviembre se traspuso a verso aliterativo, convirtiéndose en el proceso en todo un libreto para una ópera de cinco actos con un prólogo de dos escenas. Al siguiente mes (presumiblemente) Wagner preparó la primera copia final (Zweitschrift des Textbuches), pero casi inmediatamente la obra fue ampliamente revisada y una segunda copia final (Drittschrift des Textbuches) fue realizada para reflejar estas revisiones. Fue en este momento cuando apareció por vez primera el episodio conocido como «La vigilancia de Hagen» (la sección final del acto I, escena segunda).

Con su prólogo de dos escenas y estructura en tres actos, Siegfried's Tod fue un texto en borrador que con el tiempo formaría la parte final de la tetralogía, El ocaso de los dioses. Pero preocupado por el desconocimiento sobre un tema tan oscuro, después de escribir el libreto de Siegfried's Tod, Wagner dejó a un lado el trabajo y se dedicó a otras cosas. Después de que, por motivos políticos, tuviera que irse a Zúrich, en mayo de 1850 reemprendió el trabajo en Siegfried's Tod. Preparó una tercera copia final del libreto (Viertschrift des Textbuches) para publicación, que, sin embargo, no tuvo lugar,[6] y para julio había empezado incluso a componer música del prólogo. De esta música una hoja de esbozos preliminares sobrevive y un borrador de composición más detallado, que se extiende alrededor de un cuarto de la longitud hacia el dúo entre Brunilda y Sigfrido. Habiendo llegado a este punto, sin embargo, Wagner abandonó la obra.

Gradualmente se fue formando en la mente del compositor la idea de una trilogía de óperas. La idea de ampliar Siegfried's Tod a una serie de dos o más óperas sería muy atractiva para Wagner, pues había empezado a darse cuenta de que sería imposible decir todo lo que quería en una sola ópera. Comenzó a escribir Der junge Siegfried (El joven Sigfrido) y así resultó que, junto a Siegfried's Tod era evidentemente las etapas 2.ª y 3.ª de una trilogía. En 1852 Wagner finalmente decidió que el nombre del ciclo completo sería Der Ring des Nibelungen. En noviembre y diciembre de 1852, Wagner hizo amplias revisiones de los libretos de Der junge Siegfried y Siegfried's Tod. Los cambios de Siegfried's Tod se introdujeron en la tercera copia final (Viertschrift des Textbuches). Los principales cambios se referían a la primera escena del prólogo (la escena de las Nornas), la escena de Brunilda con Waltraute (que originariamente había incluido a las nueve valquirias), y el discurso de cierre de Brunilda al final de la ópera.

Versión definitiva

La cuarta copia final de Siegfried's Tod (Fünftschrift des Textbuches) estaba acabada para el 15 de diciembre de 1852 y se publicó privadamente en febrero de 1853. Se hicieron cincuenta copias y se hizo una lectura de la misma a lo largo de cuatro tardes (16–19 de febrero de 1853) en el Hôtel Baur au Lac de Zúrich. Pero no era la versión definitiva, pues Wagner hizo cambios cuando los musicó. Es probable que no fuese hasta 1856 cuando Wagner definitivamente cambió los títulos de las partes tercera y cuarta del Anillo por Sigfrido y El ocaso de los dioses respectivamente.[8]

El final del Anillo

La escena final del Anillo probablemente causó a Wagner más preocupaciones que ninguna otra. Reescribió el texto varias veces y nunca estuvo clara su idea definitiva al respecto. Existen seis o siete versiones diferentes o que pueden ser reconstruidas a partir de los borradores de Wagner. El final original (principios de diciembre de 1848) era optimista y confiado. Se devuelve el anillo al Rin; Alberico y los nibelungos, que están esclavizados por el poder del anillo, quedan liberados. En su discurso final, Brunilda declara que Wotan es todopoderoso y eterno; abandona su propia vida y guía a Sigfrido al Valhalla, donde éste se reconcilia con Wotan y el orden queda restaurado. Se representa a Sigfrido y Brunilda alzándose por encima de la pira funeraria de Sigfrido al Valhalla para limpiar el crimen de Wotan y redimir a los dioses, algo así como el holandés errante y Senta ascienden por encima de las nubes. Aquí nada sugiere que los dioses queden destruidos. Después del final original, estuvo la versión de la primera revisión (antes del 18 de diciembre de 1848); la revisión de mayo de 1850 y el llamado final de Feuerbach (noviembre y diciembre de 1852). Para entonces, Wagner había terminado los libretos para El oro del Rin y La valquiria, y se había dado cuenta de que el ciclo debía terminar con la destrucción por el fuego tanto del Valhalla como de los dioses. Esto necesitaba ulteriores y más profundas revisiones de Der junge Siegfried y Siegfried's Tod. El nuevo final de esta última ópera se vio influida por la lectura que Wagner hizo de Ludwig Feuerbach, cuyos escritos sugferían que los dioses eran la construcción de las mentes humanas, y que el amor primaba sobre todos los demás asuntos humanos. En este final de Feuerbach Brünnhilde proclama la destrucción de los dioses y su sustitución por la sociedad humana gobernada por el amor. Para el año 1874, después de diversas versiones, cuando Wagner finalmente decidió musicar el final, volvió a la versión de 1852, pero sin sus líneas de cierre feuerbachianas.

Aunque Wagner nunca musicó los versos de Schopenhauer ni los de Feuerbach incluidos en las versiones intermedias, sí que aparecieron como notas al pie en la edición impresa del texto, junto con una nota a tal efecto que mientras él prefería las líneas de Schopenhauer, no las musicó porque su significado quedaba mejor expresado por la música a solas. En otras palabras, el final que decidió musicar es schopenhaueriano en su intención, aunque nunca se afirmó así de manera explícita en el libreto.[9]

Música

En cambio, la música del ciclo, tras unos esbozos aislados de determinados temas, fue compuesta siguiendo el orden de la historia. Lo mismo que con sus libretos, las partituras de Wagner pasaban por una serie de diferentes etapas, desde el esbozo hasta la copia final. En el verano de 1850 empezó a componer música para el prólogo de Siegfried's Tod (Muerte de Sigfrido, que es como se llamó El ocaso de los dioses al principio).

Impaciente por completar su ciclo épico, Wagner empezó a trabajar en el borrador preliminar de El ocaso de los dioses el 2 de octubre de 1869, mientras seguía trabajando en el tercer acto de Sigfrido. No habría copia final de esta ópera, la final del ciclo, de manera que pasaron los tres actos por tres etapas sólo: borrador preliminar (Gesamtentwurf), borrador orquestal (Orchesterskizze) y partitura completa (Partiturerstschrift).

La composición de El ocaso de los dioses se realizó sin gran dificultad, pues Wagner ya estaba profundamente familiarizado con su material musical y su gran orquesta. Hubo una breve interrupción a lo largo de la Navidad, pero la obra se reemprendió con el Año Nuevo (el 9 de enero de 1870). El segundo borrador completo —el borrador orquestal— lo empezó justo dos días después y Wagner trabajó en ambos borradores juntos. No fue hasta el 5 de febrero de 1871 cuando la terminación de Sigfrido le dio tiempo para concentrarse en El ocaso de los dioses.

Para el verano de 1871 ambos borradores, del prólogo y del acto I, estaban acabados, y Wagner había empezado el borrador preliminar del acto II. El borrador orquestal no había aparecido, sin embargo, hasta el 18 de noviembre del mismo año. El acto II lo terminó a final de año.

En algún momento en 1871 o 1872 Wagner hizo un borrador en verso del llamado «final Schopenhauer» para el acto III, pero no lo acabaría usando. No fue el único cambio que hizo en el texto del acto III. Mientras musicaba este acto, decidió que Gutrune debía morir (en borradores anteriores ella simplemente se desmayaba). Durante los ensayos para el estreno mundial en Bayreuth en 1876, Wagner incluso le señaló a su asistente Heinrich Porges el compás exacto en el que ella moría.[10]

El trabajo en el borrador preliminar del acto III empezó el 4 de enero de 1872, y poco después le siguió el borrador orquestal. El primero lo terminó el 9 de abril y el segundo el 22 de julio. En abril de aquel año, los Wagner abandonaron Tribschen y se asentaron en Bayreuth, la pequeña ciudad bávara donde se iba a construir un teatro de ópera para el estreno del Anillo. Un año más tarde, el 28 de abril de 1873, se trasladaron a Wahnfried, la nueva mansión de Wagner en Bayreuth.

El 3 de mayo de 1873, justo cinco días después de alojarse en Wahnfried, Wagner empezó la partitura plena del Ocaso. Para Nochebuena había llegado al final del acto I. El 26 de junio de 1874 se había musicado plenamente el segundo acto, y menos de cinco meses después, el 21 de noviembre de 1874, la partitura definitiva de toda la ópera estaba ya preparada. En la última página, Wagner escribió: „Vollendet in Wahnfried am 21. November 1874. Ich sage nichts weiter!! RW“ («Completado en Wahnfried el 21 de noviembre de 1874. ¡¡No diré nada más!! RW»).

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